Cómo contrarrestar la cafeína si has bebido demasiado café

Ansiedad, dolor de cabeza y taquicardia, ¿qué hacer si te pasaste con la cafeína?
Cómo contrarrestar la cafeína si has bebido demasiado café
Foto: Public Domain Pictures/Pixabay
Foto: Public Domain Pictures / Pixabay

El café es una bebida saludable si se consume con moderación. Esta bebida estimulante se ha convertido en un ritual diario de muchas personas que puede ofrecer beneficios a la salud gracias a sus polifenoles y la cafeína. Pero pasarse de la raya puede hacerte experimentar efectos secundarios.

El café tiene efectos positivos sobre la inflamación, las enfermedades cardiovasculares, la autoinmunidad, el hígado graso, las enfermedades neurológicas, la diabetes e incluso favorece la pérdida de peso. Entre los efectos inmediatos que puede causarte la cafeína está un mayor estado de alerta, energía y capacidad de concentración.

Consumo moderado

El consumo recomendado de cafeína es de 400 miligramos por día para adultos sanos (no más de 4 tazas de café de 8 onzas).

No todas las personas pueden tolerar y beber la misma cantidad de cafeína. Por ejemplo, quienes tienen ciertos padecimientos cardiacos pueden presentar efectos secundarios con una menor cantidad de cafeína que la que puede tolerar una persona sana.

Señales de qué has tomado demasiada cafeína

Entre los síntomas que podrías presentar por dosis superiores a la recomendada, la Escuela de Salud Pública de Harvard señala:

  • Ansiedad
  • Inquietud
  • Insomnio
  • Aumento de la frecuencia cardíaca

También puedes presentar:

  • Dolor de cabeza
  • Mareo
  • Irritabilidad
  • Diarrea o malestar estomacal

Efectos de cafeína pueden comenzar a los 15 minutos

Los efectos estimulantes pueden comenzar entre los 15 y 30 minutos luego de la ingestión y duran en promedio 4 horas.

El tiempo que el cuerpo tarda en eliminar el 50% de la cafeína varía en función de diversos factores, como la edad, el peso, el embarazo, la ingesta de medicamentos y el estado de salud del hígado, señala la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). 

No solo es el café

Por lo general relacionamos el café como la fuente de cafeína, aunque no es la única. La cafeína también se encuentra en el (verde, negro y oolong), y entre los productos que pueden aportar altas dosis están las bebidas energéticas, supresores del apetito, suplementos de ejercicio, medicamentos y en algunas píldoras para mantenerse despierto.

Qué hacer si te has pasado con la cafeína

La dietista registrada Melissa Nieves da algunas recomendaciones en Well+Good para contrarrestar los efectos de demasiada cafeína.

Bebe suficiente agua

“La cafeína puede actuar como un diurético suave y la deshidratación puede empeorar los síntomas”, dice la especialista. Debes mantenerte bien hidratado hasta que la cafeína salga de tu sistema.

Camina

Caminar favorece tu digestión y también puede ayudar a calmar los nervios. Realizar ejercicios suaves también te ayudará a reducir los síntomas de dolor de cabeza.

Respira profundo

Inhala, contén la respiración unos segundos y exhala lentamente. Ejercicios de respiración te harán sentir más relajado y a aliviar el estrés y la ansiedad que pueden acompañar a las palpitaciones por el exceso de cafeína.

Sobredosis que pueden llevar a la muerte

Sobredosis de cafeína han ocasionado la muerte. Investigaciones revelan que más de 150-200 mg de cafeína por kg de peso corporal, o de 5 a 10 gramos de cafeína total ingerida se consideran letales (algunos han ingerido hasta 50g), especialmente si las personas no reciben tratamiento médico a tiempo. 

Para llegar a la cantidad de 5 gramos de cafeína necesitarías tomar 50 tazas de café. Es una situación que parece poco probable, pero es posible. Hay quienes han superado esos niveles de cafeína en medicamentos, polvos o pastillas.

Personas con problemas en el corazón han perdido la vida con menos de 500 mg de cafeína en un día, cantidad que pueden contener dos bebidas energéticas de 24 onzas.

Síntomas

Además de náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea, se presentan síntomas neurológicos como delirios, alucinaciones, ansiedad, agitación, excitación, convulsiones, dolor de cabeza, edema cerebral, coma. También hay síntomas cardiovasculares; musculoesqueléticos, como rigidez o temblores; metabólicos, como hiperglucemia y fiebre; además de síntomas pulmonares como insuficiencia respiratoria.