Río Bravo arrastra muro flotante de Abbott que buscaba frenar a inmigrantes
La creciente del río desprendió parte de la barrera instalada en Eagle Pass, lo que obligó al cierre temporal de un puente y reavivó las críticas al proyecto
Las fuertes lluvias desprendieron parte del muro flotante instalado por Texas en el Río Bravo, cerca de Eagle Pass. Crédito: Eric Gay | AP
Las fuertes lluvias registradas en el sur de Texas provocaron el desbordamiento del Río Bravo, lo que terminó por desprender parte del muro flotante de boyas impulsado por el gobernador Greg Abbott como parte de su estrategia de seguridad fronteriza. Cientos de estructuras quedaron a la deriva cerca de Eagle Pass, generando preocupación entre autoridades y residentes.
El incidente obligó al cierre temporal del Puente Internacional II durante la madrugada del 17 de julio, mientras equipos de emergencia evaluaban el riesgo que representaban las boyas arrastradas por la corriente.

Las boyas quedaron fuera de control tras la crecida del río
Las boyas, que fueron instaladas en 2023 para dificultar el cruce irregular de inmigrantes por el Río Bravo, pesan más de una tonelada cada una y, según reportes locales, no pueden retirarse fácilmente debido a la falta de maquinaria especializada.
Ante la fuerza de la corriente, autoridades también emitieron una alerta en Laredo, ya que existe la posibilidad de que las estructuras continúen desplazándose río abajo.

Crecen las críticas al proyecto de Greg Abbott
El incidente reavivó los cuestionamientos contra el muro flotante. El congresista demócrata por Texas, Joaquín Castro, calificó el proyecto como un fracaso y aseguró que las boyas representan un peligro para las comunidades fronterizas.
“Las boyas de Abbott fueron una idea irresponsable desde el principio y las comunidades de la frontera permanecen en peligro”, afirmó en un comunicado.
Desde su instalación, la barrera ha enfrentado demandas y críticas por su impacto ambiental y por los riesgos para quienes transitan por el río. El empresario Jessie Fuentes, uno de los primeros en impugnar el proyecto, sostuvo que la estructura alteró el cauce natural del Río Bravo y dañó los islotes de la zona.
Mientras continúan las labores para localizar y asegurar las boyas, el episodio vuelve a poner en el centro del debate la eficacia de las medidas impulsadas por Texas para reforzar la frontera entre Estados Unidos y México.
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