Cuídate de las hepatitis

Existen varios tipos de hepatitis, y algunas de ellas son silenciosas y graves.
Cuídate de las hepatitis
Hay vacunas para diferentes tipos de hepaitis.
Foto: Vacuna por Tina Franklin, disponible bajo Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/97481684@N08 / 12291681146/

La hepatitis causa un millón de muertes al año en el mundo. Es una enfermedad silenciosa, lo que es su mayor peligro, ya que puede dañar tu hígado de manera irreversible mucho tiempo antes de ser detectada.

Consiste en una inflamación del hígado, lo que le impide cumplir sus funciones correctamente, como depurar la sangre, recoger vitaminas y minerales, mantener los músculos fuertes, regular la glucosa y hormonas, y secretar la bilis, fundamental en la digestión.

El tipo A suele afectar a los niños. El virus vive en las heces. Por eso, es tan importante enseñar a los niños a lavarse siempre las manos después de haber ido al baño. Lávate bien las manos también después de haber cambiado el pañal de tu bebé.

Asimismo, las verduras y frutas mal lavadas pueden llevar el virus. Ten cuidado con el origen del marisco que consumes: si proviene de aguas contaminadas no te arriesgues porque puede contagiarte.

La hepatitis tipo E es más propia de lugares subdesarrollados en los que puede resultar una enfermedad grave por la falta de higiene y medicamentos. En los países desarrollados, es una enfermedad de fácil curación y prevención. Se contagia del mismo modo que la del tipo A, por lo que se previene con una higiene adecuada. Ambas tienen vacuna, la cual es aconsejable ponerse si viajas a países en desarrollo.

Los jóvenes son los más afectados por las hepatitis B y C, en ocasiones, causadas por el abuso del alcohol. Se contagian igual que el VIH, pero con mayor facilidad. Usa el preservativo en tus relaciones sexuales para no contagiarte.

Para evitar que la embarazada transmita la hepatitis al bebé, éste deberá recibir dos inyecciones a las pocas horas de nacer. Ten cuidado con los tatuajes, piercings y centros de manicura: si no desinfectan sus utensilios pueden contagiarte el virus.

El contagio de la hepatitis D sólo es posible en personas que hayan tenido previamente la hepatitis B. Sufrir las dos hepatitis de manera simultánea puede causar graves complicaciones. También se contagia por transmisión sexual o con utensilios sin esterilizar. Por lo tanto, la podrás evitar usando preservativo en tus relaciones íntimas y evitando compartir cortaúñas, jeringuillas, cepillos de dientes o cuchillas de afeitar.