Estrella de ‘Glee’ se declara culpable de posesión de pornografía infantil

Mark Salling pasará varios años en la cárcel
Estrella de ‘Glee’ se declara culpable de posesión de pornografía infantil
Mark Salling, actor de la serie "Glee"
Foto: Getty Images

El actor Mark Salling, conocido por su participación en la serie musical ‘Glee’ y, desde hace unos meses, por haberse descubierto que poseía e intercambiaba material pornográfico que implicaba la presencia de menores de edad, se ha declarado culpable de los delitos que le han sido imputados durante una vista oral que tuvo lugar ayer lunes en la Corte Federal de Los Ángeles, la primera de varias que irán celebrándose hasta que el proceso judicial concluya, previsiblemente, el próximo mes de marzo.

Según el portal de noticias TMZ, la admisión de su culpabilidad suponía el primero de los muchos pasos que tendrá que dar el intérprete en el marco del acuerdo al que habría llegado en octubre con la fiscalía, que a cambio de su total colaboración podría interceder ante el magistrado para que la eventual pena de cárcel se limite a un período de entre cuatro y siete años entre rejas.

El abogado del artista, quien en otras circunstancias podría tener que afrontar más de dos décadas en prisión por la posesión de más de 50.000 imágenes de pornografía infantil en sus ordenadores, se ha limitado a declarar a la revista People que su famoso cliente está haciendo todo lo posible para redimirse de sus actos una vez asimilada la envergadura de sus delitos.

“Mark está completamente centrado en el proceso, aceptando su responsabilidad por lo ocurrido y tratando de reparar el daño causado en la medida de lo posible”, ha expresado el letrado a la famosa publicación.

El artista de 35 años, quien interpretaba al personaje de Noah ‘Puck’ Puckerman en la famosa producción televisiva, fue arrestado en diciembre de 2015 después de que la policía recibiera el chivatazo de un informante anónimo. A lo largo de los meses siguientes, las autoridades hallaron en los ordenadores personales de Salling un sinfín de pruebas incriminatorias que confirmaban las sospechas y que, finalmente, han motivado su caída en desgracia.