Tres mexicanos admiten operación de red internacional de tráfico de migrantes entre Canadá y EE.UU.

Las autoridades estadounidenses sostienen que la red puso en riesgo la vida de migrantes y de civiles durante sus operaciones

Los tres mexicanos enfrentan penas de hasta 15 años de prisión.

Los tres mexicanos enfrentan penas de hasta 15 años de prisión. Crédito: Julio Cortez | AP

Tres inmigrantes originarios de México se declararon culpables en Estados Unidos por integrar una organización internacional dedicada al tráfico de personas que introducía de manera ilegal a migrantes procedentes de México, Centroamérica y Sudamérica a través de la frontera con Canadá, en una operación que, según el Departamento de Justicia (DOJ), movilizó a cientos de personas con fines de lucro.

Los acusados, Ignacio Díaz-Pérez, de 37 años; Samuel Díaz-Pérez, de 27; y Salvador Díaz-Díaz, de 34, admitieron su participación en la conspiración y en múltiples cargos de tráfico de personas con beneficio económico. De acuerdo con documentos judiciales, la red coordinaba el cruce irregular de migrantes hacia territorio estadounidense y posteriormente contrataba conductores para trasladarlos al interior del país.

La investigación detalla que, durante una operación en mayo de 2023, una camioneta que transportaba migrantes protagonizó una persecución a alta velocidad con agentes de la Patrulla Fronteriza. Los agentes suspendieron la persecución por el riesgo para terceros y fue finalmente la oficina del sheriff local la que logró detener el vehículo utilizando un dispositivo para ponchar los neumáticos.

“El tráfico de personas amenaza nuestra seguridad nacional de múltiples maneras, incluyendo los riesgos para la seguridad pública que surgen cuando los traficantes de inmigrantes ignoran nuestras leyes y provocan peligrosas persecuciones a alta velocidad”, afirmó el fiscal general adjunto de la División Penal del Departamento de Justicia, A. Tysen Duva. Agregó que los acusados “pusieron en peligro la seguridad del público y de los inmigrantes indocumentados que traficaban” motivados por la obtención de ganancias económicas.

Por su parte, el primer fiscal auxiliar del Distrito Norte de Nueva York, John A. Sarcone III, sostuvo que “estos acusados intentaron aprovecharse de las leyes de nuestra nación para introducir ilegalmente a extranjeros en Estados Unidos a través de la frontera norte”, al tiempo que atribuyó el desmantelamiento de la red al trabajo conjunto de la Patrulla Fronteriza y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).

El subdirector ejecutivo asociado de HSI, Matthew Millhollin, advirtió que “los traficantes ponen vidas en riesgo de forma habitual, exponiendo a personas vulnerables a condiciones peligrosas, explotación e incluso la muerte”, y aseguró que las autoridades continuarán desmantelando este tipo de organizaciones criminales.

Ignacio y Samuel Díaz-Pérez se declararon culpables de un cargo de conspiración para cometer tráfico de personas y de seis cargos adicionales de tráfico con fines de lucro, mientras que Salvador Díaz-Díaz admitió un cargo de conspiración y cinco cargos de tráfico de personas.

 Los tres serán sentenciados el 23 de noviembre y enfrentan penas que van de cinco a 15 años de prisión. El coacusado Edgar Sánchez-Solís ya había aceptado su responsabilidad en mayo y será sentenciado el 10 de septiembre.

El caso refleja un cambio en las rutas utilizadas por las redes de tráfico de migrantes. En los últimos años, las autoridades estadounidenses han advertido sobre un incremento de organizaciones criminales que aprovechan la extensa frontera entre Canadá y Estados Unidos para introducir personas de manera clandestina, evitando la vigilancia concentrada en la frontera con México.

Aunque el Departamento de Justicia no reveló el monto de las ganancias obtenidas por esta organización, autoridades federales estadounidenses han documentado en otros procesos judiciales que las redes de tráfico de migrantes suelen cobrar entre $5,000 y más de $20,000 dólares por persona, dependiendo del país de origen, la ruta utilizada, el nivel de riesgo del cruce y los servicios ofrecidos durante el traslado.

Sigue leyendo:

• La comunidad de L.A. protesta contra las muertes y el daño causado por ICE
• Tribunal ordena mejoras en un centro de detención inmigrantes donde han muerto cuatro personas
• Autoridades sanitarias investigan contagios de tuberculosis en un centro de detención de inmigrantes

En esta nota

Canadá DOJ
Contenido Patrocinado