Regulaciones del Departamento de Seguros eliminarían descuentos para automóviles de las minorías
Afectaría a millones de consumidores y pequeñas empresas
Temen que se cancele una política que ahorra cientos de dólares en seguros de autos. (Archivos/La Opinión) Crédito: Impremedia
Desde Washington DC hasta Sacramento, las entidades gubernamentales están tomando medidas sin precedentes para apoyar a los trabajadores que han sido gravemente perjudicados por las consecuencias económicas de la pandemia de COVID-19. Pero estas acciones sin precedentes sólo están haciendo un pequeño impacto cuando se trata de apoyar a la comunidad hispana, que ha estado entre las más afectadas por la pandemia.
Es por eso que me sorprende que el Departamento de Seguros de California (CDI) todavía esté considerando una propuesta para revocar una política de larga data, aprobada por los votantes, que está ahorrando a millones de californianos cientos de dólares al año en seguros de automóviles.
El riesgo es algo conocido como “descuento por afinidad”, ahorros que se ofrecen a los miembros que compran un seguro a través de una afiliación grupal. Típicos de estos programas son los que se ofrecen a las personas mayores a través de organizaciones de adultos mayores, maestros, bomberos y agentes del orden público a través de sus sindicatos, y a propietarios de pequeñas empresas a través de asociaciones como las Cámaras de Comercio Hispanas de California.
Estos programas de descuentos para grupos son comunes.
Aproximadamente el 40 por ciento de los conductores de California participan a través de organizaciones tan variadas como asociaciones comerciales, sindicatos, minoristas de membresía, grupos de defensa, clubes de automóviles y similares.
Los miembros de las Cámaras de Comercio Hispanas de California, que representan el interés de los más de 815,000 empresarios hispanos de California, se han beneficiado de una relación de afinidad durante casi una década. Este descuento ha permitido a nuestros miembros ahorrar el dinero que tanto necesitan en sus seguros de hogar y automóvil. Lo último que necesita la comunidad hispana ahora es que el Departamento de Seguros elimine nuestros descuentos en los seguros.
Podemos apreciar que el comisionado Lara está buscando proteger a los californianos de bajos ingresos y quiere expandir los descuentos a las comunidades desfavorecidas. Deben tomarse medidas para ampliar el alcance de los programas existentes, promover su disponibilidad en comunidades de bajos ingresos y llegar a nuevos grupos conectados a redes en esas comunidades, para establecer sus propios programas de descuento grupal.
Desafortunadamente, en lugar de ampliar los descuentos, esta propuesta eliminaría los descuentos para millones, incluidas las mismas comunidades de color y californianos de bajos ingresos que menos pueden pagar cientos de dólares más por año.
A pesar de asistir y hablar en innumerables audiencias y enviar cartas para rechazar estas regulaciones propuestas, el comisionado Lara no nos escucha.
Las regulaciones no resultarían en un beneficio claro para aquellos en comunidades desatendidas y no harían nada más que crear una dificultad. Piensen en los propietarios de pequeñas empresas. En cualquier lista de aquellos que se han visto más afectados económicamente por la pandemia, los propietarios de pequeñas empresas estarían cerca del tope.
Hay miles de empresas de este tipo en California, la mayor parte de las cuales están formadas por personas que hacen negocios por sí mismos o con no más de un puñado de empleados. Más de 40,000 de ellos han cerrado durante este año de la pandemia, muchos de ellos de forma permanente. Decenas de miles de pequeños restaurantes y cafés, peluquerías y salones de manicura cuelgan de un hilo.
Que una agencia estatal elimine ese beneficio en este momento sería contradictorio con todo lo que California está tratando de hacer para evitar que más pequeñas empresas tengan que cerrar. Estas regulaciones representan un aumento de costos que no podemos pagar y limitarán nuestra capacidad para acceder a los tan necesarios descuentos.
De hecho, el estado debe buscar formas de reducir los costos de manera equitativa para todos los californianos, dondequiera que vivan. Pero sacar dinero de los bolsillos de los californianos comunes y corrientes y de nuestras pequeñas empresas minoritarias que sólo intentan aguantar no es la respuesta.