Restauran el primer auto que Honda importó a América, estuvo perdido casi 50 años

El Honda N600 llegó justo a tiempo para remplazar a los motores V8 durante la crisis de petróleo de 1973
Restauran el primer auto que Honda importó a América, estuvo perdido casi 50 años
De los 50 Honda N600 de este tipo que fueron fabricados, solo tres permanecen preservados
Foto: Serial One

Entrar al mercado americano no fue tan fácil para Honda como lo fue para las demás marcas japonesas.

Para empezar, la compañía llegó a los Estados Unidos con un modelo de auto compacto que no coincidía con los gustos de los compradores norteamericanos: un “Kei Car” (auto ligero), un término legal para los autos más pequeños en el país asiático.

Fue a finales de los 60s cuando Honda importó su primer auto, el Honda N600 de 1967, durante una época donde los autos robustos de ocho cilindros predominaban en las carreteras estadounidenses.

Éste auto tenía capacidad para transportar dos pasajeros, alcanzaba una velocidad máxima de 77.1 milas por hora (mph) y aceleraba de 0 a 60 mph en 19 segundos. También, el auto ofrecía una economía de combustible ideal para los países congestionados como Japón, pero irrelevante para los norteamericanos que no conocería la necesidad de ahorrar combustible hasta la crisis de petróleo que el país experimentó en 1973.

El primer N600 restaurado / Foto: Serial One

Encontraron el primer N600 y ahora se encuentra restaurado en un museo

Tim Mings, un mecánico de autos Honda en Los Ángeles, había reparado al menos 300 de estos modelos – volviendo prácticamente un experto en el tema -. Pero un día, mientras él reparaba un N600 que había comprado, se da cuenta que este vehículo era distinto al de todos los demás: en su chasis el auto tiene el número de serie VIN#001, lo que significa que fue el primer N600 en ser fabricado.

Tim Mings trabaja en la restauración del primer N600 de Honda, el primer auto que Honda importó a EEUU. / Foto: Serial One

Mings, asombrado de su descubrimiento, decide restaurar este auto y documentar el proceso, el cual puede ser observado en el sitio serialone.com.

Después de permanecer casi 40 años oculto y 10 en proceso de restauración, el histórico vehículo ahora descansa en el Petersen Automotive Museum, en Los Ángeles, donde los entusiastas de vehículos eléctricos pueden apreciar la cápsula de tiempo y aprender más acerca de su recusación.

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