DOJ demanda a California para frenar la prohibición de pistolas tipo Glock promulgada en el estado
La legislación en disputa prohíbe la compra minorista de nuevas pistolas semiautomáticas Glock y modelos similares dotados con una ‘barra de gatillo cruciforme’
“La Segunda Enmienda es un derecho sagrado que pertenece a todos los estadounidenses, incluso a los residentes de California. El estado no puede prohibir el tipo de pistola más popular en EE.UU”, puntualizó Todd Blanche. Crédito: Manuel Balce Ceneta | AP
El Departamento de Justicia presentó este miércoles una demanda contra el estado de California para bloquear la entrada en vigor de una ley que restringe la venta de nuevas pistolas semiautomáticas tipo Glock, al sostener que la medida vulnera los derechos protegidos por la Segunda Enmienda de la Constitución.
La acción legal representa un nuevo capítulo en la disputa entre la administración del presidente Donald Trump y el gobierno del gobernador Gavin Newsom sobre las políticas de control de armas. Además de impugnar la prohibición de venta de determinados modelos de pistolas, la demanda también cuestiona el denominado Registro de Armas Cortas de California, que limita los modelos de armas de fuego que pueden comercializarse legalmente en el estado.
El fiscal general interino, Todd Blanche, defendió la decisión del gobierno federal al asegurar que California no puede impedir la venta del tipo de pistola más popular del país. En un comunicado, sostuvo que el Departamento de Justicia buscará proteger los derechos de los propietarios de armas que cumplen con la ley y hacer valer las garantías constitucionales relacionadas con la posesión y portación de armas de fuego.
Choque entre la Casa Blanca y Sacramento
La legislación impugnada, identificada como AB 1127, entró en vigor este 1 de julio y prohíbe la venta de nuevas pistolas Glock y de otros modelos con mecanismos de disparo similares que, según los impulsores de la norma, pueden modificarse con relativa facilidad mediante dispositivos conocidos como “interruptores” para disparar de forma automática.
Sin embargo, la ley no obliga a entregar ni prohíbe la posesión de armas adquiridas antes de su entrada en vigor, por lo que quienes ya poseen una pistola de este tipo pueden conservarla legalmente.
Durante una conferencia de prensa, Blanche también advirtió que el Departamento de Justicia podría presentar nuevas demandas contra California y otros estados que mantengan restricciones similares sobre el porte de armas en propiedades privadas, luego de recientes decisiones judiciales relacionadas con la interpretación de la Segunda Enmienda.
La administración Trump sostiene que varias regulaciones estatales exceden los límites constitucionales y anticipó que continuará recurriendo a los tribunales para impugnar aquellas leyes que considere incompatibles con el derecho a portar armas.
California defiende su legislación de seguridad
El gobernador Gavin Newsom respondió a la ofensiva legal asegurando que las políticas de seguridad implementadas por California han contribuido a reducir las muertes por armas de fuego y constituyen un referente nacional para combatir la violencia armada.
Por su parte, la oficina del fiscal general de California, Rob Bonta, informó que revisará la demanda y defenderá la constitucionalidad de la legislación estatal ante los tribunales. Los promotores de la ley sostienen que los fabricantes de armas conocen desde hace décadas la facilidad con la que ciertos modelos pueden convertirse en armas automáticas mediante accesorios ilegales, por lo que consideran necesario restringir su comercialización para reducir los riesgos para la seguridad pública.
La demanda federal abre una nueva batalla judicial sobre el alcance de la Segunda Enmienda y el poder de los estados para imponer regulaciones sobre la venta de armas de fuego. El resultado del litigio podría tener repercusiones más allá de California y marcar el rumbo de futuras disputas entre el gobierno federal y los estados que han adoptado algunas de las leyes de control de armas más estrictas del país.
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