Joven de Tarzana acusado de matar a su amiga se declara no culpable

Asesinó a su amiga de 24 años cuando su arma se disparó por accidente
Joven de Tarzana acusado de matar a su amiga se declara no culpable
Angela Hernández falleció el sábado después de ir de excursión con el acusado, Heriberto González, a probar la misma arma que le quitaría la vida.
Foto: Captura / ABC7

Heriberto González, de 20 años y vecino de Tarzana, fue acusado el miércoles de homicidio involuntario después de haber disparado fatalmente a la joven Angela Hernández, de 24 años, el pasado 4 de diciembre.

Además del cargo por asesinato, González se enfrenta a otros por disparar un arma de fuego de manera negligente y acciones ilícitas con armas de fuego. En su audiencia ante la corte, el joven se declaró no culpable.

El detective de la Policía de Los Ángeles Manuel Armijo dijo que el incidente se trató de un accidente y que no había malicia por parte de González. En su opinión, la tragedia era el resultado de una falta de experiencia.

El pasado domingo, González, Hernández y otras dos amigas se dirigieron a hacer senderismo para probar la pistola del primero. Cuando los jóvenes volvieron al coche, González se sentó en la parte trasera y supuestamente intentó vaciar las balas del arma, momento en que se disparó accidentalmente y alcanzó en el torso a Hernández, que estaba en el asiento del copiloto.

Sus amigos intentaron entonces manejar hasta el Northridge Hospital Medical Center, pero González entró en pánico y no llegó al hospital. Las otras dos jóvenes sí consiguieron llevar a Hernández hasta el centro, donde falleció.

Armijo mencionó que era ilegal de acuerdo a la ley de California que González estuviera en posesión de esa arma, y que no estaba claro cómo se hizo con ella.

En un primer momento, la policía arrestó a González como sospechoso de asesinato porque pensaron que había baleado a la víctima cuando caminaban de regreso al coche.

Armijo señaló que los jóvenes deberían haber llamado inmediatamente al 911 y haber esperado a una ambulancia que transportara a Hernández al hospital y donde hubiera podido recibir una primera atención médica de emergencia.

Hernández y González se conocieron en el trabajo y se hicieron amigos. Las otras dos jóvenes con las que se fueron de excursión el fatídico día de los hechos conocían a Hernández desde la secundaria y eran amigas de ambos.

La familia de González alega que su hijo tiene una discapacidad mental y que lo ocurrido fue un accidente.

El acusado permanece retenido bajo una fianza de $35,000, reducida tras su aparición en la corte de los 2 millones de dólares fijados en un principio. Deberá presentarse de nuevo ante el tribunal el día 19.

Si se le declara culpable de todos los cargos de los que está acusado, se enfrenta a más de cuatro años en una prisión estatal.