California cambia las reglas para las llantas: cuánto dinero podrían ahorrar los conductores
California aprobó nuevas normas para las llantas de reemplazo. Conoce qué neumáticos afectará, cuándo entran en vigor y cuánto podrían costar
El cambio que llega a las llantas en California promete reducir el gasto de los conductores y reducir las emisiones Crédito: Imagen creada con AI | Impremedia
Comprar nuevas llantas para un auto en California cambiará dentro de pocos años. La California Energy Commission (CEC) aprobó por unanimidad un nuevo programa que establece estándares mínimos de eficiencia para los neumáticos de reemplazo que se vendan en el estado.
La medida convirtió a California en el primer estado del país en adoptar este tipo de regulación y busca resolver un problema que pasa inadvertido para muchos conductores: las llantas que se compran para reemplazar las originales pueden hacer que el vehículo consuma más combustible o pierda autonomía.
Las nuevas reglas comenzarán a aplicarse en 2029 y se volverán más exigentes a partir de 2033.
¿California prohibirá las llantas aftermarket?
No exactamente. Las noticias sobre una supuesta “prohibición de llantas aftermarket” generaron confusión después de conocerse la regulación. Lo que California establece son requisitos mínimos para las llantas de reemplazo que los comercios podrán vender, tanto para automóviles de pasajeros como para camionetas ligeras.
La regulación apunta a la eficiencia energética y a la resistencia al rodamiento, es decir, la cantidad de energía que requiere una llanta para seguir girando mientras el vehículo avanza. Pero no obliga a los propietarios a retirar inmediatamente las llantas que ya utilizan en sus vehículos.

Es clave destacar esta diferencia: la normativa afecta lo que los vendedores pueden comercializar, no convierte automáticamente en ilegal una modificación o una llanta que ya esté instalada en un auto.
La CEC también salió a responder a versiones que aseguraban que California estaba “prohibiendo el 70% de las llantas”. Según el organismo, se trata de una transición hacia neumáticos más eficientes y los fabricantes dispondrán de varios años para adaptar sus productos antes de que entre en vigor la etapa más estricta.
Por qué California quiere cambiar las llantas de reemplazo
El problema comienza con las diferencias entre las llantas originales de un vehículo y las que se compran posteriormente, algo frecuente entre los fanáticos del tuning.
Los fabricantes de automóviles suelen equipar los vehículos nuevos con neumáticos especialmente diseñados para reducir la resistencia al rodamiento y mejorar las cifras de consumo de gasolina o autonomía eléctrica. Pero no todas las llantas de reemplazo que se venden posteriormente ofrecen el mismo nivel de eficiencia.
Eso significa que un automóvil puede comenzar a gastar más gasolina o electricidad después de cambiar sus neumáticos, incluso cuando ningún otro componente del vehículo haya cambiado.
La CEC sostiene que los nuevos estándares buscan conseguir que las llantas de reemplazo sean, en promedio, tan eficientes como las que equipan los automóviles nuevos.
Cuándo comenzarán a aplicarse las nuevas reglas
La implementación será gradual. La primera fase comenzará en 2029 y se extenderá hasta 2033. Desde ese año entrará en funcionamiento una segunda etapa con requisitos de eficiencia más estrictos.
Según las estimaciones oficiales, alcanzar los estándares de la primera fase podría aumentar el costo aproximadamente $1.50 por llanta, o unos $6 por un juego de cuatro. En la segunda fase, la CEC calcula un incremento aproximado de $6.50 por llanta, equivalente a unos $26 por juego.
El organismo sostiene que ese costo adicional se recuperaría mediante un menor consumo de combustible.
Para un conductor típico de un automóvil a gasolina, estima un ahorro aproximado de $85 durante la primera fase y hasta $179 durante la vida útil de un juego de neumáticos que cumpla los estándares de la segunda fase.
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Qué llantas estarán exceptuadas
Uno de los cambios realizados durante el proceso de discusión fue incorporar numerosas excepciones. La normativa no aplica de la misma manera a todos los neumáticos.
Entre las categorías excluidas de los estándares mínimos se encuentran las llantas destinadas a competencias de automovilismo, determinados neumáticos para nieve e invierno, llantas usadas o reconstruidas, algunos modelos todoterreno, neumáticos para motocicletas, llantas de repuesto temporales y ciertos modelos de producción limitada, entre otros casos.
Esto es especialmente relevante para los aficionados a los autos modificados y al automovilismo, uno de los grupos que había expresado mayor preocupación durante la discusión del proyecto.
La versión definitiva creó excepciones y categorías especiales para evitar que neumáticos diseñados para usos muy específicos debieran cumplir exactamente los mismos parámetros que una llanta convencional.
También habrá un requisito relacionado con la seguridad
La eficiencia no será el único elemento que deberá medirse. El programa contempla también un estándar mínimo de agarre y frenado sobre superficies mojadas. La intención es evitar que una reducción de la resistencia al rodamiento se consiga sacrificando características fundamentales de seguridad.
La documentación regulatoria de California establece que los neumáticos sujetos al programa deberán cumplir tanto los requisitos de eficiencia como los parámetros mínimos de agarre en mojado.
No habrá que comprar las mismas llantas que trae el auto de fábrica
Ese es otro punto que puede generar confusión. El objetivo es que las llantas de reemplazo alcancen determinados niveles de eficiencia, no obligar a los conductores a comprar exactamente la misma marca o modelo que traía el automóvil cuando era nuevo.
Los fabricantes podrán ofrecer diferentes alternativas siempre que cumplan los requisitos correspondientes a su categoría. La CEC señala además que aproximadamente el 30% de las llantas de reemplazo disponibles actualmente ya alcanzan los niveles de eficiencia previstos, incluso algunos modelos que cuestan menos de $100 por unidad.
Cuánto dinero espera ahorrar California
El alcance de la medida va mucho más allá del costo individual de cada juego de neumáticos. Cuando las reglas estén plenamente implementadas, California calcula que los conductores podrían ahorrar cerca de $1,000 millones anuales en gasolina y electricidad.
El estado también proyecta una reducción aproximada de 2 millones de toneladas métricas de emisiones de dióxido de carbono por año, equivalente, según la CEC, a retirar cerca de 400,000 automóviles a gasolina de las carreteras.
La nueva regulación no significa, por lo tanto, que las actuales llantas aftermarket desaparezcan de un día para otro. El cambio será progresivo y afectará fundamentalmente a los productos que los fabricantes y comerciantes podrán ofrecer a partir de 2029.
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