ICE reduce inspecciones y deja 15 centros de detención más de un año sin supervisión
Un análisis revela que la menor vigilancia coincide con más denuncias por malas condiciones y muertes bajo custodia
Un informe revela que varios centros del ICE pasaron más de un año sin inspecciones federales. Crédito: Charlie Riedel | AP
La reducción de las inspecciones en los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha encendido las alarmas entre especialistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos. Un análisis de CBS News revela que 15 de los 45 centros con capacidad para albergar a más de 500 personas pasaron más de un año sin ser inspeccionados, mientras que otros cinco no registraban ninguna revisión hasta finales de junio.
El cambio ocurre después de que el ICE modificara su política de supervisión, pasando de realizar inspecciones semestrales a revisiones anuales o incluso cada dos años, dependiendo del tipo de instalación. Para expertos en detención de inmigrantes, esta decisión debilita un sistema que ya presentaba importantes deficiencias.

Menos inspecciones, más preocupaciones
La investigación señala que desde 2019 las inspecciones detectaron al menos una deficiencia en casi el 90% de los centros revisados. Entre los problemas documentados figuran fallas en la prevención del suicidio, almacenamiento inadecuado de alimentos, atención médica deficiente y errores en el registro de incidentes.
“Resulta preocupante que ahora lo hagan con menos frecuencia, porque hay un lapso de tiempo bastante grande entre las evaluaciones para garantizar que se cumplan las necesidades de atención médica y otras condiciones”, afirmó la doctora Annette Decker, profesora adjunta de la UCLA, en declaraciones recogidas por el medio citado.
Las preocupaciones aumentan en un contexto en el que la población detenida por la política migratoria del presidente Donald Trump continúa creciendo. El reportaje recuerda que el año pasado las muertes bajo custodia del ICE alcanzaron su nivel más alto desde 2020 y que recientemente se registraron protestas y huelgas de hambre por denuncias relacionadas con alimentos en mal estado y atención médica insuficiente.

El DHS defiende los cambios
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que la frecuencia de las inspecciones responde al tamaño y la función de cada instalación. En un comunicado citado por el mismo medio, la dependencia aseguró que mantiene “un programa de cumplimiento sólido y multifacético” y afirmó que todos los centros serán inspeccionados antes del cierre del actual año fiscal.
No obstante, especialistas cuestionan la eficacia del nuevo esquema. Dora Schriro, exasesora del DHS, advirtió que “las medidas de seguridad siguen desapareciendo”, mientras que la experta Margo Schlanger señaló que las inspecciones frecuentes obligan a las instalaciones a corregir problemas antes de que se agraven.
El análisis también destaca que varias oficinas independientes encargadas de investigar denuncias por abusos fueron desmanteladas durante el último año, reduciendo aún más los mecanismos de supervisión. Para organizaciones de derechos civiles, la combinación de menos inspecciones, menos vigilancia independiente y un aumento en la población detenida incrementa el riesgo de violaciones a los derechos de los inmigrantes bajo custodia federal.
Sigue leyendo: