Indocumentados casados con ciudadanos estadounidenses no están a salvo de la deportación

Indocumentados están siendo detenidos cuando aplican a la "Green Card" a través del matrimonio
Indocumentados casados con ciudadanos estadounidenses no están a salvo de la deportación
Queda claro que no hay nadie a salvo bajo la política migratoria de Trump
Foto: John Moore / Getty Images

ICE acelera la persecución y captura de un grupo particular de inmigrantes: indocumentados con orden de deportación  que están casados con ciudadanos estadounidenses.

Varios casos en los últimos meses han dejado claro que los inmigrantes indocumentados casados con ciudadanos estadounidenses y quienes tenga una orden de deportación ya no están a salvo, a pesar de la vigencia del amparo migratorio 601A instaurado por Barack Obama en 2013.

El amparo se trata del perdón 601A que le permite a los inmigrantes indocumentados casados con ciudadanos estadounidense la posibilidad de salir del país sin el riesgo de que les aplique la denominada “Ley del Castigo”, asistir a una cita en el consulado estadounidense en su país de origen, recibir una visa de inmigrante y así regresar a EEUU para aplicar a la residencia legal o “Green Card”.

Sin embargo la políticas migratorias del gobierno de Donald Trump parecen no dar ningún respiro a aquellos que hayan estado en el país de forma ilegal.

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Uno de los casos más sonados es el de la detención de la inmigrante guatemalteca Lilian Calderón, ocurrida el 30 de enero en Rhode Island.

Su esposo Luís Gordillo, un ciudadano estadounidense introdujo una solicitud I-130 a nombre de la inmigrante guatemalteca bajo el amparo de perdón 601A,  el cual incluye no solo a cónyuges sino a hijos y padres de ciudadanos estadounidense.

La mujer con un record criminal limpio y sin ningún tipo de condena tenía una orden de deportación final. Así a la hora que asistió con los funcionarios de inmigración para tramitar su “Green Card” estos  le dijeron que creían que su matrimonio con el ciudadano estadounidense era genuino, por lo que su solicitud de “green card” era autorizada.

Sin embargo cuando la pareja estaba a punto de irse, le dijeron que los agentes “La Migra” querían hablar con ella brevemente  luego fue esposada y llevada a un centro de custodia federal.

Lilian Calderón hace parte de un grupo integrado por cerca de 1 millón de indocumentados que han recibido una orden de deportación final y que el gobierno de Trump puso en prioridad de deportación a partir del 20 de febrero de 2017.

Un informe del Center for Immigration Studies reveló en marzo del año pasado que las órdenes de deportación final no ejecutadas hasta marzo de 2017 eran 953,506, un aumento del 58% desde 2002.

Por su parte Joanne Talbot, vocera de USCIS dijo a la cadena Univisión que “ICE puede trabajar con USCIS en ciertos casos que pueden incluir órdenes finales de deportación no ejecutadas, según se determine caso por caso”.

Casos como el de Calderón se suma a otros que ha llevado una demanda colectiva por parte de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) que acusa al gobierno de realizar indebidamente detenciones de inmigrantes durante sus entrevistas  cuando asisten a la cita para obtener su residencia legal permanente o “Green Card”.