ICE deportó a madre hondureña y luego la culpó por la muerte de su hijo
La mujer asegura que pidió ayuda para reunirse con el menor antes de ser enviada a Honduras
Wendy Hernández asegura que pidió reunirse con su hijo antes de ser deportada por ICE. Crédito: Steve Helber | AP
El caso de Wendy Hernández Reyes ha provocado indignación entre activistas migratorios y organizaciones comunitarias en Estados Unidos. La mujer inmigrante hondureña fue deportada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en enero y, meses después, la agencia la responsabilizó públicamente de haber dejado a su hijo de dos años al cuidado de quien hoy enfrenta cargos por asesinato.
The Washington Post informó cómo Orlín Josué Hernández Reyes murió en marzo en el condado de Escambia, Florida, mientras permanecía bajo el cuidado de su tío, Samuel Maldonado Erazo; un bebedor empedernido que golpeaba a sus propios hijos con cables y alambres, según declaró posteriormente su hija.
De acuerdo con autoridades locales, el pequeño presentaba múltiples lesiones graves, entre ellas costillas rotas, quemaduras y señales de posible abuso sexual. Maldonado Erazo fue acusado formalmente de asesinato y se declaró inocente.

Tras el crimen, ICE emitió un comunicado asegurando que la madre “abandonó” a su hijo y que “eligió dejarlo con un hombre violento”. Hernández Reyes rechazó las acusaciones y afirmó que durante su detención pidió en repetidas ocasiones ayuda para reunirse con el menor.
“¿Cómo iba a abandonar a mi hijo, si era el amor de mi vida?”, declaró al medio citado. “Lo hacía todo por mi hijo. No soy una mala madre por haberlo dejado con un asesino”.
Una deportación y una separación familiar
Hernández Reyes había llegado a Estados Unidos en 2022 como solicitante de asilo. Fue detenida en Alabama a inicios de año tras una revisión de tránsito y posteriormente entregada al ICE bajo el programa de cooperación migratoria.
Según su testimonio, mientras permanecía detenida en Luisiana, insistió en que no quería ser separada de su hijo antes de ser deportada a Honduras.

“Les pedí que me ayudaran con mi hijo. Lo necesitaba”, relató.
El caso también reavivó el debate sobre las consecuencias de las deportaciones y la separación familiar. Grace Resendez McCaffery, activista y fundadora del sitio Latino Media Gulf Coast, aseguró que la tragedia refleja el impacto humano de las políticas migratorias.
“Esta es la realidad de lo que significa para un niño perder a sus padres”, dijo.
Actualmente, activistas recaudan fondos para trasladar los restos del menor a Honduras.
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