Muerte de niña por botellazo en la cabeza revive tema de bullying escolar
La investigación es tratada como homicidio, y el caso recuerda a los padres que deben involucrarse en las escuelas
Khimberly Zavaleta pierde la vida en un incidente de bullying. Crédito: GoFundMe | Cortesía
La muerte de Khimberly Zavaleta, una niña de 12 años que perdió la vida al recibir un golpe en la cabeza con una botella de agua metálica que otro estudiante le arrojó, ha hecho revivir el tema del bullying escolar en Los Ángeles.
La menor falleció de una hemorragia cerebral el 25 de febrero, días después de un altercado en los pasillos de la Reseda High School de Los Ángeles mientras defendía a su hermana de otros estudiantes acosadores.
Su madre Elma Chuquipa dijo a la cadena de televisión ABC de Los Ángeles, que su hija salió en defensa de su hermana mayor, quien fue confrontada por un grupo de estudiantes.
“Un chico alto se le acercó… la empujaba, y mi hija le dijo: “¿Qué te pasa? Vamos a la dirección y hablamos”, dijo la madre de la menor en la entrevista televisiva.
Después de recibir el golpe, Khimberly fue evaluada y dada de alta de un hospital, pero días después comenzó a sentirse mal, por lo que fue transportada a emergencias a donde llegó sin signos vitales.
“Le arrancaron la ropa. Le dieron primeros auxilios. Yo estaba bien asustada. Lloré mucho. Tenía la esperanza de que mi hija fuera a recuperarse”, recordó la madre.
A Khimberly le detectaron un severo derrame en el cerebro, por lo que fue entubada y transferida al Hospital de Niños de UCLA, donde la pusieron en una coma inducido y la sometieron a una cirugía de emergencia.
Los doctores más tarde determinaron que su cerebro no funcionaba y la estudiante falleció a las 3:30 de la tarde.
Mientras el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAUSD) investiga el caso como homicidio, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) declaró que cooperan con las autoridades y ofrecen servicios de apoyo a la escuela.
“El LAUSD lamenta profundamente el fallecimiento de un estudiante de la Preparatoria Reseda. Nuestro más sentido pésame a la familia del estudiante y a toda la comunidad escolar”, dijeron en un comunicado.
Y por respeto a la familia y la estudiante, no compartieron detalles.
Los estudiantes llevaron a cabo una protesta para mostrar apoyo a la familia de Khimberly.
La familia presentó una petición a los legisladores para que aprueben la”Ley Khimberly”, que establecería protocolos nacionales estandarizados para la evaluación de niños con traumatismos craneoencefálicos.
Concretamente exige requisitos más claros para la obtención de imágenes, monitorización neurológica documentada y capacitación uniforme para el personal médico que trata traumatismos craneoencefálicos pediátricos.
La petición argumenta que los traumatismos craneoencefálicos pueden parecer leves al principio, pero rápidamente pueden convertirse en una amenaza para la vida; y de acuerdo a datos federales de salud son una de las principales causas de muerte y discapacidad infantil.
“Ningún padre debería escuchar jamás: ‘No lo creímos necesario'”, afirma la petición.
Puedes encontrar aquí la petición: https://c.org/XfVKdNsDHr
Y la cuenta en GoFundMe para hacer donativos, aquí: https://www.gofundme.com/f/help-lay-12yearold-khimberly-to-rest
“Ella era la bebé de nuestra familia. Trajo una luz y felicidad especial a nuestras vidas. Amaba a su familia, la música, el voleibol, caminar con sus dos perros amados y tenía muchos sueños para el futuro”, escribió su familia sobre la menor en la cuenta de GoFundMe.
Llamado a padres
Tras enterarse del incidente, María Negrete, quien trabaja desde hace diez años como supervisora de seguridad en la preparatoria Marco Antonio Firebaugh en la ciudad de Lynwood, pidió a los padres involucrarse en las escuelas como una manera de enfrentar el bullying.
“En mi experiencia, el bullying se da cuando un estudiante, sea niño o niña, es empujado por otros estudiantes para cometer actos de acoso; y generalmente los bullies son muchachos o muchachas que buscan llamar la atención y sobresalir”.
Dijo que casi siempre son estudiantes que no tienen el apoyo de sus padres y ocupan atención.
“Se da por igual entre niños y niñas; pero algo que nos ha ayudado mucho para detenerlo es que al menos en nuestra escuela, hay cámaras por todas partes y todo queda registrado. Eso detiene a los muchachos para no pelear y acosar”.
Por eso, urgió a los padres a darse tiempo para involucrarse en las escuelas y comunicarse más con sus hijos.
“La etapa de la high school o preparatoria es la más peligrosa, no solo por el bullying y los pleitos sino por las drogas. Hay muchos padres que dicen que ya están grandes, y sus hijos no ocupan atención; ‘ellos me dicen que no es necesario que vaya a la escuela’, pero es al contrario, es cuando más se requiere que como padres participen y estén al pendiente”.
Dijo que entiende que todos tenemos que trabajar, ella misma tiene dos empleos, pero hay que darse el tiempo para no lamentarse después.
“Tanto si el hijo está sufriendo bullying o si es quien lo está cometiendo, debemos buscar ayuda”, dijo.
Señaló que muchos de los pleitos o el acoso entre los estudiantes de secundaria son por las novias, por sobresalir o simplemente porque se cayeron mal.
“La mayoría de las veces, el problema está en la casa, y los padres si lo solicitan, también pueden recibir terapia”.
Relató que en una ocasión, le tocó separar a dos niñas que se estaban peleando, y accidentalmente jaló a una de más.
“Al otro día vino la madre a acusarme de haber jalado a su niña; en lugar de ver cómo ayudar a la hija para que no se vuelva a meter en un pleito”.
Dijo que en otras ocasiones que saben que se tiene planeado un pleito entre estudiantes, se han presentado los padres y las confrontaciones se evitan.
María, quien es madre de tres hijas que ya están graduadas de la universidad, pidió a los padres hacer un esfuerzo por ganarse la confianza de sus hijos, y hacerse presentes en las escuelas.
“Yo siempre estuve ahí empujando a mis hijas, participando en su escuela e involucrándolas en los diferentes programas. Así que si participamos, podemos reducir el bullying en las escuelas”.