DOJ abre la puerta a blindar a asesores externos de Trump con el privilegio ejecutivo

El nuevo dictamen podría dificultar futuras investigaciones del Congreso sobre las comunicaciones privadas del presidente

El DOJ considera que Trump podría extender el privilegio ejecutivo a comunicaciones con asesores que no trabajan para el gobierno.

El DOJ considera que Trump podría extender el privilegio ejecutivo a comunicaciones con asesores que no trabajan para el gobierno. Crédito: Jenny Kane | AP

El Departamento de Justicia (DOJ) abrió una nueva puerta para la administración de Donald Trump: las conversaciones del presidente con asesores que no trabajan para el gobierno podrían quedar protegidas por el privilegio ejecutivo.

La conclusión aparece en un dictamen de 21 páginas elaborado por la Oficina de Asesoría Legal (OLC) del DOJ. El documento sostiene que Trump puede invocar esa protección cuando las comunicaciones con asesores privados estén relacionadas con decisiones oficiales de la Presidencia, sean confidenciales y formen parte de consultas con el mandatario o sus asesores directos.

Un dictamen que puede frenar pesquisas

CBS News reveló que la relevancia del dictamen está en quiénes podrían quedar cubiertos. No se limita a funcionarios de la Casa Blanca: la OLC contempla que el privilegio ejecutivo pueda alcanzar a personas externas que Trump consulte por su experiencia o conocimientos.

El documento argumenta que limitar la protección exclusivamente a funcionarios del gobierno impediría al presidente recurrir a especialistas externos cuando considere que pueden aportar información necesaria para sus decisiones oficiales.

La opinión, firmada por el fiscal general adjunto T. Elliot Gaiser, no es vinculante para los tribunales. Sin embargo, podría convertirse en una herramienta para la Casa Blanca si los demócratas recuperan el control de una o ambas cámaras del Congreso en las elecciones de noviembre y comienzan nuevas investigaciones.

El caso adquiere especial interés porque el gobierno de Trump ya enfrenta disputas relacionadas con las comunicaciones de sus asesores privados.

Boris Epshteyn aparece en el centro del debate

Uno de los nombres que podría verse beneficiado es Boris Epshteyn, abogado y asesor externo de Trump.

La American Bar Association (ABA) busca obtener comunicaciones relacionadas con Epshteyn dentro de una demanda contra la administración por las acciones emprendidas contra importantes firmas legales.

El DOJ ha intentado frenar esa citación argumentando que Epshteyn proporcionó al presidente “asesoramiento privilegiado y confidencial”. La disputa forma parte de un conflicto más amplio que ya llevó al Departamento de Justicia a solicitar información a numerosas firmas de abogados.

El nuevo dictamen no resuelve automáticamente esas disputas, pero sí proporciona a la administración una nueva base jurídica para defender la confidencialidad de determinadas conversaciones.

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