Elecciones: Hilda Solís y María Elena Durazo obtienen victorias; fracasa la Medida ER
Solís avanza a la elección general en busca del Congreso de EE.UU. y Durazo asegura un puesto en la Junta de Supervisores del condado de Los Ángeles
Hilda Solís recibió el apoyo de los electores y contenderá en noviembre por el Distrito 38 en el Congreso de los Estados Unidos. Crédito: Richard Shotwell/Invision | AP
Dos mujeres latinas siguen haciendo historia en la política californiana: Hilda Solís y María Elena Durazo.
La supervisora del condado de Los Ángeles, Hilda Solís, avanzó a la elección general del 2 de noviembre para enfrentar por el Distrito 38 del Congreso de Estados Unidos al psicólogo republicano Pedro Antonio Casas.
El escaño del Distrito 38 quedó vacante después de que la actual representante Linda Sánchez (D) decidiera postularse para un asiento en el Distrito 41 de California —el cual abarca partes del sur del condado de Los Ángeles y se extiende hacia el condado de Orange—, en lugar de buscar la reelección en su distrito actual tras la aprobación de la Proposición 50.
Anteriormente, Solís, hija de madre nicaragüense y padre mexicano, representó a los distritos 31 y 32 de California en el Congreso, previo a su desempeño como secretaria del Trabajo bajo la administración del expresidente Barack Obama.
“Es un honor para mí haber ganado un lugar en la segunda vuelta para representar al Distrito 38 de California, y estoy lista para ganar este escaño en noviembre”, dijo Solís a La Opinión.
“Gracias a los votantes de los condados de Los Ángeles y Orange, así como a los voluntarios, simpatizantes, aliados sindicales, líderes comunitarios, funcionarios electos, miembros del equipo, amigos y familiares que impulsaron esta campaña. Juntos, hemos construido una amplia coalición comprometida a brindar resultados para las familias”, añadió.
Se medirá al republicano Pedro Antonio Casas
Hilda Solís indicó que lo que está en juego en esta elección no podría ser más importante.
“Este distrito merece un representante que haga frente a la agenda de Trump, defienda los derechos de los trabajadores, proteja a las familias inmigrantes, promueva los derechos de las mujeres, impulse la justicia ambiental y amplíe las oportunidades económicas. Nuestras comunidades necesitan un líder que luche por una atención médica asequible, seguridad económica y dignidad para todos”, explicó.
Para ella, con el 51.83% de los votos (31,373), el mensaje en las urnas fue claro: “Los residentes del distrito 38 quieren un líder que proteja a los trabajadores, defienda a las comunidades inmigrantes y amplíe las oportunidades para todos”.
Pedro Antonio Casas obtuvo el 31.69% de la votación (19,185). En la contienda para un escaño en el Congreso, no importa si un candidato obtiene más del 50% de los votos. Los dos primeros lugares avanzan a la segunda ronda.

Durazo a la Junta de Supervisores del condado
La senadora estatal María Elena Durazo, hija de inmigrantes mexicanos que pasaba los veranos de su juventud en los campos del Valle Central de California recolectando duraznos, fresas y uvas, aseguró en las elecciones primarias del martes un escaño en la Junta de Supervisores del condado de Los Ángeles, precisamente en el lugar que dejará Hilda Solís.
“Estoy agradecida con todos los que tocaron puertas, hicieron llamadas y votaron”, dijo Durazo. “Esta campaña fue alentada por la gente trabajadora y pequeños negocios, quienes creen que el condado puede hacer las cosas mejor”.
Y añadió: “En el senado estatal, pelee por salarios justos y el cuidado de la salud, y como supervisora del condado, renovaré ese compromiso con urgencia, compasión y con la promesa de hacer que este gobierno sirva a la gente“.
Rechazo a más impuestos: fracasa la Medida ER
La denominada Ley de Restablecimiento de Servicios Esenciales (Medida ER) fue rechazada por los electores del condado de Los Ángeles: el conteo indicaba 52.74% (666,926 votos) en contra por el 47.26% (597,748) a favor.
La iniciativa de las supervisoras Hilda Solís y Holly Mitchell pretendía mitigar el riesgo de cierre de los cuatro hospitales públicos y numerosas clínicas del Condado, así como de despidos masivos de proveedores de atención médica y otros recortes de servicios, mediante la implementación de un impuesto general sobre las ventas del 0.5% (medio por ciento) durante un período de 5 años, el cual generaría aproximadamente mil millones de dólares anuales, sujeto a auditorías independientes.
“El costo de vida es muy caro y yo no puedo pagar más impuestos”, consideró Lidia Novelo, votante de 79 años. “También están quitando mucha ayuda médica, que a la larga nos va a perjudicar a todos”.
El rechazo de la Medida ER ocurrió en momentos que el condado de Los Ángeles enfrenta un déficit masivo de 662 millones de dólares en la financiación del Departamento de Servicios de Salud, impulsado en gran medida por cambios en las políticas federales y estatales, incluidas las congelaciones en las inscripciones de Medi-Cal y las reducciones en las tasas de contrapartida federal. Estas reducciones amenazan los servicios esenciales de la red de seguridad social en toda la región.
“Esta medida constituía una respuesta local a los recortes en la atención médica realizados por la administración Trump en el llamado ‘Gran y Hermoso Proyecto de Ley’ (Big Beautiful Bill), el cual está desmantelando Medicaid y desarticulando partes fundamentales de la red de seguridad social de la que dependen millones de estadounidenses”, fue la reacción de decepción de la supervisora Solís.
De hecho, Solís advirtió que las consecuencias serán devastadoras.
“Las familias trabajadoras, los adultos mayores, las personas con discapacidades, las personas de bajos ingresos y algunos de nuestros residentes más vulnerables perderán el acceso a una atención médica vital. Se perderán vidas a medida que los servicios se reduzcan, se retrasen o se eliminen por completo”, advirtió Solís.