Un disparo a la cabeza mató a esta joven migrante, sus padres demandan a la Patrulla Fronteriza

Claudia Gómez murió hace dos años cuando al cruzar el río Bravo se topó con agentes de "La Migra"

Claudia Gómez.
Claudia Gómez.
Foto: ACLU of Texas / Cortesía

Claudia Patricia Gómez González tenía 20 años de edad y la ilusión de poder trabajar en Estados Unidos para sacar adelante a sus padres, pero un disparo a la cabeza acabó con su vida cuando hace dos años cruzaba el río Bravo y se topó con agentes de la Patrulla Fronteriza.

Sus padres, Gilberto Gómez Vicente y Lidia González Vásquez, de quienes Claudia se despidió una mañana de principios de mayo del 2018 al emprender el viaje al norte, aún están buscando justicia y por ello esta semana presentaron una demanda civil en contra del gobierno de Estados Unidos.

La joven migrante era originaria de la comunidad indígena de San Juan Ostuncalco, en el departamento de Quetzaltenango, en Guatemala, donde estudió contabilidad, pero al no encontrar empleo decidió buscar suerte en Estados Unidos, como lo hizo su padre años atrás, pero que en el 2017 fue deportado.

Después de realizar un recorrido de 2,200 kilómetros para llegar a la frontera de Texas, el 23 de mayo logró cruzar el río Bravo y mientras caminaba por las calles de un pequeño poblado, el grupo de migrantes con el que iba fue sorprendido por agentes de la Patrulla Fronteriza.

Los que la acompañaban corrieron en todas direcciones mientras que ella se quedó parada en medio de un lote baldío, pero de pronto una bala perforó su cabeza y cayó al suelo.

“Claudia yacía moribunda, abrió la boca y jadeó por aire. Le tomó varios minutos morir”, refiere la demanda presentada este martes 11 mayo por la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU) de Texas.

Dos años sin respuestas

El disparo

Los documentos judiciales presentados ante la Corte Federal del Distrito Sur de Texas señalan que el agente Romualdo Barrera mató a Claudia de un disparó a la cabeza.

La demanda civil busca una compensación por daños y perjuicios al acusar al gobierno de Estados Unidos y al agente de la Patrulla Fronteriza de homicidio por negligencia y conducta imprudente.

“Claudia era una mujer de veinte años indefensa y desarmada que no representaba ninguna amenaza para el agente o cualquier otra persona. Su asesinato fue injustificado e ilegal, y una afrenta a los estándares básicos que esperamos que los agentes del gobierno acaten en un país libre”, indica la demanda.