“Canelo” Álvarez vs. Chávez Jr., cinco claves de una pelea imperdible

Llegó el día más esperado del boxeo mundial, cuandl los pugilistas mexicanos se enfrenten la noche de este sábado en el T-Mobile Arena de Las Vegas
“Canelo” Álvarez vs. Chávez Jr., cinco claves de una pelea imperdible
"Canelo" Álvarez y Chávez Jr. se enfrentan esta noche en Las Vegas.
Foto: Getty Images

En una mezcla de millones, potencia y show a niveles estelares, dos de los máximos exponentes del boxeo mexicano en la actualidad, Saúl Canelo Álvarez y Julio César Chávez Junior, se enfrentaran este sábado, en el T-Mobile Arena de Las Vegas, con la simple premisa de exponer su orgullo y convertirse en el nuevo ídolo boxístico de México.

Sin corona mundial en juego, el combate representará el primer evento en la historia del Pay Per View (sistema de televisión paga) protagonizados por dos peleadores nacidos en el país azteca, revitalizando un negocio que desde el combate entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao, en 2015, no supera el millón de ventas. Dicho choque se podrá ver en Argentina por canal SPACE desde las 22 horas.

La rivalidad entre Canelo Álvarez (48-1-1, 34 KO) y Julito Chávez (50-2-1, 32 KO) nació hace algo más de ocho años, cuando ambos se convirtieron en figuras promocionales de las dos cadenas televisivas más importantes de México, TV Azteca y Televisa.

Sin embargo, la carrera de ambos, en ese tiempo de desencuentros e intereses cruzados, adoptó realidades muy diferentes: Canelo se transformó en la máxima figura de Golden Boy, la promotora de Oscar De La Hoya, y es uno de los mejores boxeadores librar por libra de la actualidad; mientras que Julio César Chávez Junior, quien perdió con Maravilla Martinez en 2012, busca encauzar su carrera sin el aura protector del Consejo Mundial de Boxeo.

Fortaleza y debilidades

A los 26 años, Canelo es un especialista en terminar pronto sus peleas. De sus 48 triunfos, 34 fueron por nocaut y el 50% no superó el sexto round. Sobrio de carácter, en el ring es un reflejo de sí mismo. Su concentración es a prueba de balas, la mantiene siempre. Si logra acortar las distancias, sus uppercuts de izquierdas pueden resultar fatales para Chávez.

A lo largo de su carrera, Canelo siempre combatió con rivales de menor peso y porte que él, sin embargo en esta pelea el que cuenta con esta ventajas es el Hijo de la Leyenda, quien tiene 10 centímetros más de altura (1.85 mts) y un mayor alcance de brazos. Otro factor que tendrá preponderancia en el desarrollo de combate es la potencia de los golpes. Nobleza obliga: como dos buenos pegadores, Canelo y Junior suelen descuidar las defensas y asimilan poco los golpes.

El orgullo en juego

En una muestra más que los cinturones mundiales en la actualidad carecen del verdadero valor que tuvieron en otrora, el Consejo Mundial de Boxeo decidió que el ganador del combate Canelo-Chávez se haga acreedor de un cetro honorífico, que rinde homenaje a la comunidad indígena Huichol, la más antigua de México.

Sin embargo, ambos boxeadores, aclararon que el sábado, en el ring del T-Movile Arena de Las Vegas, estará en juego algo más importante que el intrascendente cinturón: el verdadero orgullo mexicano. “No tengo dudas de que quien gane la pelea se convertirá en el nuevo ídolo boxísticos de los mexicanos”, expresó Saúl Álvarez, quien actualmente es campeón mundial superwelter, versión Organización Mundial de Boxeo. La bolsa garantizada de Julio César Chávez Junior es de 6 millones de dólares, mientras el Canelo recibirá alrededor de 20 millones de dólares, sumando los ingresos de PPV.

El riesgo es grande para Canelo

El campeón mexicano lleva más de cinco años en la élite boxística, sin embargo sus combates con Floyd Mayweather y Miguel Cotto no alcanzan para acallar las críticas de no querer asumir grandes riesgos en su carrera.

Lejos de evaluar las ganancias económicas y deportivas que le significaría un enfrentamiento con Gennady Golovkin, el mejor libra por libra del momento, Álvarez prefirió exponer su inmaculada carrera ante Chávez, quien es mucho más redituable comercial que deportivamente. Sin embargo, una derrota con el Hijo de la Leyenda lo expulsaría del sitial de privilegio que le dio la industria boxística. Además le significaría un golpe económico importante para su promotor, Oscar de Hoya, quien apostó a sostener la imagen de Golden Boy Promotions en la figura del Canelo.

Chávez por la reivindicación

Este combate significará el regreso de Julio César Chávez Jr. a Las Vegas por primera vez desde que perdió el invicto en septiembre de 2012 contra ‘Maravilla’ Martínez en el Thomas & Mack Center, mismo día en que, en la MGM Grand Garden Arena, Canelo noqueó a Josesito López. A los 31 años, Julito sabe que este combate es la última gran chance que tiene para encauzar su carrera.

Por eso, de la mano del veterano entrenador Nacho Beristáin, se entrenó durante tres meses en el Centro Ceremonial Otomí, lugar enclavado a 3.200 metros sobre el nivel del mar en el que su padre se preparó de 1987 a 1992 para algunos de sus más grandes combates. Si esto es totalmente cierto, compensará la inactividad y, también, algunos excesos cometidos en el pasado que pusieron en jaque su continuidad en el boxeo.

El acuerdo para que el combate se realice tiene una cláusula de revancha automática en caso de gane Julio Cesar Chávez Junior. Si pasa lo contrario, el hijo de la leyenda no tendrá derecho a exigir una segunda pelea ante el peleador tapatío.

La danza de los millones

De acuerdo con los pronósticos, esta pelea será la primera que llegue a tocar el millón de PPV (pago para ver), desde el decepcionante combate que protagonizaron Floyd Mayweather y Manny Pacquiao, hace dos años en la ciudad de Las Vegas. Según los antecedentes televisivos que poseen Chávez y Canelo -marcan doble dígito en el rating en cada uno de sus combates-, se espera que más de 40 millones de mexicanos estén atentos a las acciones de la pelea en suelo mexicano con las transmisiones de Tv Azteca y Televisa.

Además esta será la primera función de boxeo que convoque a más de 22 mil fanáticos a la T-Mobile Arena de Las Vegas, luego de las 16 mil que tuvo Canelo ante Amir Khan y 13 mil que alcanzaron Andre Ward y Sergey Kovalev, ambos el año pasado. La reventa de las entradas, por ahora, alcanzó precios de hasta 30 mil dólares, cerca de 570 mil pesos mexicanos. Como referencia, el boleto más se pagó en la reventa para Mayweather-Pacquiao fue de 32 mil dólares.