Perder peso va más allá de reducir la ingesta de calorías
La fórmula de las dietas de moda, basadas en la ecuación simple: "Si consumes menos calorías de las que quemas, perderás peso", no es correcta
Persona compra en una tienda Grocery Outlet en Pleasanton, California, el 15 de septiembre de 2022 | Archivo. Crédito: Terry Chea | AP
El papel de las calorías como unidad de energía es fundamental, pero su procesamiento en el organismo es más intrincado. El simple cálculo de calorías no siempre da resultado. Distintos alimentos afectan de manera diversa a los órganos y funciones metabólicas. La calidad de las calorías ingeridas tiene un impacto tan significativo como su cantidad.
Así que seguir la fórmula de las dietas de moda, que su mensaje subyacente casi siempre se basa en una ecuación simple: “Si consumes menos calorías de las que quemas, perderás peso”, no es correcta.
Es que solo contar calorías puede ser una herramienta útil para controlar el peso, pero funciona si sabes qué números estás contando, afirman especialistas a Associated Press (AP).
“Los distintos alimentos tienen efectos muy diferentes en el cerebro, el hígado, las células grasas, la función muscular, el páncreas y todos los órganos relacionados con el metabolismo y el peso corporal”, afirmó a AP el Dr. Dariush Mozaffarian, cardiólogo y director del Instituto Food is Medicine de la Universidad de Tufts.
Etiquetado de productos
A esto se suma un detalle importante. Recientemente, una demanda destacó las inexactitudes en las etiquetas de algunos productos, específicamente barras de proteínas. Aunque estas etiquetas proporcionan datos útiles, la forma en que se calculan puede llevar a confusión.
El método de calorimetría demuestra que las calorías no son iguales para todos, afectando la interpretación de su contenido.
Una caloría es la unidad que se utiliza para medir la cantidad de energía que el cuerpo obtiene de los carbohidratos, las proteínas y las grasas.
Composición de los alimentos
Los alimentos de alto índice glucémico tienen un efecto positivo en la energía, pero provocan almacenamiento de grasa.
En contraposición, los alimentos con almidones resistentes, como algunas legumbres y granos integrales, son más difíciles de procesar y su ingesta es menos probable que contribuya al almacenamiento de grasa.

Calidad de la dieta
La evidencia sugiere que, en lugar de enfocarse únicamente en contar calorías, es crucial priorizar la calidad de los alimentos.
Se aconseja evitar los ultraprocesados y construir dietas ricas en ingredientes vegetales y fibra, que son claves para una mejor salud y control de peso.
“Consumir un refrigerio de 240 ml de bebida azucarada (100 calorías) debería ser mejor para el peso que 28 gramos de frutos secos (200 calorías), ¿verdad?”, emplazó el Dr. David Ludwig, endocrinólogo e investigador del Hospital Infantil de Boston. “Pero ocurre justo lo contrario, porque esas 100 calorías, aunque parezcan pocas en ese momento, hacen que el cuerpo almacene grasa y provoquen hambre antes”, aseveró.
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