La mayoría de la población se siente ansiosa por su salud: visión del ejercicio, alimentación y monitoreo contribuye a la compulsión
La Asociación Americana de Psiquiatría destaca que el 59% de los adultos encuestados en su estudio de 2025 experimentan ansiedad relacionada con su salud
Mujer esforzándose en el entrenamiento, impulsada por la ansiedad de bienestar. Crédito: Halfpoint | Shutterstock
En la actualidad, cuando están tan en boga los podcasts sobre salud, aplicaciones móviles que monitorean nuestros hábitos y estilo de vida, y hasta pseudogurús médicos vía streaming, y todos nos recomiendan “hacer lo correcto”, es más difícil escapar de la compulsión del negocio del “bienestar”.
Encuestas recientes revelan que una proporción significativa de la población se siente ansiosa por su salud y bienestar. La Asociación Americana de Psiquiatría destaca que el 59% de los adultos encuestados en su estudio de 2025 experimentan ansiedad relacionada con su salud.
A este respecto, el medio Newsweek entrevistó a dos psiquiatras y un psicólogo clínico sobre hábitos cotidianos que, aunque se supone que contribuyen al bienestar, pueden, en algunos casos, agravar la ansiedad.
El dilema del ejercicio excesivo
El ejercicio se considera una herramienta eficaz para la reducción de la ansiedad. Sin embargo, el Dr. Simon Faynboym, director médico y psiquiatra de Neuro Wellness Spa en Long Beach, California, advierte que el sobreentrenamiento puede ser contraproducente, elevando los niveles de estrés, afectando el sueño y exacerbando la inquietud.
“[La ansiedad] se produce cuando se pasa del ejercicio reparador al sobreentrenamiento compulsivo”, afirma Faynboym.
La necesidad compulsiva de hacer ejercicio puede resultar en efectos adversos físicos y psicológicos. Esto incluye insomnio y una elevada reactividad emocional que incrementa la angustia.
Impacto de los dispositivos portátiles
El uso de dispositivos de seguimiento, aunque útil, puede agravar la ansiedad. El Dr. Thadeus Koontz, psiquiatra colegiado y director ejecutivo de Human Supports of Idaho, declaró a Newsweek que el monitoreo excesivo refuerza patrones de pensamiento ansiosos, creando un ciclo de preocupación.
“Excesiva vigilancia refuerza la hipervigilancia en respuesta a las sensaciones corporales, además de reforzar los circuitos de monitoreo de amenazas en el cerebro”, dijo Koontz.
Los expertos sugieren la importancia de establecer límites en el uso de estos dispositivos para evitar el aumento de la ansiedad relacionada con la salud.
Presión de la alimentación saludable
Los enfoques rígidos hacia la alimentación pueden desencadenar estrés y obsesiones, como se observa en el caso de la ortorexia. Esto puede llevar a malnutrición y a un deterioro de la salud mental.
Estudiosos abogan por un enfoque más flexible y consciente hacia la actividad física y la alimentación. La moderación y la atención a las motivaciones personales son clave para fomentar el bienestar mental.
Mientras que el ejercicio, la tecnología y una buena nutrición son componentes esenciales para la salud, su aplicación debe fundamentarse en la moderación y el equilibrio para evitar efectos contraproducentes en la salud mental.
Expectativas sociales en la ansiedad para la salud
Las expectativas sociales pueden aumentar y mantener la ansiedad por la salud porque influyen en cómo interpretas cualquier sensación corporal, síntoma o diagnóstico, y en lo que crees que “deberías” hacer para cuidarte.
Cómo actúan las expectativas sociales:
- Desde pequeños aprendemos normas sobre cómo “se debe” estar sano (no faltar al trabajo, verse bien, ser productivo, comer perfecto, hacer ejercicio, etc.) y, cuando sentimos que no cumplimos esas normas, aparece miedo, culpa y preocupación excesiva por la salud.
- La cultura actual enfatiza el rendimiento y la imagen (ser siempre eficiente, joven, en forma), lo que hace que cualquier malestar físico se viva como una amenaza a tu valor personal, no solo a tu cuerpo.
- Las redes sociales refuerzan la idea de cuerpos “perfectos” y estilos de vida extremadamente saludables; al compararte, puedes interpretar signos normales del cuerpo como señales de que estás “mal” o “descuidándote”.
Mecanismos que aumentan la ansiedad por la salud:
- Sesgo de atención: Si crees que “una persona responsable controla todo en su salud”, tiendes a escanear constantemente tu cuerpo y a buscar signos de enfermedad, lo que incrementa la ansiedad.
- Catastrofismo: Mensajes alarmistas sobre enfermedades (medios, redes, entorno) pueden llevarte a interpretar síntomas benignos (dolores de cabeza, cansancio) como indicios de algo grave.
- Presión de rol: Ciertos roles (madres/padres, cuidadores, profesionales de la salud, trabajadores “ejemplares”) cargan con la expectativa de “no enfermarse” o “no fallar”, y ante cualquier síntoma aparece un miedo intenso a no poder cumplir con esas responsabilidades.
Efectos en la relación con tu salud:
- Sobreuso de servicios sanitarios: La presión de “no descuidarte” puede llevar a consultas, pruebas y chequeos repetidos, buscando una seguridad que nunca se siente suficiente.
- Evitación: Otras personas, por miedo a un diagnóstico o a ser juzgadas como “hipocondríacas”, evitan ir al médico o hablar de sus síntomas, lo que mantiene la ansiedad alta.
- Culpa y autoexigencia: Si enfermas, puedes culparte (“no me cuidé lo suficiente”, “no seguí la dieta perfecta”), aumentando el malestar emocional y la vigilancia sobre tu cuerpo.
Qué ayuda a reducir ese impacto:
- Cuestionar el “debería”: identificar de dónde vienen tus ideas sobre lo que es ser “saludable” y distinguir lo razonable de lo perfeccionista e irreal.
- Limitar la sobreexposición a mensajes alarmistas de salud (redes, noticias, cuentas extremas de “wellness”).
- Buscar referencias profesionales fiables y un plan médico claro, en lugar de depender de opiniones sociales o de internet.
- Trabajar en terapia la autoexigencia, el miedo al juicio y la comparación, que suelen estar detrás tanto de la ansiedad por la salud como de otros problemas emocionales.
También te puede interesar:
· Pon a prueba tu cerebro para mantenerlo sano
· Frutas que colaboran en la tarea de hacerte feliz
· Despiertas en medio de la noche y ya no puedes dormir más, ¿qué puedes hacer?