Alertan impacto en cadena con aumento de gasolina en Estados Unidos por guerra con Irán
El precio del petróleo crudo tiene consecuencias en diversos productos y servicios, debido al alza de gasolina y diesel
La gasolina en EE.UU. ha aumentado unos 90 centavos por la guerra con Irán. Crédito: Nam Y. Huh | AP
El incremento al costo de la gasolina en Estados Unidos genera un impacto en cadena, tanto en el transporte, como en los productos y servicios.
Desde el inicio de la guerra con Irán, los precios de la gasolina en EE.UU. han aumentado: el precio promedio subió de poco menos de $3 dólares por galón a finales de febrero a alrededor de $3.89 dólares.
Una parte sustancial del incremento, 30 centavos aproximadamente, ocurrió en los últimos días, al tiempo que Israel atacó una planta productora de petróleo en Irán y, en respuesta, los iraníes golpearon una planta en Catar, como parte de su estrategia de golpear a los aliados de EE.UU. Este jueves, el petróleo alcanzó los $111 dólares por barril. Antes de la guerra estaba en menos de $70 dólares.

¿Qué significa esto para la economía de los estadounidenses? No buenas noticias.
“Como vimos desde que comenzó la guerra en Irán, los precios de la gasolina han subido de manera desproporcionada”, indicó Antonieta Cadiz, directora ejecutiva adjunta de Climate Power en Acción.
En una conferencia de prensa el viernes pasado sobre la reducción del poder económico de los latinos en EE.UU., de alrededor del 20%, Cadiz respondió a preguntas de este diario sobre el impacto del conflicto en Medio Oriente en la economía de las familias estadounidenses, incluidas las latinas.
“Familias como las nuestras, es imposible sostener un cambio tan brusco”, expuso. “Yo creo que lo vemos en nuestras propias familias, pero a nivel de comunidad también. Nosotros usamos gasolina para para ir a nuestros trabajos, para sostener nuestra vida, mantener nuestros hijos, para desplazarnos”.
Agregó que las familias enfrentarán decisiones complicadas: entre pagar la gasolina, llevar alimento a sus mesas o pagar las medicinas.
“Nuestras familias están teniendo que escoger: ‘Pago mi cuenta, reduzco la comida de la semana para poder costear el alza de la gasolina”; ‘reduzco mi comida de la semana o no me compro un medicamento que necesito para poder pagar la cuenta de electricidad’”, indicó. “Esta economía nos está forzando a escoger entre las necesidades que son más imperativas para nuestras familias y nuestra vida. Y eso no es sostenible en el tiempo”.

¿Por qué la guerra contra Irán debe preocupar a estadounidenses?
Aunque el gobierno del presidente Donald Trump defiende las operaciones en conjunto con Israel en Irán, su gobierno no aborda directamente le impacto económico en EE.UU., aunque eso podría cambiar pronto, luego de que el vicepresidente J.D. Vance; el secretario de Energía, Chris Wright, y el secretario del Interior, Doug Burgum, se alisten para una reunión con el Instituto Americano del Petróleo (API), indicó esa organización en un comunicado.
“Esperamos reunir a funcionarios clave, entre ellos el vicepresidente Vance, el secretario del Interior Burgum, el secretario de Energía Wright, líderes bipartidistas del Congreso y gobernadores, para debatir el papel del petróleo y el gas natural estadounidenses en el apoyo a un suministro energético fiable en medio de la volatilidad global”, declaró Andrea Woods, portavoz del API.
El Center for American Progress (CAP) indicó que la guerra en Irán provocó el cierre marítimo a través del estrecho de Ormuz, “lo que eliminó aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas del mercado”. Esto ha tenido un impacto en el costo del petróleo, el cual superó los $110 dólares por barril.
“Muchos sectores de la economía estadounidense aún dependen de los combustibles fósiles, y el aumento de los precios del petróleo y el gas incrementa los precios de la gasolina, la electricidad, los fertilizantes, los alimentos y otros productos básicos”, indica el CAP.
El aumento de los precios del petróleo tras la Operación Furia Épica ha superado los aumentos registrados durante eventos geopolíticos similares, indica un análisis del CAP, ya que tuvo un alza de 41.4%; la invasión de Rusia en Ucrania desató una crisis similar, pero el incremento fue de 33.3% y después comenzó a bajar; con el ataque a Venezuela hubo un alza de 14%, es decir, ningún evento similar se compara con el impacto en la economía que podría alcanzar la guerra con Irán.
“Mientras esta guerra continúe —y quizás durante algún tiempo después— los hogares estadounidenses pagarán precios más altos en las gasolineras, en sus facturas de servicios públicos y en sus compras de alimentos”, agrega el análisis.
Sigue leyendo:
· Pete Hegseth confirma que el Pentágono pedirá $200,000 millones de dólares al Congreso para la guerra en Irán
· Trump asegura que Irán está “totalmente derrotado” y busca un acuerdo
· ¿Pueden Venezuela y sus aliados petroleros frenar la caída de los precios del crudo?