Población inmigrantes en EE.UU. llegó a 15.8 millones antes del endurecimiento de Trump, reporta MPI
Un informe del Migration Policy Institute señala que los inmigrantes de Centro y Sudamérica impulsaron el crecimiento, mientras que los mexicanos disminuyeron
De acuerdo con el informe de MPI, el volumen de indocumentados se mantuvo estable alrededor de los 11 millones entre 2010 y 2019. Crédito: Marcelo Wheelock/ Archivo | AP
La población de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos alcanzó los 15.8 millones de personas a mediados de 2024, el nivel más alto registrado en las últimas décadas, impulsada por el incremento de los cruces fronterizos y las políticas migratorias implementadas durante la administración del expresidente Joe Biden, de acuerdo con un informe publicado por el Migration Policy Institute (MPI).
El estudio también documenta un cambio histórico en el perfil de la inmigración irregular: aunque México continúa siendo el principal país de origen, los migrantes procedentes de Centro y Sudamérica son quienes explican la mayor parte del crecimiento reciente de la población sin estatus legal.
Los investigadores Ariel G. Ruiz Soto, Julia Gelatt y Jennifer Van Hook estiman que el número de inmigrantes indocumentados permaneció relativamente estable, alrededor de 11 millones de personas, entre 2010 y 2019. Sin embargo, en los cinco años siguientes se registró un aumento neto cercano a cinco millones de personas, especialmente durante 2022 y 2023.
“Si la administración logra aumentar considerablemente las deportaciones y si las entradas en la frontera se mantienen en sus niveles notablemente bajos, la población de inmigrantes indocumentados podría comenzar a disminuir en 2026 y más allá”, señalaron los autores del informe.
Centro y Sudamérica impulsan el crecimiento migratorio
El análisis muestra que la participación de los inmigrantes mexicanos dentro de la población indocumentada ha disminuido de forma sostenida durante las últimas décadas. Mientras representaban el 62% del total en 2010, esa proporción cayó al 49% en 2019 y se redujo hasta el 35% en 2024.
En contraste, el crecimiento más acelerado provino de Centroamérica y Sudamérica. Entre 2019 y 2024, la población irregular centroamericana aumentó en 2.3 millones de personas, impulsada principalmente por migrantes de Honduras y Guatemala.
Durante el mismo periodo, la inmigración procedente de Sudamérica creció en 1.3 millones, con incrementos especialmente marcados entre ciudadanos de Venezuela, Colombia, Ecuador y Brasil.
El MPI atribuye este fenómeno a varios factores, entre ellos la recuperación económica de Estados Unidos tras la pandemia de COVID-19, así como el deterioro político, la violencia criminal y las dificultades económicas que enfrentan varios países latinoamericanos.
Asimismo, el informe sostiene que programas implementados durante la administración Biden, como el parole humanitario para ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua, Venezuela, Afganistán y Ucrania, además de la plataforma CBP One para solicitar citas de asilo en los cruces oficiales, facilitaron el ingreso temporal de cientos de miles de migrantes y modificaron el perfil de quienes permanecían en el país sin residencia permanente.
Trump endurece la política migratoria
El estudio considera que el panorama comenzó a cambiar tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Su administración eliminó programas de parole humanitario, inició la cancelación gradual del Estatus de Protección Temporal (TPS) para algunos grupos y reforzó las operaciones de detención y deportación de inmigrantes.
Aunque los investigadores expresan dudas sobre la posibilidad de alcanzar la meta de deportar un millón de personas por año, consideran que las nuevas medidas podrían reducir la población indocumentada a partir de 2026 si continúan las bajas cifras de cruces fronterizos y aumentan las expulsiones.
El endurecimiento de la política migratoria también ha generado preocupación entre empresarios y algunos líderes republicanos, quienes advierten que restringir los permisos laborales de cientos de miles de migrantes podría agravar la escasez de trabajadores en sectores clave de la economía estadounidense.
En ese contexto, la Cámara de Comercio de Estados Unidos y cerca de 300 empresas solicitaron al Congreso impulsar una reforma migratoria que permita atender las necesidades del mercado laboral y ofrecer un marco legal más estable para la fuerza laboral inmigrante.
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