Fernando Valenzuela a 45 años de la Fernandomanía: el legado íntimo que reveló su hijo
“Para mí fue normal tenerlo como papá”: Fernando Jr. revela el lado más humano del ídolo de los Dodgers
Fernando Valenzuela y la Fernandomanía han tocado los corazones de aficionados de todas las edades. Crédito: AP
El 9 de abril de 1981 marcó un antes y un después en la historia del béisbol. Hace 45 años, Fernando Valenzuela sorprendió al mundo al abrir el Opening Day con los Los Angeles Dodgers y lanzar una blanqueada que dio origen a la inolvidable Fernandomanía.
Pero más allá de la hazaña deportiva que lo convirtió en ícono de la MLB, su legado también se construyó fuera del diamante. Con el paso del tiempo, su historia ha adquirido un matiz más humano: el del padre, el hombre de familia, el referente silencioso que dejó huella en casa.
Para su hijo, Fernando Jr., el apellido Valenzuela siempre significó algo más que fama. Fue también cercanía, aprendizaje y momentos únicos.
“Era un papá normal”: la vida de los Valenzuela fuera del diamante
En entrevista con Ricardo López Juárez, Fernando Jr. recordó que su infancia estuvo marcada por la normalidad, pese a la fama mundial de su padre.
“Para mí fue normal. De chiquito tuve la oportunidad de ir a una escuela normal. Obviamente él estaba de gira mucho el año, pero siempre que venía traía un regalito para mí, mis hermanos, mis hermanas y siempre esperábamos con ansias el día en que volviera”, relató para La Opinión.
Lejos del estereotipo del ídolo distante, Fernando Valenzuela era, según su hijo, un hombre profundamente familiar:
“Aparte de eso era un papá normal, la pasaba en la casa, no le gustaba estar fuera, le gustaba estar con la familia. Y siempre la pasábamos jugando golf, él, mi hermano y yo”, recordó.
Uno de los recuerdos más bonitos de Fernando Jr. fue cuando compartieron equipo en México:
Jugar juntos en Mexicali estaba padre. Bueno, pichó él, pues grande y yo jugando primera base con las Águilas en invierno y fue un momento que nunca olvidaré”, dijo en la misma entrevista.
Esto sucedió en la temporada 2006-2007 con las Águilas de Mexicali de la Liga Mexicana del Pacífico. Fue una etapa especial donde el “Toro” cerró su carrera profesional jugando al lado de su hijo, aunque nunca llegó a las Ligas Mayores, tuvo un buen paso por varios equipos de la Liga Mexicana de Béisbol, como Charros de Jalisco, Toros de Tijuana y Leones de Yucatán; ahora es el dueño de los Tigres de Quintana Roo.

“Familia, Dios y béisbol”: el verdadero legado de Fernando Valenzuela
Para su hijo, el impacto de su padre no puede resumirse solo en títulos o estadísticas.
“En tres palabras lo puedo decir: Familia, Dios y el béisbol; fueron tres cosas que yo creo que le encantaron en la vida. Y el golf puede ser la cuarta”, afirmó Fernando Jr.
Ese equilibrio entre fe, familia y deporte definió la vida del legendario zurdo que cambió la historia de los Dodgers y de toda la MLB.
El día del retiro del 34: un momento inolvidable para la familia
Uno de los recuerdos más emotivos para la familia Valenzuela fue el homenaje en el que los Dodgers retiraron el número 34.
“Yo supe que era algo muy diferente para él… ese día me acuerdo que me habló a las 11 de la mañana y me dijo: ‘¿qué onda, qué haces? Oye, a la 1 de la tarde van a anunciar que voy a retirar mi número, a ver si lo puedes ver en línea’. Era la primera vez que me decía algo así y ese día tenía una sonrisa diferente”, recordó.
Para Fernando Jr., ese momento representó el reconocimiento definitivo a una carrera histórica:
“Se ve que agradeció mucho ese día. Por eso, la verdad, le agradezco mucho a los Dodgers que lo hicieron. La familia estuvo junta, feliz: mi mamá, mis hermanos, mis hijas y todos muy felices”.
“Que siempre le eche ganas”: la gran lección de Valenzuela
Más allá del béisbol, Fernando Jr. destacó la enseñanza más importante que recibió de su padre.
“Que siempre le eche ganas a todo, que dé el 100%, que no deje nada a medias y que siempre salga con la intención de sobresalir”, compartió.
1981: el día que nació la Fernandomanía
Aquel Opening Day 1981 es ya parte de la historia grande del deporte. Con apenas 20 años, Fernando Valenzuela tomó la pelota en un contexto adverso: lesiones en la rotación obligaron al manager Tommy Lasorda a confiar en un novato prácticamente desconocido.
Enfrente estaban los Houston Astros, el mismo equipo que había eliminado a los Dodgers el año anterior.
Lo que parecía un riesgo terminó siendo una obra maestra.
Valenzuela lanzó juego completo, permitió apenas cinco hits y firmó la blanqueada en la victoria 2-0. Su dominio creció entrada a entrada, apoyado en una mezcla de recta, curva y su icónico tirabuzón.
“Fernando utilizó principalmente su recta y curva en las primeras entradas, y después empezó a trabajar más el tirabuzón… De la sexta a la novena tuvo un dominio impresionante de todos sus lanzamientos”, recordó su excompañero el receptor Mike Scioscia.
El propio Valenzuela dejó clara su confianza en su repertorio: “Combiné la recta, el slider y el tirabuzón al inicio, pero en las últimas tres entradas fueron casi todos tirabuzones… Ese es mi lanzamiento, y cuando necesito los outs importantes, recurro a él”.
Ese día no solo ganó un juego: nació un fenómeno.
Un legado que trasciende el béisbol
A 45 años de aquel histórico juego con los Los Angeles Dodgers, el legado de Fernando Valenzuela sigue creciendo.
En el terreno, fue una revolución: ganador del Cy Young y Novato del Año en 1981, campeón de Serie Mundial y protagonista de una de las rachas más dominantes que ha visto la MLB.

Pero su mayor legado, como lo demuestra su propio hijo, no está solo en el montículo, sino en casa: en la familia, en los valores y en una vida guiada por la humildad.
Sigue leyendo:
· Fernandomanía: 12 historias inspiradas en Fernando Valenzuela llevadas al teatro
· Fernando Valenzuela falleció debido a enfermedades hepáticas casi a los 64 años
· Fernando Valenzuela no logra votos suficientes para acceder al Salón de la Fama