La Opinión Hoy: Irán acepta tregua de Estados Unidos
El gobierno de Irán dio a conocer que aceptó un acuerdo de alto al fuego de dos semanas con Estados Unidos.
Tropas del ejército patrullan para garantizar la seguridad ante las posibles negociaciones entre Estados Unidos e Irán en la capital paquistaní, tras un alto el fuego de dos semanas, en Islamabad, Pakistán. Crédito: Anjum Naveed | AP
Luego de que lo anunciara el presidente Donald Trump, el gobierno de Irán dio a conocer que aceptó un acuerdo de Alto al Fuego de dos semanas con Estados Unidos en un movimiento que reduce significativamente las tensiones en la zona de Medio Oriente tras semanas de enfrentamientos y declaraciones incendiarias por parte de Trump.
De acuerdo con funcionarios iraníes citados por medios internacionales, Irán aceptó la propuesta de alto al fuego de Pakistán tras esfuerzos diplomáticos de Islamabad y una intervención de último minuto de China, un aliado clave en este conflicto. Además, indicaron que el acuerdo fue aprobado por el nuevo líder supremo, el Ayatola Mojtaba Khamenei.
De acuerdo a reportes de The New York Times, el ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Abbas Araghchi, confirmó la decisión en un comunicado oficial al señalar que Terán aceptó la propuesta y que mientras cesen los ataques en su contra, el país también detendrá sus operaciones militares.
Por su parte, el Consejo de Seguridad Nacional iraní aseguró que el país logró una victoria en el conflicto tras 5 semanas de guerra con Estados Unidos e Israel. En su comunicado, el organismo afirmó que Washington habría aceptado los términos claves de parte de Terán.
El anuncio del acuerdo tuvo un impacto inmediato en los mercados globales. Según reportes de medios financieros, los precios del petróleo registraron una fuerte caída ante la expectativa de estabilidad en el suministro energético que viene de la zona del Medio Oriente.
Varios congresistas piden remover a Trump bajo la Enmienda 25 tras amago a Irán, ¿es posible que ocurra?
Durante las horas previas al anuncio de tregua al conflicto en Medio Oriente, varios congresistas empujaron la invocación a la enmienda 25 para la destitución del presidente Donald Trump, luego de que el mandatario amenazara con desaparecer a una civilización entera en referencia a Irán. Por ahora, los congresistas que llaman a la aplicación de dicha enmienda son demócratas, pero ningún líder republicano o demócrata en el Congreso se ha sumado a tal llamado.
“Si el Congreso de los Estados Unidos aún tiene alguna posibilidad de sobrevivir, cada miembro del Congreso y senadores deben exigir la destitución de Trump hoy mismo, amparándose en la enmienda 25”, dijo en un video Ro Khanna de California, “Trump está amenazando con la destrucción total de una civilización. Llama animales a los iraníes. Demuestra un desprecio absoluto por la humanidad de las personas en Irán, en Gaza, en Cuba. Esto es un crimen moral, es un crimen de guerra”.
Khanna pide una reunión de emergencia para que se invoque la enmienda 25 desde el Congreso. También la representante de Arizona, Yassamin Ansari, se sumó al llamado y dijo que presentará artículos de destitución contra Pete Hegseth, secretario de defensa.
El senador Ed Markey de Massachusetts dijo que el presidente Trump debe ser destituido y advirtió que puede cometer crímenes de guerra, incluso llamó a militares a desobedecer órdenes.
“Las desquiciadas amenazas de violencia y genocidio de Trump son inexcusables. Es un belicista que intensifica el conflicto para su propio beneficio y para consolidar su poder”, consideró la representante Delia Ramírez de Illinois. “Hay que detenerlo y destituirlo, pero puede el Congreso invocar la enmienda 25. La sección cuatro de la enmienda de la Constitución establece los procesos sobre cómo se podría destituir al presidente en turno, aunque esta parte nunca se ha invocado”.
“Uno de los procesos es que el vicepresidente y la mayoría de los secretarios del gabinete u otro organismo que el Congreso determine declaren al presidente incapacitado para ejercer sus facultades y deberes del cargo”, expone la organización Bipartisan Policy Center.
En ese proceso, el vicepresidente, en este caso J.D. Vance, asumiría la presidencia interina, pero existe la posibilidad de que el presidente, en este caso Trump, impugne la decisión y es entonces cuando el Congreso entra en acción. “El Congreso debe reunirse para decidir el asunto en un plazo de 48 horas, durante las cuales el vicepresidente continúa ejerciendo como presidente interino”, explica la organización.
Si dos tercios de ambas cámaras del Congreso coinciden en que el presidente no puede desempeñar sus funciones, el vicepresidente continúa como presidente interino. De lo contrario, el presidente retoma sus funciones. Bajo este proceso y dada la lealtad que han mostrado el gabinete y los congresistas republicanos, es difícil o incluso quizá imposible que pudiera avanzar la remoción del presidente Trump.
En la Cámara de Representantes se requerirían 290 votos y los demócratas solo tienen 214, mientras que en el Senado se requerirían 67 votos donde los demócratas cuentan con 47, incluidos los dos independientes. Aunado a ello, la Cámara de Representantes se encuentra en receso.
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