Estudiante del Valle de San Fernando es aceptada en más de 80 universidades
En una fiesta de revelación da a conocer el nombre de la universidad que escogió para estudiar ciencias políticas y política internacional
Aranza Guerrero revela en una fiesta la universidad a la que irá este año. Crédito: Nadia Abrica | Cortesía
Aranza Guerrero, una joven de 17 años del Valle de San Fernando, fue aceptada no en una sino en 83 universidades de Estados Unidos para estudiar ciencias políticas y política internacional.
La noticia la dio a conocer a su familia y amigos en medio de una original celebración, una fiesta de revelación de la universidad que escogió.
“Son muchas las emociones de haber sido aceptado en tantas universidades de todo el país. Es una alegría que comparto con mis padres. Sin ellos no lo hubiera logrado. Pero además esto me enseña que los últimos cuatro años de prepa han valido la pena”, dijo Aranza, quien desde el segundo año de la escuela intermedia comenzó a tomar clases para ir al Colegio.
“Me ayudaron mucho para poder aplicar temprano y a madurar; y ya tengo todos los créditos que necesito”, platicó la estudiante.

La noticia fue todo un suceso.
Aranza convocó a sus amigos y familiares a su casa a una fiesta de revelación del nombre de la universidad que había elegido.
“Yo he visto que las mujeres que están esperando un bebé hacen una gran fiesta para revelar el género y se sienten muy orgullosas y felices; y yo dije… por qué no hacer un festejo para dar a conocer el nombre de la universidad a la que voy a ir cuando es algo de lo que me siento muy orgullosa y contenta”.
Entre tacos de papa y pollo y arroz con leche, la estudiante de la César Chávez High School de la ciudad de San Fernando en el condado de Los Ángeles reveló que había decidido ir a la American University.
“Escogí American University porque está en Washington D.C. y eso me dará oportunidades de llegar a mi meta que es ser política”, dijo.

Además la escuela tiene una especialidad en política internacional que es algo en lo que ella se quiere preparar.
“Es la escuela número tres en el país en ciencias políticas y política internacional. Eso me gustó mucho”.
Y debido a que solicitó su ingreso muy temprano, espera poder recibir una beca completa para hacer sus estudios.
Aunque Aranza fue aceptada en 83 universidades se enfocó en cinco: Chico State, Harvard, American University, Sacramento State University y el CSUN.
En la fiesta de revelación de la escuela de su preferencia, colocó en un tablero las cinco universidades que más le llamaban la atención, para revelar al final entre vivas y aplausos de amigos y familiares, la que había escogido.

El evento fue grabado en vivo para que su familia en México y en otras partes de Estados Unidos pudieran ser parte.
“Fue mi consejero en la prepa quien me recomendó desde el año pasado, que debía comenzar a aplicar a las universidades porque estaba muy alta en los puntos que se necesitan”, dijo Aranza.
Además le comentó que muchas universidades estaban buscando estudiantes adelantados como ella.
El sueño de Aranza es trabajar en la política y ser una funcionaria electa.
“Ya lo tengo todo planeado. Quiero empezar ayudando a mi comunidad hispana; y me gustaría competir primero por un asiento en la Junta Directiva Escolar; después ser concejal, luego asambleísta, y por último congresista; y por qué no, tal vez ser senadora”.
La joven heredó la pasión por el activismo y la política de su madre Nadia Abrica, la inmigrante mexicana que fue directora de la campaña del demócrata George Whitesides que lo llevó al Congreso.
“Crecí yendo a las protestas. MI primer trabajo en la política fue a los 14 años, y a los 17 años trabajé para sacar el triunfo de la proposición 50 en California”, dijo Aranza.
Y compartió que su madre ha sido su ejemplo a seguir; y por eso su deseo, es inspirar a otros miembros de la comunidad hispana a soñar en grande
“El senador Alex Padilla me da mucha inspiración y también quiero inspirar a otros. Quiero servir a la comunidad”. Un deseo que le ha crecido con fuerza a partir de los agresivos operativos de migración de la Administración Trump.

Si bien nació en el Valle de San Fernando, Aranza se siente una mexicana muy orgullosa y chingona.
“Yo quiero que nadie tenga miedo de decir soy mexicana o hispana; en especial que no le tenga miedo al gobierno de hablar de su origen”, dijo.
Nadia describió a su hija Aranza como una jovencita con la mente de una viejecita.
“Es muy inteligente, muy dedicada y responsable, pero también se mueve mucho por el corazón y quiere ayudar. Le preocupa mucho todo lo que está pasando con nuestra comunidad asediada por el ICE”.

Aranza es su única hija mujer.
“Ella creció acompañándome a las campañas y haciendo voluntariado; y cuando hizo un internado se dio cuenta que la política era lo suyo, y a eso se quiere dedicar el resto de su vida; y su papá y yo la apoyamos en todo, porque le ha echado muchas ganas al estudio”.
Aunque como madre, dice que su corazón está bien apachurrado porque su hija se irá a vivir al otro lado del país, a Washington D.C.
“Es mi mejor amiga y mi brazo derecho”.