USCIS endurece controles con IA y FBI, lo que retrasa trámites migratorios
Nuevas revisiones obligan a reexaminar expedientes y alargan tiempos sin fecha clara
USCIS está retrasando sus trámites debido a nuevos procesos de revisión. Crédito: Wilfredo Lee | AP
Los trámites migratorios atraviesan un nuevo cuello de botella. Una reciente directiva del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) ha endurecido los controles de verificación de antecedentes con el respaldo del FBI y sistemas de inteligencia artificial, lo que ha provocado retrasos adicionales en un sistema que ya estaba saturado.
De acuerdo con documentos internos citados por CBS News, los funcionarios recibieron instrucciones claras: no aprobar ninguna solicitud que no haya pasado por los nuevos filtros. Esto incluye procesos de residencia permanente, ciudadanía, asilo y reunificación familiar.
La medida entró en vigor el 27 de abril y obliga incluso a reexaminar casos antiguos. Es decir, solicitudes que ya habían pasado controles previos ahora deben someterse nuevamente a revisiones más estrictas, incluyendo bases de datos ampliadas y sistemas biométricos de última generación.

El impacto es inmediato
El USCIS acumula actualmente alrededor de 11.6 millones de casos pendientes, la cifra más alta de su historia. Según un análisis de NPR, este rezago ya había dejado a cientos de miles de inmigrantes sin autorización para trabajar o en una situación migratoria incierta. Con los nuevos controles, los tiempos de espera podrían alargarse aún más.
Además del cruce de información con el FBI, la agencia ha comenzado a utilizar herramientas de inteligencia artificial para analizar redes sociales y detectar posibles riesgos. También implementa sistemas automatizados que generan alertas en tiempo real ante cualquier coincidencia con antecedentes criminales o cambios en la información del solicitante.
Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia impulsada por la administración de Donald Trump, que busca reforzar los procesos de selección migratoria. La política se sustenta en una orden ejecutiva firmada en febrero, que amplía el acceso del USCIS a registros del FBI “en la máxima medida permitida por la ley”.

El portavoz del USCIS, Zach Kahler, defendió la medida al asegurar que busca “reforzar la verificación y selección de los solicitantes”. También afirmó que los retrasos “deberían ser breves”, aunque no ofreció un calendario concreto.
Sin embargo, organizaciones de derechos civiles advierten que el efecto real es otro. Consideran que estas políticas endurecen la inmigración legal sin cambiar la legislación vigente, al tiempo que incrementan la incertidumbre para quienes han cumplido con todos los requisitos.
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