Tim Kaine sugiere que decisiones de Pete Hegseth en El Pentágono, son por un “resentimiento” contra el Ejército
Miembros del Congreso acusan a Hegseth de liderar una "purga" motivada por resentimientos del pasado, poniendo en riesgo la estabilidad de las Fuerzas Armadas
El senador Tim Kaine (Virginia), miembro del Comité de Servicios Armados del Senado, sugirió abiertamente que el titular del Pentágono está apartando a los líderes militares más experimentados para rodearse de incondicionales. Crédito: Rod Lamkey, Jr. | AP
El senador demócrata por Virginia, Tim Kaine, puso en duda las razones detrás de la salida del general Chris Donahue del Ejército de Estados Unidos y sugirió que las decisiones del secretario de Defensa, Pete Hegseth, podrían estar influenciadas por un resentimiento personal hacia la institución militar en la que sirvió antes de incorporarse al gobierno del presidente Donald Trump.
Las declaraciones de Kaine se producen en medio de una creciente controversia por la reestructuración del liderazgo del Pentágono, luego de que Donahue, comandante del Ejército estadounidense en Europa y África, presentara su solicitud de retiro tras poco más de un año en el cargo. El Ejército confirmó que dejará oficialmente el mando el próximo 2 de julio.
Durante una entrevista en el programa Face the Nation de CBS News, Kaine cuestionó si Hegseth está apartando a oficiales que expresan opiniones independientes para rodearse de colaboradores afines. “¿Está expulsando a quienes dicen la verdad para rodearse de aduladores? Parece que el secretario está siendo particularmente duro con el Ejército”, afirmó el legislador, integrante del Comité de Servicios Armados del Senado.
Kaine recordó además que Hegseth ha manifestado públicamente en distintas ocasiones su inconformidad con la forma en que fue tratado durante su servicio militar, lo que, a su juicio, alimenta las dudas sobre si algunas de las recientes destituciones obedecen a motivos personales más que a necesidades institucionales.
Crecen las dudas por los cambios en el liderazgo militar
La salida de Donahue representa la más reciente de una serie de movimientos que han modificado la cúpula militar desde que Hegseth asumió la dirección del Departamento de Defensa. Entre los altos mandos que también dejaron sus cargos figuran el general Charles Q. Brown Jr., exjefe del Estado Mayor Conjunto; la almirante Lisa Franchetti, exjefa de Operaciones Navales; la almirante Linda Fagan, excomandante de la Guardia Costera; así como el general Randy George y el general James Mingus, ambos integrantes de la dirección del Ejército.
Donahue era considerado uno de los oficiales con mayor prestigio dentro de las Fuerzas Armadas y había recibido reconocimiento por su trayectoria operacional, incluida su participación en la retirada militar estadounidense de Afganistán en 2021.
La falta de explicaciones públicas sobre su salida ha generado inquietud entre legisladores de ambos partidos, quienes reclaman mayor transparencia por parte del Pentágono.
Congreso estudia imponer nuevas salvaguardias
Kaine aseguró que el Comité de Servicios Armados aún no ha recibido respuestas satisfactorias sobre los motivos que llevaron a la salida del general y adelantó que el Congreso podría impulsar nuevas medidas para supervisar las destituciones de altos oficiales.
Como parte del debate de la próxima Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA), legisladores analizan establecer mecanismos que obliguen al Pentágono a justificar por escrito ante el Congreso cualquier despido o relevo de altos mandos militares en un plazo de cinco días.
El senador afirmó que, si las explicaciones continúan siendo insuficientes, existe la posibilidad de construir un consenso bipartidista para fortalecer los controles sobre este tipo de decisiones. Las críticas no provienen únicamente de los demócratas. El senador republicano Thom Tillis calificó la salida de Donahue como un “error no forzado” y acusó a Hegseth de ejercer una supervisión excesiva sobre la estructura militar, priorizando la lealtad política sobre la experiencia profesional.
En contraste, el representante republicano Clay Higgins pidió evitar conclusiones anticipadas y sostuvo que primero deben conocerse todos los hechos antes de cuestionar las decisiones adoptadas por la cadena de mando del Departamento de Defensa. La controversia mantiene la atención sobre el Pentágono mientras el Congreso avanza en la discusión del presupuesto y de la política de defensa para el próximo año fiscal, un proceso en el que el manejo del liderazgo militar podría convertirse en uno de los temas centrales del debate.
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