Inmigrantes de habla hispana quedan fuera de la discusión en Industry
En un momento crítico en la toma de decisiones, el concejo de la ciudad no tenía mecanismo de traducción para las personas que no hablaban inglés
Residentes de la ciudad de Industry esperan el inicio de la junta del concilio. Crédito: Samuel Brown Vázquez | Cortesía
Decenas de residentes del Valle de San Gabriel abarrotaron el martes el Ayuntamiento de la ciudad de Industry para expresar su postura sobre la construcción de la planta de almacenamiento de energía Marici Battery Energy Storage System Facility.
Los comentarios fueron polémicos, ya que los residentes expresaron su preocupación por el posible impacto ambiental del nuevo proyecto, entre ellos la excavación de suelos contaminados, el riesgo de incendios y las posibles afectaciones a la salud, no solo de los residentes, sino también de las comunidades circunvecinas.
No obstante, en medio de la polémica, las autoridades de la comisión de planificación no contaban con intérpretes para las personas que solo hablan español.
“Me sentí discriminada y me frustré porque no podía creer que me dijeran que no era su obligación tener intérpretes”, expresó Sandra Martínez. “Ellos no quieren escucharnos. En realidad, ni a la gente latina ni a otras minorías las están tomando en cuenta”.
La madre de cuatro hijos no es nueva en asistir a reuniones públicas ni en alzar la voz por cuestiones que le afectan directamente a ella y a sus hijos, mismos que padecen asma.
“A cada junta a la que yo iba, siempre contaba con un intérprete o con dispositivos que traducían en directo la reunión”, dijo Martínez. “Nunca me había pasado esto”.
Ella antes vivía en el este de Los Ángeles, cerca de la planta de reciclaje de baterías Exide Technologies en Vernon, que por años generó controversia por el plomo y otras toxinas en barrios latinos de bajos ingresos.
Martínez enfatizó que sabe de primera mano cómo ese tipo de proyectos afecta a todas las personas, incluyendo sus hijos, que han tenido dificultades pulmonares desde que nacieron.
“La doctora me dijo que si vivía cerca de freeways y fábricas como Exide, era mejor mudarme, de lo contrario empeoraría la salud de mis niños”.
Fue ahí cuando se mudó a La Puente, donde ahora, años después, se encuentra en una situación similar.
“Sufro mucho con mis niños; me los han hospitalizado; traté de contarles cómo ocurrió una ocasión en la que pensé que mi niño se iba a morir si no llegaba al hospital a tiempo porque no podía respirar”, dijo Martínez, conteniendo las lágrimas.
Fue gracias a Manuel Maldonado, un miembro de la comunidad presente, quien por casualidad, es intérprete oficial, que Martínez pudo hacer su comentario.
“La ciudad de Industry siempre ha sido negligente al escuchar las preocupaciones y los efectos de sus decisiones en comunidades vecinas como La Puente, Avocado Heights y muchas otras”, dijo Maldonado. “No contar con un intérprete es una forma de silenciarlos”.
De acuerdo con un video publicado en las redes sociales, un miembro de la comisión de planificación le dijo a Martínez que no estaban obligados a contar con intérpretes. Pero residentes presentes declararon que eso era una violación del Brown Act y de la SB707, que entró en vigor en enero.
Sin embargo, los requisitos específicos que modernizó el Brown Act con el fin de ampliar el acceso público, exigiendo teleconferencias bidireccionales y un mayor acceso lingüístico, se aplicarán en julio de este año. Aun así, la ley también exige que el orden del día de cada reunión de un órgano legislativo elegible, tal y como se define, se traduzca a todos los idiomas aplicables. En la ciudad de Industry, los latinos representan la mitad de la población, junto con la comunidad asiática.
“Yo diría que, por obligación, tienen que aportar esos servicios porque las decisiones que están tomando afectan a la región, no solo a la ciudad de Industry”, dijo Samuel Brown Vázquez, organizador de Avocado Heights. “Al final del día, ¿cuál es la diferencia entre la migra matándonos en la calle y nuestro gobierno local matándonos con proyectos que contaminan el medio ambiente y suponen riesgos para la salud a largo plazo?”
La Opinión se puso en contacto con el asistente del administrador municipal de Industry, Sam Pedroza, y con la comisión de planificación para recabar sus comentarios sobre los protocolos de las reuniones públicas y de la reunión del martes, pero todavía no contestaban al cierre de esta edición.
Martínez dijo que ella ya perdió a una amiga a causa del cáncer de estómago hace dos años y que su otra amiga ahorita está peleando el mismo cáncer; ambas vivían en Compton, cerca de pozos petrolíferos activos y abandonados.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud, los residentes que viven cerca de fábricas, autopistas, pozos petroleros, y locales como el proyecto que intentan realizar en la ciudad de Industry, suponen un riesgo significativo para la salud de los residentes cercanos. Incluyendo la disminución de la función pulmonar, el aumento del riesgo de cáncer y los efectos adversos sobre el desarrollo fetal.
Al concluir la junta el martes, la comisión de planificación votó por unanimidad a favor de dar luz verde a la construcción de la planta de almacenamiento de energía Marici.
“Nosotros tomamos tiempo de nuestro día para asistir a estas juntas y alzar nuestra voz”, expresó Martínez. “Si realmente quieren saber lo que pensamos, que se preparen como debe ser para que todos puedan hablar. O que nos digan que no les importa nuestra opinión”.