Sufren familias los estragos económicos; es tiempo de invertir en los chiquillos
Cuando invertimos en programas preescolares, especialmente bilingües, se fortalecen los hijos, la familia y el futuro económico de California
El 50% de los latinos padres de familia reconoce tener menos de $1,000 dólares en ahorros. Crédito: Jenny Kane - Archivo | AP
Para millones de padres en Estados Unidos, la crianza de un hijo o hija, es una combinación de esperanza y sacrificio. Con el sueño de forjar un futuro más próspero para sus hijos, los esfuerzos de los padres son, sin duda, heroicos. No solo se ganan el pan con el sudor de su frente, se ganan el progreso colectivo de su comunidad.
Pero hoy, incluso entre quienes cumplen con sus responsabilidades y se esfuerzan por salir adelante, existe una preocupación cada vez más presente: ¿cómo construir ese futuro cuando los costos básicos de la vida continúan aumentando?
Es por eso que los resultados del reciente Informe Nacional sobre las Familias Latinas 2026, elaborado por AP-OD, UnidosUS y BSP Research, deberían alarmarnos. La situación se pone más difícil día a día. La encuesta, realizada entre 1,300 padres y personal que labora en centros pre-escolares, muestra que casi la mitad de los entrevistados considera que su situación financiera empeoró durante el último año. El 50% de ellos afirman tener menos de $1,000 dólares en ahorros, incluyendo un 18% que cuenta con menos de $100 dólares disponibles.
Los resultados de la encuesta son el reflejo de los estragos económicos, sacrificios y decisiones incompatibles que a diario viven nuestras familias en carne propia. Se limita el dinero para comprar mandado, pues el precio de la gasolina sube. La tarjeta de crédito está al tope, los “biles” a pagar se acumulan y pone en duda la próxima visita médica. Mientras los precios suben como la espuma, lo que se estanca son los salarios y el sueño de una mejor vida se va como agua entre las manos.
Los niños, como esponjas, desafortunadamente absorben los estragos de una vida cada vez más difícil. Les afecta en su desarrollo, y por lo tanto, su futuro.
Los primeros años son una inversión en el futuro
Estas familias entienden algo esencial: los primeros años de vida son una etapa determinante para el desarrollo de un niño. Por eso, el acceso a cuidado infantil económico y educación inicial de calidad no debe considerarse un beneficio adicional, sino una inversión necesaria para el bienestar de las familias y para la economía del país.
El informe revela que el 43% de los padres identifica el acceso a cuidado infantil y educación inicial de calidad como una de las principales prioridades que el Congreso y la administración federal deberían abordar.
Sin embargo, demasiadas familias siguen enfrentando obstáculos. Más de la mitad de los padres encuestados (51%) señala que su hijo no ha recibido cuidado infantil desde su nacimiento, y entre ellos, el 32% indica que la principal razón es el costo.
Esto tiene consecuencias que van mucho más allá del hogar. Cuando una familia no puede acceder a cuidado infantil, un niño pierde oportunidades de aprendizaje temprano y un padre puede verse obligado a reducir sus horas de trabajo, rechazar oportunidades laborales o postergar sus metas profesionales.
Invertir en educación inicial significa invertir en la próxima generación, pero también significa fortalecer la fuerza laboral actual de Estados Unidos.
El bilingüismo es una fortaleza para nuestro país
Las familias también están dejando claro qué tipo de futuro desean para sus hijos: uno en el que puedan aprovechar todas las oportunidades que ofrece Estados Unidos sin perder la riqueza de su idioma y su cultura.
El 73% de los padres encuestados afirma que quiere que sus hijos aprendan a leer y escribir tanto en inglés como en español.
Este dato refleja una realidad que debemos reconocer: el bilingüismo es una ventaja competitiva. Hablar más de un idioma fortalece las oportunidades académicas, profesionales y económicas de los niños, además de mantener vivos los vínculos familiares y comunitarios.
Los programas bilingües y de doble inmersión no separan a los estudiantes. Por el contrario, los preparan para un mundo cada vez más conectado y diverso.
El costo de vivir también es el costo de criar
Las dificultades económicas que enfrentan las familias no terminan con el cuidado infantil. El precio de los alimentos y los costos de la atención médica también están ejerciendo una presión considerable sobre los hogares.
El 58% de los padres encuestados afirma que con frecuencia o algunas veces le preocupa que los alimentos se terminen antes de tener dinero para comprar más.
La salud presenta un desafío similar. Aunque contar con seguro médico es fundamental, la cobertura no siempre garantiza acceso completo a la atención necesaria. Entre los padres que tienen seguro, solo el 47% afirma que su plan cubre todas sus necesidades médicas.
Estos datos nos recuerdan que la verdadera asequibilidad no se mide solamente por tener un empleo o contar con un seguro. Se mide preguntando si una familia puede pagar sus gastos básicos, cuidar de sus hijos y recibir atención médica cuando la necesita.
(*) Steve Siañez es estratega sénior de política estatal de UnidosUS en California, donde trabaja para promover políticas que fortalezcan las oportunidades educativas, económicas y de bienestar de las familias latinas.
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