¿Por qué deberías dejar de usar aceite vegetal desde hoy?

Quizá no sea tan saludable como piensas

¿Por qué deberías dejar de usar aceite vegetal desde hoy?
Elige con cuidado tu aceite vegetal.
Foto: Unsplash

Se nos ha sugerido usarlo para cocinar y aderezar alimentos y reducir el consumo de grasas saturadas en nuestra dieta, pero ¿el aceite vegetal es tan saludable como pensamos?

Un artículo sobre nutrición publicado en el Times of India enlista las razones del por qué deberías dejar de usar aceite vegetal desde hoy mismo, y sus argumentos son poco comunes, pero suenan convincentes.

En primer lugar, el texto menciona que los aceites vegetales que comúnmente usamos en la cocina son extraídos con productos químicos y luego, también a través de procesos nada naturales, se modifican y se eliminan sus aromas que pueden no ser agradables.

“Los granos se combinan con una sustancia química llamada ‘hexano’ para extraer el máximo de aceite. Luego se hierve para eliminar la cera sólida, lo que hace que el aceite se oxide. Posteriormente el aceite se enfría, blanquea y desgoma con más productos químicos para eliminar aún más las impurezas. Luego se desodoriza químicamente. Estás consumiendo indirectamente estos muchos productos químicos cuando decides hacer tu comida con aceite vegetal”, asegura el artículo.

Además, y a pesar de que la mercadotecnia los ha hecho lucir como productos saludables, muchos aceites vegetales están hechos con granos modificados genéticamente tratados con muchos pesticidas, especialmente los de soya, maíz y canola.

¿Entonces con qué cocino?

Sin embargo, según este informe existen varias alternativas de aceites saludables para cocinar. Por ejemplo, la mantequilla clarificada o ghee, que es una versión de mantequilla purificada que se consigue en algunas tiendas de productos naturales o de India. También es posible comprar mantequilla orgánica producida con leche de vacas de libre pastoreo.

Ahora bien, si prefieres no usar grasas de origen animal para preparar tus alimentos, puedes optar por aceite de oliva extra virgen, aceite de mostaza o aceite de cacahuate, pero todos deben ser prensados en frío y envasados en botellas oscuras, ya que incluso la luz puede oxidarlos.