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Los mejores remedios para el resfriado, la gripe y más


¿Tos, congestión o dolor? Aquí te decimos qué hacer para sentirte mejor más rápido

By Hallie Levine

Te despiertas con la nariz tapada y la garganta irritada. O tal vez con dolor en el cuerpo y una tos que no para. Todos estos síntomas pueden ser señales de uno de los cuatro virus respiratorios que suelen circular cada invierno: el rinovirus (mejor conocido como resfriado común), COVID-19, la influenza y el virus respiratorio sincitial (RSV). Para los adultos mayores, estos tres últimos virus pueden causar complicaciones graves que pueden llevar a una hospitalización–– o incluso a cuidados intensivos–– y en algunos casos hasta la muerte.

Aunque estas enfermedades pueden parecer similares, a menudo requieren tratamientos un poco diferentes. Aquí tienes una guía completa sobre cómo tratar cada una.

Cuando empiezas a sentirte mal

Un buen primer paso es usar una prueba casera, disponible en farmacias, que detecta tanto COVID-19 como los dos tipos más comunes de gripe. (No existe una prueba casera para el resfriado común, y para el RSV solo hay pruebas que se envían por correo). Hazla si tienes síntomas, aunque te sientas solo un poco mal, lo cual puede pasar si estás vacunado. “Estas pruebas suelen ser muy efectivas para detectar tanto la gripe como el COVID-19 si presentas síntomas”, dice el doctor William Schaffner, MD, especialista en enfermedades infecciosas del Vanderbilt University Medical Center en Nashville, Tennessee. Si el resultado es positivo, llama a tu médico lo antes posible. Algunos medicamentos pueden ayudar a que la enfermedad dure menos y a reducir el riesgo de complicaciones.

Para la gripe, tu doctor puede recetarte un antiviral como oseltamivir (Tamiflu o su versión genérica). Un estudio del 2025, publicado en la revista Open Forum Infectious Diseases, encontró que este medicamento redujo de forma significativa las muertes en personas hospitalizadas de 65 años o más. Hay que actuar rápido: debe tomarse dentro de las primeras 48 horas desde que comienzan los síntomas. Y toma en cuenta que puede causar efectos secundarios como diarrea, náuseas y dolor de cabeza.

Si tienes COVID-19, tu médico podría recomendarte el medicamento antiviral Paxlovid. Es una buena opción si tienes 65 años o más, o si padeces asma, diabetes tipo 2, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o enfermedad del hígado, dice la doctora E. Camille Vaughan, MD, directora de la división de geriatría del Departamento de Medicina de la Universidad de Emory en Atlanta. Para que sea más efectivo, el medicamento debe empezarse dentro de los primeros cinco días desde que comienzan los síntomas. En personas con menor riesgo, los médicos pueden considerar esperar y ver si los síntomas empeoran antes de recetarlo, ya que puede ser costoso y causar efectos secundarios como diarrea o un sabor metálico en la boca.

¿La prueba casera salió negativa? Aun así, debes llamar a tu médico si tienes fiebre o tos fuerte, o si padeces alguna enfermedad pulmonar, del corazón, de los riñones o del hígado, dice la doctora Nisha Rughwani, MD, profesora de geriatría y medicina paliativa en la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí en la ciudad de Nueva York. Tu médico puede revisar si estás deshidratado, medir tus niveles de oxígeno y volver a hacerte pruebas de COVID-19 y gripe. (Las pruebas clínicas suelen ser más confiables que las caseras). También pueden hacerte una prueba para el RSV, cuyos síntomas a menudo se parecen a un resfriado común en adultos y niños sanos, pero que puede causar síntomas graves en bebés y en personas mayores.

Mejores estrategias para cuidarte en casa

Descansar es fundamental cuando tienes una infección respiratoria, dice Vaughan. También puedes probar estos consejos sencillos para sentirte mejor antes de recurrir a medicamentos de venta libre.

Come un poco de miel. Una cucharada puede ayudar a calmar la tos en adultos con infección en las vías respiratorias (PDF), según un estudio del 2024 publicado en el Journal of Pharmacy & Pharmacognosy Research. Otros estudios sugieren que un poco de miel incluso puede ser más efectiva que algunas pastillas para la tos o medicamentos de venta libre (Si tienes diabetes o prediabetes, consulta primero a tu médico).

Mantente hidratado. Es fácil deshidratarse cuando estás enfermo, sobre todo si tienes fiebre, y eso puede traer complicaciones. “La deshidratación aumenta el riesgo de desarrollar neumonía”, dice Schaffner. Mantenerte bien hidratado también es importante porque ayuda a aflojar la flema para que puedas expulsarla. Buenas opciones incluyen agua, sopa, té de hierbas y bebidas con electrolitos como Pedialyte.

Haz gárgaras y usa solución salina. Hacer gárgaras con agua con sal (mezcla de ¼ a ½ cucharadita de sal en 8 onzas de agua tibia) o usar un enjuague salino para la nariz varias veces al día puede ayudar a aliviar la congestión y el dolor de garganta, dice Schaffner. También podría evitar que los síntomas empeoren. Un estudio pequeño del 2024, publicado en el Journal of Global Health, encontró que ambas medidas se asociaron con menos hospitalizaciones en personas con COVID-19.

Date un baño con vapor. Pasar unos minutos bajo el agua caliente puede ayudar a aflojar la flema y aliviar la congestión.

Medicamentos de venta libre que puedes probar

No todos los remedios de venta libre funcionan bien ni son seguros para las personas mayores o para usarlos por mucho tiempo. Y aunque puede ser tentador recurrir a suplementos naturales para aliviar los síntomas, no existe evidencia de que realmente ayuden, dice el doctor Richard Martinello, MD, especialista en enfermedades infecciosas en la Escuela de Medicina de Yale en New Haven, Connecticut. Aquí te compartimos cuáles sí pueden ayudarte a sentirte mejor y cómo usarlos correctamente.

Analgésicos: El acetaminofén (Tylenol y su versión genérica) y los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como el ibuprofeno (Advil y su versión genérica) y el naproxeno (Aleve y su versión genérica), pueden ayudar a bajar la fiebre y aliviar el dolor de cabeza y el dolor del cuerpo. Si tienes una condición médica previa, como problemas del corazón o los riñones, consulta primero con tu médico antes de tomar AINEs.

Descongestionantes nasales: Un descongestionante que contenga oximetazolina (Afrin o su versión genérica) puede ayudar a destapar la nariz, pero no debe usarse por más de tres días, dice Martinello. De lo contrario, puede provocar que la congestión regrese y sea peor.

Expectorantes: La guaifenesina, presente en el Robitussin y el Mucinex, ayuda a aflojar la flema para que los pulmones puedan expulsarla más fácilmente. Sin embargo, los expectorantes que también contienen el dextrometorfano, una medicina para la tos, y el antihistamínico difenhidramina “pueden causar mareos, problemas de equilibrio, somnolencia y confusión en personas mayores”, dice Vaughan. También es mejor evitar productos con pseudoefedrina y fenilefrina, ya que pueden afectar el ritmo cardiaco y la presión arterial.

Cuando debes ir al doctor

Acude al doctor (o al menos comunícate) de inmediato si presentas alguno de estos síntomas, dice Schaffner:

  • Tienes dificultad para respirar.
  • La fiebre dura más de tres días.
  • Tu orina es oscura, lo que puede ser señal de deshidratación.
  • Tus síntomas mejoran, pero luego regresan o empeoran.
  • Los síntomas duran más de 10 días y no ves mejoría.
  • Tienes una enfermedad crónica–– como asma, enfermedad pulmonar obstructiva o diabetes tipo 2–– que empeora.

Estrategias para evitar enfermarte

Ponte tus vacunas. Es la mejor manera de protegerte contra los virus respiratorios y reducir el riesgo de sufrir enfermedades graves y complicaciones, dice Rughwani. En el caso de los virus respiratorios, esto incluye la vacuna anual contra la gripe, la vacuna contra COVID-19, la vacuna contra el RSV (una sola vez) y la vacuna contra el neumococo.

Lávate las manos. Como el resfriado, la gripe y el RSV pueden transmitirse por contacto, es fundamental lavarte las manos con frecuencia con agua y jabón, dice la doctora Peter Katona, MD, especialista en enfermedades infecciosas en la Escuela de Medicina David Geffen de UCLA en Los Ángeles.

Usa cubrebocas cuando sea necesario. Estos virus y el COVID-19 se pueden propagar por partículas, así que considera usar un cubrebocas N95 o KN95 en lugares con mucha gente. Además, los virus del RSV, el resfriado y la gripe pueden permanecer en superficies como gabinetes, así que límpialos con frecuencia.

Nota del editor: Este artículo también fue publicado en la edición de enero del 2026 de Consumer Reports On Health.

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