Ejército de Israel ataca objetivos de Hezbolá en el Líbano
El grupo chií libanés Hezbolá, aliado de Irán, atacó el norte de Israel en la madrugada del lunes como respuesta a la muerte de Jameneí
El Ejército de Israel dijo que el objetivo era alcanzar cuarteles y depósitos de armas del grupo chií Hezbolá. (03.03.2026) Crédito: Deutsche Welle
El Ejército de Israel declaró este martes que lanzó ataques contra objetivos de Hezbolá en Beirut, la capital de Líbano, luego de advertir que intensificaría su campaña contra el grupo respaldado por Irán.
“El Ejército de Israel ataca centros de comando y depósitos de armas de Hezbolá en Beirut”, aseveraron las fuerzas militares en un comunicado.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que el objetivo era alcanzar cuarteles y depósitos de armas del grupo chií Hezbolá.
Medios libaneses, como L’Orient-Le Jour, reportaron explosiones en los suburbios del sur de la ciudad, la misma zona que fue atacada durante la madrugada del lunes.
En un mensaje en su cuenta de telegram, las FDI informaron estar bombardeando “cuarteles de Hezbolá y depósitos de armas en Beirut”.
“Campo de batalla”
El Líbano se convirtió en un nuevo campo de batalla del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos desatado por el ataque de Washington y el Estado judío contra Irán el pasado sábado, que provocó la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, y se cobró la vida de más de 500 personas.
Desde entonces, no han cesado los ataques entre Israel e Irán, así como los bombardeos de Irán a países aliados de Estados Unidos en la región.
El grupo chií libanés Hezbolá, aliado de Irán, atacó el norte de Israel en la madrugada del lunes como respuesta a la muerte de Jameneí y los bombardeos de Teherán, lo que provocó la respuesta israelí, que lanzó una ofensiva a gran escala contra Beirut y el sur del Líbano.
El Ejército israelí aseguró haber atacado más de 70 instalaciones de almacenamiento de armas, bases de lanzamiento y lanzadores de misiles pertenecientes a Hezbolá.
Esta ofensiva provocó la muerte de 52 personas y dejó 154 heridos, según fuentes oficiales, entre los cuales se cuentan líderes del grupo chií.