window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Aumentan casos de la “peste blanca” en EE.UU.

Los casos de tuberculosis en EE.UU. alcanzan niveles alarmantes, destacando la necesidad de atención y prevención

Aumentan casos de la "peste blanca" en EE.UU.

Muestras de sangre para la prueba de TBC Oro o Cuantiferón. Crédito: Saiful52 | Shutterstock

Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, Estados Unidos ha experimentado un aumento preocupante en los casos de tuberculosis (TB). Aunque en 2020 se observó una disminución en los diagnósticos, a partir de entonces, la tendencia ha cambiado, con cifras que reflejan el mayor número desde 2013.

Esta afección también es conocida como “peste blanca” por el aspecto pálido de las personas afectadas en la Europa de los siglos XVIII y XIX, según la literatura médica histórica, recuerda “Fox News Digital” en oportunidad de traer a la palestra las cifras.

La misma es una infección bacteriana curable que afecta principalmente a los pulmones, pero también puede infectar otros órganos, acota la Universidad Johns Hopkins.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en 2024 se confirmaron más de 10,300 casos, lo que equivale a unas tres personas por cada 100,000 habitantes, marcando el tercer aumento anual consecutivo, y el más alto desde 2013. Sin embargo, los CDC publicaron recién sus datos provisionales de 2025, que muestran 10,260 casos reportados en 2025 (una disminución de apenas 1%).

Factores que contribuyen al aumento

Las interrupciones en los programas de vigilancia y tratamiento de la tuberculosis durante la pandemia han tenido consecuencias directas en el control de la enfermedad. Expertos médicos destacan que el “efecto rebote” de infecciones no diagnosticadas se está manifestando en la actualidad.

La tuberculosis o “peste blanca” se transmite por medio de partículas en el aire que se liberan cuando una persona infectada tose, habla o estornuda.

La reactivación de los viajes internacionales y el aumento en la migración desde países con alta incidencia de tuberculosis también han contribuido a la creciente propagación de la enfermedad en Estados Unidos.

Es de destacar que las tasas de tuberculosis en EE.UU. son relativamente bajas en comparación con otras partes del mundo, siendo el promedio mundial de aproximadamente 131 casos por cada 100,000 habitantes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es decir, 40 veces más alto en comparación con Estados Unidos.

Tuberculosis activa y latente

La principal diferencia entre la tuberculosis activa y la latente es que, en la tuberculosis latente, la bacteria está presente pero “dormida” y no provoca síntomas ni es contagiosa; en cambio, en la tuberculosis activa, la bacteria se multiplica, causa enfermedad y puede transmitirse a otras personas.

Presencia de síntomas

  • Latente: No hay síntomas; la persona se siente sana y no presenta tos, fiebre, sudoración nocturna ni pérdida de peso.
  • Activa: Sí aparecen síntomas, como tos prolongada (a veces con sangre), fiebre, sudoración nocturna, malestar general y pérdida de peso, sobre todo si afecta los pulmones.

Contagiosidad

  • Latente: La persona no transmite la enfermedad a otros, porque la bacteria está inactiva y no se libera al aire.
  • Activa: Puede ser contagiosa, especialmente si afecta las vías respiratorias, ya que las bacterias se expulsan al toser o estornudar.

Diagnóstico y riesgo futuro

  • Latente: Se detecta con prueba de tuberculina (PPD) o prueba de interferón gamma (IGRA) y una radiografía de tórax normal; la persona tiene riesgo de que la infección se active si el sistema inmunológico se debilita.
  • Activa: Se diagnostica con síntomas compatibles, radiografía de tórax alterada y hallazgo de bacilos en esputo o prueba molecular; requiere tratamiento inmediato para curarse y evitar complicaciones.

Tratamiento

  • Latente: Se usan cursos de antibióticos (por ejemplo, isoniacida o esquemas cortos) para matar las bacterias inactivas y prevenir que la enfermedad se active.
  • Activa: Se trata con combinación de varios antibióticos durante meses para eliminar la bacteria activa y evitar resistencias.

Síntomas y diagnóstico de la tuberculosis

Los síntomas de la tuberculosis pueden variar y a menudo incluyen tos persistente, pérdida de peso y fiebre. Los CDC recomiendan pruebas de detección para quienes estén en riesgo de desarrollar infecciones activas.

Los síntomas principales de la tuberculosis suelen aparecer de forma gradual y afectan principalmente los pulmones. Incluyen tos persistente (más de 3 semanas), fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso involuntaria.

Síntomas pulmonares. La tos es el síntoma más común, a menudo con esputo o sangre, acompañada de dolor en el pecho y dificultad para respirar. Otros incluyen fatiga extrema y escalofríos.

Síntomas generales. Se observan debilidad, falta de apetito y fiebre baja por las noches. En casos avanzados, puede haber pérdida significativa de peso.

Tuberculosis extrapulmonar. Dependiendo del órgano afectado, aparecen síntomas específicos: dolor de espalda (columna), sangre en orina (riñones) o hinchazón en ganglios. La forma latente suele ser asintomática.

Tratamiento y prevención

La tuberculosis es tratable y prevenible con antibióticos que requieren un régimen de tratamiento de entre cuatro a seis meses. La resistencia a los medicamentos genera un desafío adicional y aumenta la complejidad del tratamiento.

La identificación y tratamiento de infecciones latentes son cruciales para prevenir el avance a formas activas de la enfermedad. Los expertos enfatizan la necesidad de realizar pruebas en poblaciones de alto riesgo para contener el impacto de esta enfermedad.

También te puede interesar:

· Migraña hormonal femenina: infradiagnosticada y afecta a miles de mujeres en el mundo
· Estos medicamentos populares están afectando tus riñones y podrías no saberlo
· La vacuna contra la gripe no funcionó en EE.UU.: se registraron las peores tasas de efectividad en más de una década

En esta nota

detección prevencion tratamientos tuberculosis
Contenido Patrocinado