¡Cierre glorioso!

La selección española de futbol celebró ayer por las calles de Madrid, repletas de decenas de miles de aficionados, la conquista de la Eurocopa de Polonia y Ucrania, que la redondea un triplete histórico tras el título de la Eurocopa de Austria y Suiza en 2008 y el Mundial de Sudáfrica en 2010.
¡Cierre glorioso!
La selección española de futbol celebró ayer por las calles de Madrid.
Foto: EFE

MADRID, España (EFE).- La selección española de futbol celebró ayer por las calles de Madrid, repletas de decenas de miles de aficionados, la conquista de la Eurocopa de Polonia y Ucrania, que la redondea un triplete histórico tras el título de la Eurocopa de Austria y Suiza en 2008 y el Mundial de Sudáfrica en 2010.

El recibimiento masivo en Madrid con que terminó ayer la celebración por el título continental conseguido el domingo, puso punto y final a casi 24 horas de fiesta y alegría en todos los rincones del país después de la gesta lograda por el combinado que dirige Vicente Del Bosque.

La victoria por 4-0 frente a Italia en la final de la Eurocopa de Polonia y Ucrania dio inicio a una celebración que comenzó en el Estadio Olímpico de Kiev, Ucrania, siguió en un restaurante de la capital ucraniana y terminó ayer en la madrileña Plaza de La Cibeles.

Después de una noche larga de celebraciones, la expedición española tomó un vuelo desde Kiev, destino Madrid.

Con algo de retraso sobre el horario previsto, la expedición tocó suelo español en punto de las 15:40 p.m. (6:40 a.m., hora de Los Ángeles) con el aterrizaje en el aeropuerto de Barajas.

El portero y capitán de la selección Iker Casillas fue el primero en salir del avión portando la copa junto con el seleccionador Vicente Del Bosque.

De ahí, los integrantes de la expedición marcharon al hotel Barajas para poder descansar unos minutos antes de partir hacía el Palacio de La Zarzuela, dónde estuvieron alrededor de una hora reunidos con Su Majestad el Rey Juan Carlos.

El monarca les quiso mostrar sus felicitaciones en persona.

Finalizado el acto oficial, los integrantes de la selección española se montaron en un autobús descapotable, que partió a las 7:00 p.m. (10:00 a.m.) de la Plaza de Moncloa.

El autobús inició su recorrido ante una verdadera masa humana, que siguió por la calle Princesa, atravesó la Plaza de España y recorrió una atestada Gran Vía antes de llegar a las 7:25 p.m. (10:25 a.m.) a la fuente de La Cibeles, que ya se encontraba desde varias horas antes llena de aficionados.

Una vez en Cibeles, los jugadores subieron a un enorme escenario por el que antes de su llegada habían pasado, para amenizar la espera, los grupos Dover, Estopa y Melocos, y los cantantes David Bisbal, Chenoa, Manuel Carrasco y David Bustamante.

El delirio en la celebración llegó cuando el portero cordobés del Liverpool, Pepe Reina, ejerció de maestro de ceremonias para presentar, uno a uno, a 22 de los integrantes de la selección española de futbol que consiguió la Eurocopa de Polonia y Ucrania.

Reina tuvo palabras elogiosas para todos sus compañeros, pero especialmente para el defensa del Real Madrid, Sergio Ramos, al que calificó como “el mejor central del mundo”, y para Andrés Iniesta, del que dijo que es: “el hombre al que quiere toda España”.

Iker Casillas, portero y capitán de la selección española, se mostró orgulloso de “capitanear una selección de grandísimos jugadores y grandísimas personas”, y terminó su alocución con un: “va por ustedes” dirigido a la afición española, que se reunió para rendirles pleitesía.