Musk logró que guardaespaldas sin perfil fueran agentes federales
Correos revelan que su equipo de seguridad fue habilitado por alguaciles sin cumplir requisitos básicos
El Servicio de Alguaciles de Estados Unidos autorizó a los guardaespaldas de Elon Musk facultades propias de agentes federales. Crédito: Godofredo A. Vásquez | AP
La preocupación de Elon Musk por su seguridad personal derivó en una decisión poco común dentro del gobierno de Estados Unidos: permitir que sus guardaespaldas fueran designados como agentes federales, a pesar de no cumplir con los requisitos mínimos establecidos.
De acuerdo con un reporte de NBC News, basado en correos electrónicos obtenidos por la organización Democracy Forward, el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (USMS) autorizó estas designaciones especiales en 2025, otorgando a su equipo personal de seguridad facultades propias de agentes federales, como portar armas en instalaciones gubernamentales.
El punto más controvertido es que varios de estos integrantes no contaban con formación policial básica ni con experiencia mínima en agencias con autoridad de arresto. Aun así, la agencia aprobó exenciones para permitir su incorporación temporal, una medida que ha generado cuestionamientos sobre los estándares de seguridad y el uso discrecional del poder federal.

Según los documentos, el proceso comenzó a inicios de febrero de 2025, en un contexto en el que Musk desempeñaba un rol clave dentro del gobierno tras ser nombrado al frente del llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental. En ese periodo, el empresario también impulsaba cambios profundos en estructuras federales, incluyendo intentos de desmantelar agencias como USAID.
Musk había expresado públicamente su temor por posibles amenazas en su contra. “No tengo deseos de morir”, afirmó en una declaración en febrero, al justificar el tamaño y nivel de su equipo de seguridad, que incluso sugirió podría ampliarse.
Se desconoce si las designaciones siguen vigentes
Los correos internos citados por NBC News muestran que los alguaciles evaluaron la situación considerando la “necesidad inmediata” de reforzar la protección del empresario. Sin embargo, reconocían también que su equipo no cumplía con los estándares habituales. La solución fue otorgar exenciones formales, pese a antecedentes recientes que ya cuestionaban este tipo de prácticas.
En 2024, la oficina del inspector general del Departamento de Justicia había advertido que el USMS había designado agentes en circunstancias similares sin cumplir plenamente los requisitos, lo que añade un nuevo nivel de preocupación al caso.

No está claro si estas designaciones siguen vigentes, especialmente después de que Musk dejara su cargo dentro del gobierno. Los documentos indican que la autorización tendría una duración de dos años, pero la agencia no ha confirmado si continúa activa ni cuándo podría finalizar.
El informe también destaca que Musk no respondió a solicitudes de comentarios, mientras que el Servicio de Alguaciles señaló que no podía responder de inmediato a preguntas sobre el caso.
Más allá del episodio puntual, el caso se inserta en un patrón más amplio de críticas hacia el uso de recursos de seguridad por parte de figuras cercanas a la administración de Donald Trump, donde se han señalado excesos, flexibilización de normas y decisiones cuestionables.
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