Tras el accidente de Amazon en Miami, investigan por qué la pista no tenía el sistema que ya frenó 26 aviones
El accidente del avión de Amazon en Miami puso el foco en EMAS, un sistema que ya detuvo 26 aeronaves con 497 personas a bordo en Estados Unidos
Un avión de carga de Amazon permanece en el Aeropuerto Internacional de Miami tras salirse de la pista el lunes 7 de septiembre de 2026. Crédito: David Santiago | AP
El accidente del avión de carga que operaba para Amazon en Miami abrió una nueva pregunta sobre la seguridad del aeropuerto: ¿había alguna manera de detener al Boeing 767 antes de que saliera del área aeroportuaria y golpeara vehículos?
Los investigadores de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) están analizando, entre otros elementos, la ausencia de un sistema conocido como EMAS, una tecnología instalada al final de algunas pistas para ayudar a detener aviones que no consiguen frenar dentro del espacio disponible.
La Administración Federal de Aviación (FAA) asegura que este sistema ya frenó de manera segura 26 aeronaves que llevaban en total 497 tripulantes y pasajeros.
Qué es EMAS y cómo puede detener un avión
EMAS significa Engineered Materials Arresting System, o sistema de detención con materiales diseñados especialmente para absorber la energía de una aeronave. A simple vista, puede parecer una extensión del pavimento al final de la pista, pero funciona de una manera muy diferente.

Está formado por materiales livianos y frangibles que se aplastan bajo el peso de las ruedas del avión. Al hundirse parcialmente en esa superficie, la aeronave pierde velocidad rápidamente hasta detenerse.
La idea puede compararse, con ciertas diferencias, con las zonas de escape que existen en algunas carreteras para detener camiones que pierden los frenos.
El sistema ya detuvo 26 aviones en Estados Unidos
La FAA mantiene un registro de los casos en los que EMAS intervino para detener aeronaves que habían sobrepasado una pista. Hasta agosto de 2026, habían sido 26 aviones con 497 personas a bordo.
Entre los casos registrados aparece un Airbus A320 con 145 ocupantes que salió de pista en el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago en 2008 y un avión regional con 53 personas que fue detenido por EMAS en Roanoke, Virginia, en septiembre de 2025.
Hubo incluso un nuevo episodio en abril de 2026: un Learjet 60 ingresó al EMAS después de aterrizar en el aeropuerto de Teterboro, Nueva Jersey. Las seis personas que viajaban en el avión estaban a bordo cuando el sistema intervino.
¿Por qué la pista de Miami no tenía EMAS?
Este es uno de los puntos que genera más interrogantes después del accidente. La pista utilizada por el Boeing 767 no disponía de EMAS, pero esto no significa que el Aeropuerto Internacional de Miami estuviera incumpliendo las reglas de seguridad.
La FAA establece como referencia una Runway Safety Area (RSA), un espacio despejado al final de la pista que permite que una aeronave tenga terreno adicional para detenerse si sobrepasa el pavimento.

Estas áreas pueden extenderse aproximadamente 1,000 pies más allá del extremo de la pista. Cuando no existe suficiente terreno para construir esa zona de seguridad completa —por la presencia de carreteras, agua, edificios u otros obstáculos— EMAS puede utilizarse como alternativa.
Según Associated Press, la pista de Miami donde ocurrió el accidente contaba con alrededor de 1,000 pies de zona de seguridad, por lo que cumplía con los estándares correspondientes sin necesidad de instalar EMAS.
¿EMAS habría detenido al avión de Amazon?
Esta es la pregunta más difícil de responder y, por ahora, no se puede asegurar que el sistema hubiera evitado la tragedia. Un EMAS estándar está diseñado para llevar a una detención completa al avión crítico de una pista cuando entra al sistema a una velocidad de 70 nudos o menos, aproximadamente 80 mph.
El Boeing 767 que operaba para Amazon salió de la pista de Miami a unos 112 nudos, aproximadamente 129 mph, según los datos preliminares de seguimiento del vuelo citados por Reuters.
La diferencia es considerable. Eso no permite concluir que un EMAS no hubiera ayudado a reducir la velocidad o las consecuencias del accidente, pero tampoco permite afirmar que hubiera conseguido detener completamente a la aeronave antes de llegar a los vehículos.
Por qué la NTSB está analizando el sistema
El Boeing 767 sobrepasó la pista, recorrió aproximadamente 1,300 pies adicionales y terminó impactando vehículos fuera del área de aterrizaje. Cinco personas que estaban en tierra murieron y otras resultaron heridas.
Por eso, además de estudiar cómo aterrizó el avión, los frenos, el clima y las decisiones de la tripulación, los investigadores también están revisando qué ocurrió después de que la aeronave llegó al final de la pista y las medidas de protección disponibles en ese lugar.
La investigación apenas comienza. La FAA confirmó que el vuelo 7598 de 21 Air, un Boeing 767-300 de carga que llegaba desde San Juan, Puerto Rico, sobrepasó la pista después de aterrizar el domingo 6 de septiembre. La NTSB liderará la investigación destinada a establecer las causas definitivas.
Lo que el accidente ya volvió visible es una tecnología que rara vez conocen los pasajeros, pero que lleva años funcionando silenciosamente en aeropuertos estadounidenses: una superficie diseñada para destruirse bajo las ruedas de un avión con el objetivo de detenerlo antes de que las consecuencias sean mayores.
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