Administración Trump demanda a Harvard por trato a estudiantes judíos y exige millones
El gobierno está acusando a Harvard de no proteger a estudiantes judíos y busca recuperar fondos federales
La Universidad de Harvard está perdiendo los apoyos financieros que durante años recibió por parte del gobierno federal. Crédito: Charles Krupa | AP
El gobierno de Donald Trump intensificó su enfrentamiento con la Universidad de Harvard al presentar una demanda federal por presunto antisemitismo en el campus. La acción legal, impulsada por el Departamento de Justicia (DOJ), busca no solo sanciones, sino también recuperar miles de millones de dólares en fondos públicos.
La demanda, interpuesta en un tribunal de Massachusetts y que fue publicada por Reuters, sostiene que la universidad no tomó medidas suficientes para proteger a estudiantes judíos e israelíes frente a actos de discriminación.
“Estados Unidos no puede ni tolerará estos fallos”, señala el documento oficial, que acusa a Harvard de incumplir leyes federales de derechos civiles.
Harvard rechaza acusaciones
Desde la institución, la respuesta fue inmediata. En un comunicado, Harvard calificó la demanda como una represalia política y defendió sus acciones.
“La universidad se preocupa profundamente por su comunidad judía e israelí y ha tomado medidas sustanciales para combatir el antisemitismo”, aseguró.
Además, la institución sostuvo que esta ofensiva forma parte de un intento del gobierno por presionar a universidades de élite que, según la administración, están dominadas por posturas ideológicas de izquierda.
Un conflicto que viene de meses
La disputa no es nueva. En los últimos meses, la administración Trump ha recortado más de $2.600 millones en fondos de investigación destinados a Harvard, además de cancelar contratos federales y limitar su capacidad para recibir estudiantes internacionales.
Incluso se han explorado acuerdos económicos para resolver el conflicto. De acuerdo con reportes citados en medios como The New York Times, se llegó a discutir un pago de hasta $1.000 millones por parte de la universidad para restablecer el acceso a financiamiento.
Sin embargo, las negociaciones no prosperaron, lo que derivó en esta nueva ofensiva legal.
El caso reabre el debate sobre cómo las instituciones académicas manejan denuncias de discriminación en un contexto político cada vez más polarizado. Por ahora, la batalla entre la administración Trump y Harvard continúa en los tribunales.
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