UnidosUS y CHIRLA exigen justicia por acusaciones contra César Chávez
Organizaciones latinas respaldan a víctimas y piden investigar a fondo señalamientos contra el líder histórico
Una estatua del líder sindical de trabajadores agrícolas César Chávez se alza en una plaza que lleva su nombre en Sacramento. Crédito: Tran Nguyen | AP
Las recientes acusaciones contra César Chávez han sacudido no solo su legado, sino también a las organizaciones que durante décadas han defendido los derechos de trabajadores agrícolas e inmigrantes en Estados Unidos. En cuestión de horas, dos de las voces más influyentes del movimiento latino —UnidosUS y Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes— fijaron postura con mensajes que reflejan la gravedad del momento.
UnidosUS calificó las acusaciones como “perturbadoras” y dejó claro que, más allá del peso histórico de Chávez, ninguna figura está por encima de la ley. Su mensaje puso el foco en las víctimas —muchas de ellas aún sin nombre— y en la necesidad de que sus testimonios sean escuchados con respeto, sin minimizar el daño. También respaldaron a instituciones cercanas al legado del activista, como la Fundación César Chávez y el sindicato United Farm Workers, por activar mecanismos de apoyo emocional y acompañamiento.

En un tono sobrio, pero firme, pidió investigar a fondo, sin excepciones, y actuar en consecuencia. Además, señaló que el compromiso con la justicia no se puede tambalear, ni siquiera cuando se trata de una figura emblemática.
CHIRLA, por su parte, elevó aún más la intensidad de su posicionamiento. Su directora ejecutiva, Angélica Salas, puso el énfasis en las mujeres —especialmente inmigrantes— que han decidido hablar, muchas veces enfrentando riesgos personales. La organización no solo expresó preocupación, sino que llamó a toda la sociedad a asumir responsabilidad colectiva: “escuchar, creer y actuar”.
En su declaración, CHIRLA también respaldó a Dolores Huerta, y subrayó que el movimiento por los derechos de los trabajadores no puede sostenerse si no enfrenta sus propias contradicciones.
Ambas organizaciones coinciden al señalar que este no es solo un caso individual, sino una prueba para todo un movimiento, lo que las obliga a replantearse cómo se construyen los liderazgos y qué tan dispuestos están sus seguidores a cuestionarlos.
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