Órdenes ejecutivas de Obama
Las órdenes ejecutivas son una alternativa real, aunque limitada, del presidente Obama ante el rabioso obstruccionismo de la oposición legislativa a sus iniciativas. Una opción necesaria en el clima político actual.
El mandatario enfrenta una estrategia republicana que ha logrado bloquear con éxito sus proyectos. En el Senado se convirtió en algo común lo que era antes la extraordinaria maniobra parlamentaria de exigir 60 votos, en vez de una mayoría común, para avanzar una medida. Mientras que en la Cámara de Representantes se ha visto que el respaldo de Obama a una propuesta causa una inmediata reacción en contra de la misma por parte de la mayoría republicana. Este proceder ha llevado a que la actual sesión legislativa sea una de las menos productivas que se tenga memoria.
Bastó con que Obama advirtiera en su mensaje al Congreso que está dispuesto a usar órdenes ejecutivas para mover su agenda, para ser acusado de ser un dictador que no respeta la Constitución por querer sobrepasar el Congreso.
Esta reacción no es extraña porque dentro de la mitología de la extrema derecha, Obama ha emitido más de 923 órdenes ejecutivas en su intento de apoderarse del Gobierno. En realidad lleva emitidas 168, la menor cantidad de los últimos 100 años. Ronald Reagan fue quien emitió la mayor cantidad de estas acciones (381) en las pasadas tres décadas.
También cabe recordar, en cuanto a no respetar la voluntad del Congreso, que fue George W. Bush quien convirtió en un arte las declaraciones presidenciales en la firma de leyes expresando allí el desacuerdo con una parte de la ley y su intención de no implementar las secciones más cuestionables.
Por eso, las críticas hacia Obama por querer recurrir de manera más seguida a las órdenes ejecutivas caen dentro de la misma estrategia obstruccionista donde se vale exagerar y mentir para engañar y confundir.
El presidente Obama es quizás el único mandatario que no obtuvo capital político alguno después de ganar su reelección, debido al implacable obstruccionismo legislativo. Las órdenes ejecutivas se presentan hoy como la mejor alternativa del presidente para mover la agenda detenida en el Congreso.