Maestros en Los Ángeles patrullan escuelas ante ICE: “No pueden llevarse a nuestros hijos”
Un grupo de docentes y voluntarios vigilan calles, alertan a familias y preparan protocolos ante redadas de ICE
Ingrid Villeda y otros voluntarios participan en patrullas comunitarias alrededor de escuelas de Los Ángeles ante el temor de operativos de ICE. Crédito: Jae C. Hong | AP
De acuerdo con un reportaje publicado este jueves por EL PAÍS, educadores como Ingrid Villeda y su colega Olga recorren antes del amanecer barrios del sur de la ciudad para detectar posibles vehículos de ICE y avisar a las familias. Su frase resume el propósito: “No pueden llevarse a ninguno de nuestros hijos”.
Las llamadas “patrullas comunitarias” forman parte de una red integrada por maestros, trabajadores escolares, activistas y vecinos. El objetivo es observar, documentar y alertar sobre posibles operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) alrededor de planteles con alta población hispana.
El fenómeno no es nuevo. Los Ángeles ya había organizado patrullas similares durante 2025. Los Angeles Times reportó entonces que Villeda participaba en recorridos antes del inicio de clases para que las familias conocieran sus derechos.

Escuelas bajo alerta
La preocupación llevó al Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) a reforzar sus protocolos. El distrito atiende a más de 370,000 estudiantes y ha insistido en que sus escuelas deben mantenerse como espacios seguros.
Uno de los casos que elevó la tensión ocurrió en agosto de 2025, cuando agentes federales detuvieron a Benjamín Marcelo Guerrero-Cruz, estudiante de Reseda Charter High School, mientras paseaba a su perro en Van Nuys. El joven permaneció meses bajo custodia de ICE y fue liberado en noviembre, según informó ABC7 Los Ángeles.
En otro episodio, un adolescente de 15 años con necesidades especiales fue detenido cerca de una preparatoria y posteriormente liberado, después de que las autoridades determinaran que había sido confundido con otra persona.

Un código para reaccionar ante ICE
En la primaria de la calle 93, donde trabaja Villeda, la prevención llega hasta el interior del plantel. Hay voluntarios en las calles, comunicación por radio y un código para alertar al personal ante una posible presencia de agentes migratorios.
Se preparan mensajes para las familias y se ofrecen cursos sobre qué hacer durante una redada de ICE o una detención.
Para Villeda, el tema tiene una dimensión personal: llegó de Guatemala a Los Ángeles cuando era niña y vivió durante años sin documentos. Hoy, su trabajo como educadora se mezcla con una tarea urgente: que el miedo a ICE no termine alejando a los estudiantes de las aulas.
La escena descrita por el diario español muestra así: antes de enseñar, algunos profesores sienten que primero deben asegurarse de que sus alumnos puedan llegar a salvo a la escuela.
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