Alerta sanitaria en Nueva York por propagación en hospitales de superbacteria Candida auris
El uso inadecuado de antibióticos y el surgimiento de microorganismos resistentes a tratamientos convencionales expanden estos hongos
Científico muestra un cultivo microbiológico de la levadura Candida auris, responsable de infecciones. Crédito: TopMicrobialStock | Shutterstock
Durante el primer semestre de 2024, Nueva York y Nueva Jersey reportaron el 20% de los casos nacionales de Candida auris, un hongo resistente que representa una amenaza creciente para la salud pública. Se confirmaron 623 casos clínicos y se detectaron 849 portadores asintomáticos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la resistencia antimicrobiana ha crecido entre un 5% y un 15% anual, fenómeno acentuado durante la pandemia. Esta resistencia plantea un serio riesgo para pacientes críticos, haciendo que infecciones habituales se conviertan en potencialmente mortales.
Recordemos que en 2023 los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) confirmaron 4,514 casos clínicos de Candida auris en Estados Unidos, con brotes activos en 39 estados. Reportan que el 95% de los aislamientos son resistentes al fluconazol y entre 15% y 30% presentan resistencia a anfotericina B.
Debido a la dificultad de controlar la transmisión, el mayor riesgo se concentra en hospitales y centros de cuidados prolongados.
Los especialistas alertan sobre los efectos del uso excesivo de antimicrobianos, que favorece el desarrollo de resistencias. La automedicación, especialmente con antibióticos contra infecciones virales, es un factor que agrava el problema.
Respuesta de las autoridades sanitarias
Las autoridades de salud han intensificado las medidas de vigilancia y control en hospitales. Sin embargo, la tasa de incremento sigue siendo preocupante a pesar de estos esfuerzos, refiere The New York Post. La monitorización constante es esencial para frenar la propagación de Candida auris.
A pesar de que nuevos medicamentos han logrado resultados alentadores en el combate a bacterias resistentes como Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae, responsables de infecciones graves en pacientes hospitalizados, el desarrollo de antibióticos innovadores enfrenta dificultades económicas, ya que estos productos no generan los ingresos de otros fármacos más demandados.

Mientras tanto, el Congreso de Estados Unidos está considerando la Ley PASTEUR, que busca incentivar el desarrollo de nuevos antibióticos mediante un sistema de suscripción para garantizar ingresos a las farmacéuticas. Esta iniciativa podría ser clave para abordar la crisis de resistencia antimicrobiana.
A la vez, expertos coinciden en la necesidad de un enfoque integral que combine un uso racional de antimicrobianos, innovaciones científicas y regulaciones efectivas para evitar un retorno a una era de infecciones comunes intratables.
Síntomas de infección por Candida auris
Los síntomas de una infección por Candida auris suelen ser inespecíficos y similares a los de otras infecciones fúngicas o bacterianas, especialmente en pacientes hospitalizados con sistemas inmunitarios debilitados.
Síntomas principales
- Fiebre alta (por encima de 38°C) y escalofríos que no mejoran con antibióticos.
- Fatiga, mareos y aumento de la frecuencia cardíaca.
- Vómitos.
Según el tipo de infección
Los síntomas varían por localización:
- Infecciones en el torrente sanguíneo: fiebre persistente y signos de sepsis como confusión o dificultad para respirar.
- Infecciones de heridas: enrojecimiento, hinchazón y secreción.
- Infecciones respiratorias: tos, dolor torácico y problemas para respirar.
- Infecciones de oído: dolor, picazón y secreción.
Estos síntomas requieren atención médica inmediata, ya que Candida auris es resistente a muchos antifúngicos y afecta principalmente a personas en hospitales o con comorbilidades.
Prevención personal
Los individuos pueden contribuir mucho a la lucha contra la resistencia antimicrobiana si incorporan unos pocos hábitos sencillos en su vida diaria. La clave es evitar infecciones y usar los antimicrobianos solo cuando realmente son necesarios.
Prácticas de higiene básica
- Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón, sobre todo antes de comer, después de ir al baño y al llegar del exterior, reduce mucho la transmisión de gérmenes.
- Mantener una buena higiene en el hogar y en la cocina (por ejemplo, lavar bien frutas y verduras, cocinar carnes adecuadamente) disminuye el riesgo de infecciones que podrían requerir antibióticos.
Uso responsable de antibióticos
- Tomar antibióticos solo si han sido recetados por un médico, nunca por automedicación ni por consejos de amigos o familiares.47
- Cumplir exactamente el horario y la duración indicados por el médico, sin suspender el tratamiento antes aunque se mejore, para evitar que resistan las bacterias.64
Prevención de infecciones
- Mantener al día el calendario de vacunas (influenza, neumonía, COVID‑19, etc.) ayuda a prevenir infecciones que suelen tratarse con antibióticos.
- Evitar el contacto cercano con personas muy enfermas cuando sea posible y usar medidas de protección (mascarillas, distancia) en brotes de infecciones respiratorias.
Roles en el hogar y la comunidad
- Explicar a familiares y niños por qué no se deben usar antibióticos “por si acaso” y la importancia de solo usarlos cuando el médico lo indica.
- Apoyar políticas de salud que promuevan el uso prudente de antimicrobianos, por ejemplo, participando en campañas de concienciación o siguiendo las recomendaciones de organismos como la OMS y la OPS.
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