Fuerzan a informar de deportados

Retrasos encienden la controversia sobre inmigración

WASHINGTON, D. C.- El subcomité de inmigración aprobó ayer, una orden de cumplimiento forzoso (subpoena) para la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, Janet Napolitano. En un voto partidista de 7 contra 4, el grupo está obligando al gobierno a entregar información sobre las personas que han sido identificadas por el programa Comunidades Seguras, pero que no han sido deportadas.

“No tomamos esta decisión livianamente, pero es la única forma que DHS nos dé lo que estamos pidiendo”, dijo el presidente del subcomité Elton Gallegly (R-CA).

“Hemos sido pacientes. Solicitamos los datos el agosto 22 de 2011, dos meses y medio atrás. En cada punto del proceso, hay un nuevo retraso”, dijo el presidente del comité judicial, Lamar Smith (R-TX).

La semana pasada, durante una audiencia, el legislador amenazó con emitir una orden a DHS para que entregara datos de los inmigrantes indocumentados que la agencia no ha detenido ni deportado, desde que comenzó a aplicar las nuevas guías de prioridades para el control de inmigración. El grupo le había dado el plazo hasta el 31 de octubre a las 10: 00 a.m. para que entregara los resultados.

DHS ha argumentado que está cooperando en la materia y que los retrasos se deben a que ciertos datos pertenecen al FBI y no pueden ser entregados sin el consentimiento de la agencia.

La decisión del liderazgo republicano en el subcomité, motivó una larga discusión con el miembro demócrata de más alto rango en el grupo, John Conyers (D-MI). “Esta es una de las armas más poderosas en un comité, y debe tomarse muy seriamente cuando es empleada. No creo que sea apropiado autorizar esto, debido a la gran magnitud de la información solicitada y los temas de privacidad envueltos”.

“Tenemos toda razón para creer que la Administración está resolviendo los problemas y la información llegaría ayer u hoy o en los siguientes días. Mientras la comunicación permanezca abierta, no veo ninguna razón para autorizar un subpoena”, enfatizó.

Por su parte, DHS formuló una declaración donde coincidió con los argumentos entregados por el legislador

“Estoy sorprendida con esta petición. No hay nada que Napolitano haya dicho o hecho, que sugiera que se está negando a dar la información. Si lo hacemos, estamos en modo de crisis. Es una forma de atacar a la Administración por una política con la que mis colegas no están de acuerdo”, dijo Barbara Jackson-Lee (D-TX).

La decisión del subcomité de inmigración generó preocupación en líderes hispanos, pero no alarma. “La mayoría de las personas identificadas por Comunidades Seguras han sido deportadas. Creo que no van a identificar demasiado, no van a encontrar benevolencia en torno a deportar a estas personas”, aseguró Angélica Salas, directora ejecutiva de CHIRLA.

“Mucho de lo que van a ver es que las personas que fueron liberadas, son ciudadanos americanos y residentes permanentes. Respecto a los 300 mil casos, esos son procedimientos legales y mucha de esa información está protegida, son documentos personales, que es muy diferente a los datos que provienen de Comunidades Seguras”, agregó. De acuerdo a estadísticas recientes de DHS, en el año fiscal 2011 se deportó un número récord de inmigrantes desde el inicio de la Administración de Obama, llegando a 397 mil personas.

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