Concejales de Los Ángeles intentan rebajar el “salario olímpico”
En medio de duras negociaciones, nueve concejales angelinos votan para reducir salario y beneficios a miles de trabajadores del sector turístico
Trabajadores se hicieron presentes en una tensa sesión en el Ayuntamiento de Los Ángeles para rechazar el intento de reducción de un salario previamente acordado en la industria turística. Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia
“Algunos de ustedes son unos vendidos con las grandes corporaciones”, fue el duro señalamiento público de Eloísa Galindo, una activista laboral, a los concejales de Los Ángeles previo al voto donde nueve de ellos consideraron la posibilidad de reducir el llamado “salario olímpico”.
Dicho salario lo habían obtenido los trabajadores después de varios años de lucha, pero ahora se ve amenazado por el presunto chantaje de la industria turística y de aerolíneas con presencia en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX).
“Hemos apoyado la lucha por el salario olímpico por años; entendemos lo que es un sueldo digno, lo importante de un seguro médico y poder pagar la vivienda”, dijo la señora Galindo, quien instó a los políticos angelinos a no causar daño a las familias. “Es una vergüenza que las grandes corporaciones estén amenazando a la ciudad para dañar su presupuesto y que ustedes dañen a los trabajadores”.

Los concejales Bob Blumenfield, Heather Hutt, John Lee, Tim McCosker, Adrin Nazarian, Imelda Padilla, Mónica Rodríguez, Traci Park y el presidente del Consejo Municipal, Marqueece Harris-Dawson, emitieron los votos para enmendar el código administrativo de Los Ángeles para revisar salarios, beneficios de salud, disposiciones de renuncia en sueldos para empleados del aeropuerto y trabajadores de hoteles.
El “Salario Olímpico”
La recomendación aprobada el miércoles para la acción del Concejo en pleno sería que, a partir del 1 de julio, el promedio salarial debería ser no menos de $24.50 por hora; $25.50 en 2027; $27.50 en 2028; $28.50 en 2029 y $30.00 en 2030.
El mismo Ayuntamiento de Los Ángeles había aprobado oficialmente en mayo de 2025 el “Salario Olímpico” para trabajadores del turismo, hoteles y aeropuertos, elevando el sueldo mínimo a $30 dólares por hora para el 2028. Este aumento sería gradual, comenzando con $22.50/hora el 1 de julio de 2025 y alcanzaría los $30/hora incluso antes de los Juegos Olímpicos.
Los aumentos serían progresivos anualmente en $2.50 hasta llegar a los $30 en 2028. La medida aplicaría a empleados de hoteles (con 60 o más habitaciones) y ciertos trabajadores de LAX.
“Para mí sí es un chantaje”, afirmó David Huerta, presidente del SEIU-USWW. “Ellos dicen que todavía no hay negociaciones. Vamos a ver si es verdad. En mi punto de vista lo que han hecho aquí es que [los concejales] están cumpliendo más con las compañías que con el trabajador y poniendo un trabajador una situación donde otra vez salen de aquí [la alcaldía] sin ese sentido de justicia”.

Abucheos a Mónica Rodríguez
Los concejales Harris-Dawson y Lee son los autores de la moción para reducir los salarios de los trabajadores del aeropuerto.
La oficina de Harris-Dawson le dijo a La Opinión: “El presidente del Concejo está trabajando activamente con múltiples socios para negociar un acuerdo con respecto a la Ordenanza sobre el Salario Digno, y el Concejo volverá a abordar este asunto en la reunión del martes”.
Sin embargo, no hubo respuesta respecto a si las aerolíneas están ejerciendo presión para perpetrar una extorsión a los miembros del Ayuntamiento de Los Ángeles o si las grandes corporaciones pretenden desestabilizar el presupuesto de la ciudad a menos que el Consejo recorte los salarios de los trabajadores de hoteles y aeropuertos.
Durante la larga sesión del Concejo Municipal, la concejala Mónica Rodríguez fue abucheada por proponer una enmienda para reducir los salarios de los trabajadores de los restaurantes de $22.50 dólares por hora a $17.00.
“Ya hemos sido testigos de algunas repercusiones muy reales derivadas directamente de la situación económica actual”, manifestó Rodríguez al justificar su propuesta. “Y no podemos cerrar los ojos ante el impacto de lo que está ocurriendo en estos sectores [de la industria del turismo], los cuales se ven afectados por una política que adoptamos sin haber dialogado adecuadamente con las empresas que, en la práctica, resultarían perjudicadas”.
Aclaró que, en ese contexto, nadie pretende impedir que las personas tengan la oportunidad de ganarse un salario digno en la ciudad.
“Sin embargo, lo que sí debemos debatir es el destino de aquellas empresas que dejarán de operar si adoptamos políticas sin tener en cuenta las implicaciones que ello conlleva para el mantenimiento de sus actividades dentro de la ciudad”, expresó. “Como ya han podido observar, múltiples hoteles se han visto obligados a cerrar sus puertas”.
Ella no dijo cuántos ni cuáles.

Una enmienda “veneno”
“Eximir a los empleados de la cobertura de salud ha sido un aspecto que no se ha debatido de ninguna manera, forma ni circunstancia, lo cual considero problemático”, criticó el concejal Hugo Soto Martínez. “Constituye una píldora venenosa y solicito que se elimine dicho punto”.
Además de Soto Martínez, quienes respaldaron la lucha de los trabajadores fueron los concejales Eunisses Hernández, Katy Yaroslavsky, Nithya Rahman, Ysabel Jurado y Curren Price, quien enmendó su voto inicial.
“Soy hija de inmigrantes y crecí en un hogar sindicalizado. Sé lo que significa ver a los padres desempeñar trabajos agotadores, sacrificarlo todo y, aun así, tener dificultades y luchar para llegar a fin de mes”, testificó Hernández.
La concejala precisó que es devastador cuando personas poderosas deciden cómo deben ser remunerados los trabajadores y cómo se les debe obligar a absorber las dificultades económicas mientras las corporaciones continúan generando miles de millones de dólares en ganancias.
“Por eso voto en contra de esta enmienda [eximir a los trabajadores de seguro de salud]. No fui elegida para servir a los intereses de unos pocos, y no puedo, en buena conciencia, permitir que los cabilderos corporativos arrebaten los salarios ganados con tanto esfuerzo y los beneficios de salud a estos trabajadores; trabajadores que se organizaron durante años para conseguir un salario digno durante los Juegos Olímpicos”, añadió Hernández.

¿Complot corporativo?
Grupos de defensa de los trabajadores, incluidos UNITE HERE Local 11 y la Alianza de Los Ángeles para una Nueva Economía (LAANE), solicitaron a la abogada de la ciudad, Hydee Feldstein Soto, que investigue “un complot corporativo” de las aerolíneas Delta y United Airlines, y la Asociación Americana de Hoteles y Alojamiento (American Hotel & Lodging Association) para tomar como rehén el presupuesto de Los Ángeles a cambio de recortes salariales a los trabajadores del aeropuerto.
Una cronología revelada por UNITE HERE a La Opinión revela “un plan coordinado” para utilizar la amenaza de un recorte presupuestario anual de 860 millones de dólares con el fin de forzar la reversión del “Salario Mínimo Olímpico”.
La presunta “extorsión corporativa” gira en torno a una iniciativa electoral para derogar el impuesto sobre los ingresos brutos de Los Ángeles (también conocido como “impuesto empresarial”).
Según la propia oficina de presupuesto de la ciudad, la derogación “asestaría un golpe irreparable” al Fondo General, resultando en una pérdida promedio de 860 millones de dólares anuales durante los primeros cinco años, lo que amenaza con provocar profundos recortes en los servicios de policía, bomberos, saneamiento y transporte.
“Esto no es cabildeo; es una extorsión”, afirmó Kurt Petersen, copresidente de UNITE HERE Local 11. “Las corporaciones amenazan con hacer estallar el presupuesto de la ciudad a menos que el Concejo recorte los salarios de los trabajadores de hoteles y aeropuertos. Cuando el propio presidente del Concejo dice que tiene ‘una pistola apuntándole a la cabeza’ y un colega califica la situación como un ‘chantaje realmente bueno’, ahí tienen la investigación servida”.

Piden una investigación
Víctor Sánchez, de LAANE, dijo que Delta y United pagan una parte ínfima -o nula- del impuesto sobre los ingresos brutos.
“No lanzaron esta iniciativa para obtener alivio fiscal, sino para extorsionar al Concejo y obligarlo a recortar los salarios y la cobertura médica de los trabajadores del sector turístico, y todo ello apenas un mes antes de que Los Ángeles sea sede de la Copa Mundial”, aseveró.
La carta enviada a Feldstein Soto solicita que investigue si los cabilderos corporativos han infringido alguna disposición del Código Municipal de Los Ángeles, el cual prohíbe promover la presentación de legislación municipal con el propósito de orquestar su posterior rechazo, o bien haber incurrido en acciones que abusen de la confianza pública o que socaven el derecho de todo ciudadano a gozar de “una oportunidad justa y equitativa para participar en el proceso gubernamental”.
La carta fue suscrita conjuntamente por Jeremy Blasi, Asesor Jurídico General de UNITE HERE Local 11, y Sánchez, el director ejecutivo de LAANE. Una copia de la carta se envió a los 15 miembros del Concejo Municipal de Los Ángeles.
Stuart Waldman, presidente de la Asociación de Industria y Comercio del Valle (VICA), un grupo de defensa empresarial influyente del sur de California, dedicado a promover los intereses económicos y las oportunidades de sus miembros, dijo que “de ninguna manera se trata de un chantaje”.
Las negociaciones continuarán el martes.