¿Qué buscan los votantes nativos en las elecciones de mitad de mandato?
Sus preocupaciones son las mismas del público en general, pero tienen temas muy específicos, como los obstáculos para votar
Los miembros de comunidades nativas enfrentan desafíos en las elecciones en todo Estados Unidos. Crédito: Elaine Thompson | AP
Los votantes nativos en Estados Unidos tienen las mismas preocupaciones que el público en general, como la economía y los recortes; pero también les angustian las barreras que les impiden ejercer plenamente su derecho al voto, y los ponen en situación de desventaja y desigualdad.
Durante la videoconferencia: “Perfilando el cambiante electorado de Estados Unidos. El voto nativo en 2026: soberanía, representación y poder político”, organizada por American Community Media (ACoM), varios expertos hablaron de las prioridades y experiencias entre los votantes que residen en reservas, comunidades rurales y ciudades, y de cómo se están involucrando los votantes nativos más jóvenes.
“Las investigaciones que hemos hecho revelan que los pueblos nativos son prácticamente invisibles en el ámbito político, al igual que en cualquier otra esfera de la vida pública”, dijo Michael Roberts, presidente del First Nations Development Institute.
“Esto quedó patente en 2024, cuando hubo una representación errónea de cómo votaron los nativos en las elecciones presidenciales. Una muestra muy reducida de votantes que se autoidentificaban como nativos, indicaba que el 67% había votado por Trump”, agregó.
Sin embargo, mencionó que tuvieron la fortuna de realizar un trabajo de campo más amplio con una muestra de entre 500 y 1,000 votantes nativos que demostró que, en realidad, cerca del 57% votó por Kamala Harris.
Roberts dijo que las preocupaciones de los votantes nativos reflejan en gran medida las del público general, pero existen temas muy específicos durante los ciclos electorales, como la soberanía tribal, la cultura y la tradición, las lenguas indígenas y la restitución de tierras.
“En las elecciones de 2024 también observamos inquietudes de los indígenas americanos y nativos de Alaska, tales como cuestiones económicas, como la inflación, la situación general de la economía, la asequibilidad y el acceso a la vivienda, lo que mostró una correlación casi directa con lo que pensaba el público general al votar”, añadió.
Barreras electorales
Melissa Rogers, profesora de políticas de la Claremont Graduate University, dijo que la investigación académica se ha nutrido principalmente de la experiencia de las organizaciones que defienden el derecho al voto de los nativos y de sus vivencias trabajando con votantes nativos para abordar las barreras electorales.
“Nuestra investigación se centra, en realidad, en los costos asociados al voto, y en cómo son mucho más elevados para las personas nativas, especialmente en tierras tribales”, expresó.
Rogers mencionó que, en lo que respecta al voto, y dejando de lado cuestiones de raza, color, credo o cualquier otra índole, la realidad es que, si el proceso resulta difícil, la gente no vota.
“La mayoría de las personas no tienen inconveniente en votar, pero tampoco sienten una gran motivación para hacerlo. Por tanto, aumentar los costos del proceso reduce la participación electoral”, añadió.
La profesora explicó que las poblaciones nativas residen en tierras tribales y zonas rurales, incluso dentro de estados que, por lo demás, son bastante urbanos.
“Los centros de votación no suelen ubicarse en las reservas o tierras tribales, sino en las sedes administrativas de los condados o en otras zonas pobladas fuera de la reserva”.
Rogers indicó que estas ubicaciones suelen estar desproporcionadamente más lejos para los nativos que para otros grupos de población, especialmente para la población blanca del estado.
“Hubo un caso relacionado con la legislación electoral en la reserva de Duck Valley, donde los residentes debían recorrer 100 millas (unos 160 kilómetros) de ida para llegar a su centro de votación en el condado de Elko, en la sede administrativa del condado; esto implicaba conducir dos horas en condiciones adversas, carreteras en mal estado y clima invernal, para poder ejercer su derecho al voto”.
Mencionó que, en muchos casos, la gente debe acudir en persona para registrarse en las sedes administrativas de los condados, que suelen estar sistemáticamente más alejadas de las tierras tribales y de otros núcleos de población.
Asimismo, Rogers dijo que sus estudios han revelado que, cuando se habilitan centros de registro y votación dentro de las tierras tribales, la participación electoral de los nativos aumenta considerablemente.
“Cuando las personas tienen acceso a centros de votación en su propia reserva, se sienten escuchadas y confían más en que su voto será contabilizado. Por tanto, permitir la votación en tierras tribales es un factor de empoderamiento que incrementa notablemente la participación de los nativos”.
Sostuvo que, aunque en principio suena muy bien votar por correo, lo que su investigación, basada también en la labor de activistas nativos y defensores del derecho al voto, ha demostrado es que los votantes nativos tienden a confiar menos en que su voto por correo será efectivamente contabilizado.
Empoderar para el cambio
Judith LeBlanc, directora ejecutiva de la Native Organizers Alliance, una red de organización y capacitación para las comunidades nativas en campañas y en la construcción del poder, dijo que ponen mucho énfasis en aceptar la responsabilidad ancestral no solo por sus pueblos, sino también por la humanidad y la Madre Tierra.
“Nuestra capacitación está creando un ecosistema de líderes y organizadores tribales para ayudarlos a empoderarse para hacer posible el cambio”, expresó LeBlanc.
Reveló que este año hicieron una encuesta en 20 comunidades sobre los problemas locales y las experiencias al votar.
“Las personas entrevistadas hablaron de la economía, mejores servicios para las personas mayores, pavimentación de carreteras y desarrollo económico, y más gasolineras, porque no tienen acceso a gasolineras”, apuntó.
Resumió diciendo que son iguales que todos los demás, quieren vivir una buena vida, pero hay algunas necesidades básicas que no están cubiertas en las tierras tribales, aun cuando han muerto por ciertos derechos básicos, como el derecho a la educación, a la vivienda y a vivir una buena vida en sus tierras.
“El voto es parte de ello desde 1924, es uno de nuestros derechos que necesita ser protegido”, destacó.
LeBlanc expuso que la Encuesta sobre Futuros Indígenas, que incluyó a 16,000 personas de pueblos nativos en 50 estados, encontró preocupación por los recortes presupuestarios, y por cómo se financiarán los servicios humanos esenciales de los que todos dependemos.
“Tuvimos muchas historias sobre los problemas de votación y acceso; y estamos viendo entre los votantes jóvenes: que hay un nuevo nivel de urgencia porque están viendo los errores, el impacto de las guerras, y ven a la gente sufrir, y creen que tienen la responsabilidad de cambiar a quienes dirigen el gobierno, cambiarlos y llevarlos hacia una forma más democrática de gobernar”, afirmó.
Equidad y justicia
Sage Phillips, una de las coordinadoras de la Wabanaki Policy Youth Initiative, dijo que los jóvenes nativos, como sus antepasados y sus líderes tribales, abogan exactamente por lo mismo.
“No estamos pidiendo un trato especial. Simplemente igualdad y justicia”, destacó.
Phillips agregó que, durante todo el verano, han estado registrando gente para votar, informándoles lo que está en juego y los candidatos los están escuchando.
“Entienden que los jóvenes son votantes y que también son habitantes del estado de Maine. Nuestros jóvenes son los líderes del mañana, pero hoy también están haciendo un trabajo bastante bueno en liderazgo y defensa”, declaró.