Ronda Política: El inesperado cateo del FBI al superintendente Carvalho
Muchos se preguntan si no se trata de una represalia por sus posturas contra las políticas del presidente Trump
El superintendente Alberto Carvalho es investigado por el FBI. Crédito: Lynne Sladky | AP
Al FBI no sé le ocurrió mejor momento para catear la casa en San Pedro y las oficinas en el centro de Los Ángeles, de Alberto Carvalho, el superintendente del segundo distrito escolar más grande de Estados Unidos, que el día siguiente del informe sobre el Estado de la Unión del presidente Trump.
Por lo que inmediato se corrió como reguero de pólvora, la versión de si no se trataría de una venganza del presidente, sobre todo porque en el Estado de la Unión anunció que pediría mayores sanciones contra los funcionarios que favorecen las ciudades santuario.
Aunque no se han revelado detalles porque el caso está sellado, múltiples fuentes desvelaron que está relacionado con un crimen financiero y no con el cumplimiento de leyes de control migratorio.
Sin embargo, se filtró que el cateo a su residencia y oficinas parecen ser parte de una investigación federal en relación con la contratación de la compañía AllHere para desarrollar un software de inteligencia artificial en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) que resultó una pifia, y se convirtió en un episodio vergonzoso para el funcionario.
AllHere fue acusada de fraude y posteriormente se declaró en bancarrota.
A la espera de mayor información, no podemos dejar de pensar en el susto que se debe haber llevado Carvalho cuando casi dos docenas de agentes federales con chamarras azules del FBI descendieron a su hogar alrededor de las seis de la mañana, y en un operativo tipo comando en tiempo récord se apropiaron de varias cajas; lo que nos deja en claro que lo están investigando.
Si bien Carvalho alzó la voz enérgicamente cuando agentes federales trataron de entrar a dos escuelas del LAUSD el año pasado, no ha sido de los funcionarios locales más vocales contra las redadas migratorias.
Si se tratara de una represalia por parte del gobierno federal, irían entonces tras la alcaldesa Karen Bass que ha sido más dura y constante en sus críticas contra Trump.
No sabemos hasta qué punto está involucrado el superintendente con AllHere, y si realmente pudo haber cometido un delito; pero ante el clima que vivimos de persecución y venganzas, tampoco es como que podemos descartar nada. Mejor esperar.
Lo único cierto es que desde hace rato, algunos funcionarios y líderes de organizaciones comunitarias que defienden a inmigrantes andan con miedo de que la Administración Federal los haga blanco de auditorias, investigaciones y acusaciones criminales.
Vamonos haciendo menos
Extraoficialmente se ha colado que el establishment demócrata está presionado para que la lista de candidatos demócratas a gobernador de California, se acorte con el cuento de que si algunos de ellos no se salen de la contienda, podría ganar un republicano. Algo que no va a ocurrir, por supuesto, si consideramos que casi la mitad del electorado es demócrata, y solo el 25% republicano.
La lista la quieren reducir a tres candidatos blancos: el congresista Eric Swalwell, la excongresista Katie Porter, y el multimillonario Tom Steyer; y sacrificar al resto, entre ellos a los latinos Antonio Villaraigosa, Xavier Becerra e Ian Calderón.
Gobernador de gira con su libro
El gobernador Gavin Newsom anda de gira por seis estados para promover su biografía Young Man in a Hurry: A memoir of Discovery, con lo que busca posicionarse como la mejor opción para ser el nominado demócrata a la presidencia en el 2028; pero su tour no ha estado exenta de críticas; y no solo de los conservadores republicanos sino de su propio partido.
Y es que en una entrevista con la CNN dijo que el Partido Demócrata debería enfocarse en ser más normal culturalmente y dejar el uso de pronombres e identidad para poner atención en los temas como el costo de la energía, cuidado de salud y otros.
El caucus legislativo LGBTQ de California no se quedó callado, y le respondió diciendo que no puede adoptar el lenguaje de los extremistas de MAGA, quienes durante el último año han buscado activamente reducir los derechos de las mujeres, las personas LGBTQ+ y las comunidades marginadas.