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Una práctica natural, barata y sencilla que puede ayudar a prevenir la miopía infantil

Las edades entre 8 y 16 años son cruciales para el crecimiento ocular, así como la etapa universitaria

Una práctica natural, barata y sencilla que puede ayudar a prevenir la miopía infantil

Actividad al aire libre. Crédito: Just dance | Shutterstock

El incremento de la miopía en los niños se atribuye a un cambio significativo en los hábitos, con una menor actividad al aire libre y un aumento del tiempo frente a las pantallas.

Un estudio del Departamento de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra revela que pasar al menos siete horas por semana al aire libre puede reducir el riesgo de desarrollar miopía en un 50%.

La investigación se llevó a cabo con 2,262 escolares en Madrid (España) y utilizó el biomarcador CUFAV para medir la exposición solar. El CUFAV, que mide la huella solar en los ojos, ofrece una herramienta para evaluar cuánto tiempo pasan los niños al aire libre. Esta exposición se traduce en producción de dopamina, fundamental para el crecimiento ocular adecuado.

“Así como nos ponemos morenos cuando nos da el sol en verano, es una reacción normal de nuestra piel de defensa, en el ojo ocurre de una forma parecida. Cuando nos da el sol, se nos queda una huella, una marca, un cambio en las estructuras de la conjuntiva, que no son visibles con luz normal, pero sí con una luz ultravioleta”, explicó a EFE Salud uno de los investigadores del estudio, el doctor Sergio Recalde.

Mantener hábitos saludables

Los investigadores enfatizan que las horas adicionales al aire libre no solo reducen el riesgo de miopía, sino que cada hora adicional representa una disminución extra del 2% en la probabilidad de desarrollarla.

El estudio resalta las fases críticas para el desarrollo ocular. Las edades entre 8 y 16 años son cruciales para el crecimiento ocular, así como la etapa universitaria. Fomentar actividades al aire libre es esencial en estos períodos.

“El mejor tratamiento para la miopía es que los niños jueguen al aire libre. Evidentemente, luego hay otros tratamientos que también se pueden utilizar y que son recomendables en caso de que la miopía les vaya avanzando de forma muy rápida. Pero el más eficaz a la hora de prevenir es el hacer actividades al aire libre”, abunda Recalde.

Aumento de casos de miopía

La prevalencia de miopía entre los españoles ha crecido notablemente, triplicándose entre los estudiantes de segundo y sexto de primaria. Esta tendencia requiere atención urgente debido al cambio en los hábitos de juego infantil.

Estudios como el de la Clínica Universidad de Navarra subrayan la necesidad de promover un estilo de vida que incluya más tiempo al aire libre, con el objetivo de proteger la salud visual de la infancia frente al aumento de la miopía.

Síntomas iniciales de miopía en el niño

Los síntomas iniciales de la miopía en los niños suelen ser discretos, pero se pueden notar por ciertos comportamientos y quejas al ver de lejos. Cuanto antes se detectan, mejor se puede corregir y controlar el progreso.

Visión borrosa a distancia

  • El niño se queja de que no ve bien la pizarra, la pantalla o carteles lejanos.
  • Ve borrosos los objetos que están más allá de unos pocos metros, mientras que de cerca sigue viendo relativamente bien.

Comportamientos típicos

  • Se sienta muy cerca del televisor, de la tablet o de los libros para ver con claridad.
  • Entrecierra los ojos, parpadea mucho o se frota los ojos con frecuencia para intentar enfocar mejor.

Otros indicios

  • Dolor de cabeza o molestias oculares al final del día, especialmente después de actividades escolares que requieren mirar el pizarrón.
  • Retraso o dificultad en el aprendizaje, dibujar figuras muy grandes o pedir que se le “acercan” las cosas para verlas.

Si observas varios de estos signos en un niño (sobre todo si empiezan a la edad escolar), es recomendable llevarlo a una revisión optométrica u oftalmológica para medir la graduación y descartar o tratar la miopía de forma temprana.

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