Trabajadores de CSU piden que se cumplan las promesas de aumento de salarios

Acusan que los sueldos de los dirigentes de Cal State University están por las nubes, mientras que a ellos apenas les alcanzan para sobrevivir

Los trabajadores de Cal State University piden que se les cumpla el aumento salarial que, dicen, se había pactado. Ellos señalan que los directivos de CSU sí se han otorgado sustanciosos aumentos salariales.

Los trabajadores de Cal State University piden que se les cumpla el aumento salarial que, dicen, se había pactado. Ellos señalan que los directivos de CSU sí se han otorgado sustanciosos aumentos salariales. Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

A pesar del aumento en la financiación estatal, aproximadamente 1,200 trabajadores de oficios especializados en el sistema de la Universidad Estatal de California (CSU por sus siglas en inglés) aún esperan que los regentes cumplan sus promesas, eviten excusas y paguen el aumento salarial adeudado desde 2025.

Miembros sindicalistas de la Unidad 6 de Teamsters Local 2010 marcharon este lunes durante una ruidosa protesta frente al hotel Marriott de Long Beach, donde se desarrolló la reunión oficial de los 16 miembros de la junta directiva de CSU, quienes en noviembre de 2025 aprobaron aumentos salariales y bonificaciones por desempeño para los rectores de los campus y los vicerrectores, y dejaron de lado a los trabajadores.

La decisión de la junta de rectores elevó los salarios base de los rectores a un promedio de casi medio millón de dólares, todo ello mientras el sistema universitario afronta importantes déficits presupuestarios, aumentos en las matrículas y conflictos con los sindicatos del profesorado.

Por ejemplo, Loren J. Blanchard, rector de CSU Long Beach, gana anualmente $543,742 dólares, se le ofrece vivienda y tiene una retribución diferida de $61,244, mientras que Berenecea Johnson Eanes devenga un salario de $521,024 dólares, más $80,000 para vivienda y un 5% anual de “incentivo por desempeño”.

Sin embargo, los mayores salarios se los llevan Erika D. Beck, presidenta del campus de CSU Northridge, con $563,012, y Jeffrey D. Armstrong, de la universidad de San Luis Obispo, con $611,203.
En total, solamente los salarios de los 22 presidentes de los campus de CSU totalizan un aproximado de 11 millones de dólares.

Empleados de Cal State University protestan afuera de una reunión de la junta directiva de CSU en Long Beach.
Empleados de Cal State University protestan afuera de una reunión de la junta directiva de CSU en Long Beach.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

¿Y los trabajadores?

Dependiendo de su oficio, los trabajadores cualificados del sindicato ganan en promedio de $70,000 a $100,000 dólares anuales.

“Todos están especializados en lo que hacen y nos enorgullecemos de garantizar que nuestros trabajadores realicen de la mejor manera posible las tareas que se les asignan”, comentó a La Opinión Ali Tweini, director de política de los Teamsters Local 2010. “Pero, los beneficios que el sistema CSU obtiene de ellos supera con creces lo que les paga”.

Los Teamsters Local 2010 representan a 1,200 trabajadores a los que, según ellos, no se les han pagado salarios justos, así como a 28,000 trabajadores en todo el sector educativo de California.

“Llevamos negociando desde julio de 2025 y la CSU ha ofrecido cero aumentos salariales, mientras que los administradores han recibido incrementos de dos dígitos”, declaró Ali Tweini. La última sesión de negociaciones, hace una semana, terminó en nada.

“Ellos vinieron con las manos vacías”, dijo. “No presentaron ninguna propuesta y, por eso creemos que no están negociando de buena fe”, agregó el líder sindical.

“A dondequiera que vamos, la gente quiere saber quiénes somos. Así que se lo decimos: ¡Somos los Teamsters! ¡Los poderosos, poderosos Teamsters! ¡Luchando por la justicia y salarios!”, entonaron en inglés a grito abierto los manifestantes que se congregaron sobre la acera del Ocean Boulevard en Long Beach.

Un miembro del sindicato Teamsters Local 2010 atestigua la protesta de los trabajadores de CSU frente a un hotel de Long Beach.
Un miembro del sindicato Teamsters Local 2010 atestigua la protesta de los trabajadores de CSU frente a un hotel de Long Beach.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

Lucha por un salario digno

Dennis Sotomayor, miembro del sindicato Teamsters Local 2010, habló sobre la lucha por la justicia que libran los trabajadores de la Universidad Estatal de California (CSU).

“A pesar de que la CSU recibe financiación completa del estado y fondos adicionales del gobernador, se niegan a negociar de buena fe y no nos paga a los trabajadores un salario digno”, dijo. Él es un mecánico de mantenimiento desde hace 26 años, gana 65,500 dólares anuales —sin contar las horas extra— para mantener a su familia en Pasadena.

Su situación económica se ha agravado porque, a pesar de que su esposa trabaja, desde hace cuatro meses ha estado de baja por incapacidad.

“Tiene un problema por estar de pie; mi esposa pasa mucho tiempo de pie en el trabajo”, compartió Sotomayor. Con él viven sus dos hijos y su abuela de 90 años.

Sotomayor informó que CSU no ha cumplido con los aumentos salariales estipulados en el contrato, mientras que los administradores sí han recibido incrementos.

“Ante todo, exigimos justicia y respeto. Llevamos años librando esta batalla. La CSU sigue negociando de mala fe. No quieren sentarse a la mesa. Hemos marchado en el Capitolio [en Sacramento] y, de hecho, nosotros hicimos gestiones ante la legislatura para conseguir fondos. Les hemos ayudado a superar sus obstáculos de financiación y aun así se niegan a pagar un salario digno”.

Sotomayor, quien trabaja en la en la división de seguridad pública de la Universidad Estatal de California, en Los Ángeles, enfatizó: “Nosotros, simplemente intentamos salir adelante en el trabajo. Ellos, constantemente despiden a gente y no vuelven a contratar a nadie”.

Y añadió: “Trabajamos con plantillas mínimas. Siempre nos enfrentamos a la amenaza de despidos si tienen que pagarnos más, pero hemos llegado a un punto en el que la lucha es real, dada la situación económica actual. Simplemente necesitamos ayuda. Los trabajadores necesitan poder sobrevivir”.

A la ruidosa protesta se unieron trabajadores y representantes de los sindicatos Unite HERE, Asociación de Profesores de California (CFA), Sindicato de Empleados de la CSU, Profesionales Académicos de California (APC) y de la Federación Laboral de California (CLF).

“De ser necesario, estamos dispuestos a ir a la huelga para lograr mejores salarios y condiciones laborales”, subrayó Gregory Christopher Brown, de la Asociación de la CFA. “Sabemos que gracias a la fuerza sindical funciona CSU. Si nosotros no trabajamos, la universidad no funciona. Si es preciso —aunque no queramos hacerlo—, iremos a la huelga si hace falta”.

Brown aseguró que cuentan con el respaldo del profesorado, el personal y los alumnos, así como de la CFA, los bibliotecarios, los consejeros y los entrenadores.

Otros sindicatos y organizaciones se unieron en apoyo de los trabajadores de CSU en la protesta por mejoras salariales.
Otros sindicatos y organizaciones se unieron en apoyo de los trabajadores de CSU en la protesta por mejoras salariales.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

“Nuestros impuestos”

De la misma forma, Cliff Smith, representante sindical de la sección local 36 del Sindicato de Techadores e Impermeabilizadores (Roofers and Waterproofers Union), criticó que los administradores del sistema de educación universitario CSU aumenten los sueldos de los administradores y consultores, mientras los trabajadores no reciben ningún incremento salarial.

“Dinero para la educación, no para la deportación” y “Solo el pueblo salva al pueblo” se leía en un cartelón de los manifestantes, a lo cual Smith se refirió: “Ciertamente la administración —aunque se trate de una universidad pública— no vela por los mejores intereses, ni de sus propios empleados ni de la comunidad de California en general”.

El sistema CSU es financiado con nuestros impuestos. Nuestros hijos deben poder costearse los estudios en estas instituciones, pero la administración solo busca su propio beneficio. Solo el pueblo puede salvarnos”, indicó.

La respuesta de CSU

Amy Bentley-Smith, directora de comunicaciones, dijo que la Universidad Estatal de California (CSU) fue notificada el 29 de junio de este año sobre la asignación presupuestaria estatal para el año fiscal 2026-27 y que, desde entonces, ha presentado sus propuestas salariales iniciales para dicho periodo a sus socios sindicales.

“Estas propuestas marcan el inicio de las negociaciones sobre la remuneración, no su conclusión. En todos los sectores, la negociación colectiva no se resuelve mediante una única propuesta; es un proceso que conlleva negociaciones continuas y el intercambio de contrapropuestas. La CSU mantiene su compromiso con este proceso y con llevar a cabo negociaciones de buena fe con cada uno de los sindicatos de sus empleados”, dijo en un comunicado.

Añadió que tanto para el CSUEU (Sindicato de Empleados de la Universidad Estatal de California) como para los Teamsters, la propuesta inicial de la CSU incluyó la implementación completa de los escalafones salariales, una medida identificada por ambos sindicatos como una prioridad absoluta.

“Es importante señalar que esta fue la oferta inicial de la CSU. Ya se han programado sesiones de negociación adicionales, lo que brindará a las partes nuevas oportunidades para continuar negociando”, subrayó.

Sin embargo, expresó que, “lamentablemente, tras recibir la propuesta salarial inicial de la CSU para el año fiscal 2026-27, la California Faculty Association (CFA) declaró inmediatamente un estancamiento en las negociaciones (impasse)”.

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