El miedo al desalojo agobia a inquilinos desde antes de la pandemia

Anticipan que el desamparo entre las minorías se incrementará si no se toman medidas de prevención

Muchas familias vivieron  estresadas todo este año por no poder pagar la renta. (Getty Images)
Muchas familias vivieron estresadas todo este año por no poder pagar la renta. (Getty Images)
Foto: VALERIE MACON / AFP / Getty Images

La pesadilla inmobiliaria para Ana Campos comenzó en octubre pasado cuando una corporación compró la casa que ha alquilado por 15 años, y los nuevos propietarios le pidieron irse por su propia voluntad para evitar ser desalojada. La pandemia de COVID-19 lo único que ha hecho es duplicar su miedo a ser desalojada.

Ha sido como una película de terror. El dueño ha venido con la policía varias veces. Nos ha acusado de historias que solo él cree en su cabeza. Manda a sus trabajadores a interrumpir nuestras vidas, al grado de no dejarnos salir y mantenernos atrapados en nuestra propia casa”, dice Ana Campos quien renta una casa de una recámara por 947 dólares que comparte con su esposo y tres hijos menores en el barrio de Westlake en la ciudad de Los Ángeles.

Incluso dice que el administrador del inmueble intentó meterles a una persona a vivir dentro de su casa para ponerles presión; y otras veces, ha llevado gente que se hace pasar por policía para asustarlos.

Una vez mandó un grupo de trabajadores aparentemente a hacer unos trabajos de remodelación en plena pandemia, aunque en realidad solo fueron a intimidarlos.

 “No mantenían el distanciamiento social, no usaban tapabocas o los dejaban tirados en el piso”.

La crisis de la vivienda y desalojos no es nueva en Los Ángeles. (Aurelia Ventura/La Opinión)

Hace dos meses el techo del baño se les cayó a pedazos. “Por poco le caía encima a mi hijo”.

Y para presionarlos aún más, los nuevos propietarios ya no quisieron aceptarles el pago de la renta.

No queremos salirnos. Es verdad que este hogar es rentado, pero aquí nacieron mis hijos; y van a escuelas cercanas. Somos parte de esta comunidad”, confía.

Todo este acoso e intimidación por la vivienda mantiene a Ana y su familia bajo mucho estrés y cansancio en medio de la pandemia de COVID-19.

“Ya de por sí nos han quitado horas de trabajo, y estamos batallando entre comprar comida o pagar el medicamento o la renta”.

Admite que tanto estrés ha hecho que el pelo se le empiece a caer. ‘Voy a empezar a recibir consejería”.

Lamentablemente – dice-  los inquilinos no tienen muchas opciones de a quién recurrir para pedir asistencia legal.

El Departamento de Vivienda está saturado de quejas. Uno no tiene la oportunidad de que lo escuchen. La Ciudad va a su ritmo y los dueños de los hogares de alquiler caminan a mil por hora. Los inquilinos no tenemos dinero para abogados y asesoría”.

Se anticipa que las minorías serán las más afectadas con los desalojos y la crisis de vivienda. (Aurelia Ventura/La Opinión)

Según un estudio de UCLA, cerca de 365,000 residentes de Los Ángeles están en riego de desalojo debido a la recesión económica traída por COVID-19. Sin embargo, el reporte sostiene que desde antes de que estallara la pandemia, Los Ángeles ha sido una zona de peligro en términos de que el número de desamparados está en un aumento constante y hay una severa inseguridad para los inquilinos.

Entre enero de 2018 y enero de 2019, el número de personas sin hogar en el condado de Los Ángeles, creció por casi 6,200 personas, un incremento anual de 12.4%, dice el profesor de derecho Gary Blasi de UCLA en el reporte titulado “Desalojos Inminentes y Desamparo en Los Ángeles”.

“Nadie necesita una estadística para saber que el año pasado el desamparo en Los Ángeles constituyó una tragedia humanitaria. Es tiempo de prepararnos para el hecho de que la crisis de la vivienda y el desamparo se va a profundizar en un nivel que nunca hemos visto en las áreas urbanas del mundo industrializado.

Un número desproporcionadamente burdo de los nuevos desamparados en Los Ángeles, será de gente de las minorías de bajos ingresos. Y si las únicas opciones van a ser los refugios o las calles, no debe esperarse que se tolere ese resultado con tranquilidad, o que se perdone a quienes hicieron muy poco por detener esa crisis”, concluye Blasi en su estudio.

John Parks, organizador de la Coalición para la Sobrevivencia Económica dice que no hay mucho apoyo del Departamento de Vivienda de Los Ángeles. “Está inundado con quejas y llamadas. Los inquilinos están sufriendo por la pandemia y el miedo al desalojo. La necesidad de apoyo se está incrementando en lugares del condado, de donde nunca nos habían contactado”.

Expone que el propósito de las organizaciones como la Coalición, es dar más recursos a los inquilinos para ejercer sus propios derechos. 

Hasta principios de mayo 559,000 trabajadores sin derecho a desempleo habían perdido sus trabajos por la pandemia. (Aurelia Ventura/La Opinión)

El Concejo de Los Ángeles aprobó casi $10 millones para el Fondo de Defensa contra los Desalojos de COVID-19, un día después de que el gobernador Gavin Newsom firmara la ley AB 3088 que estableció una guía para el pago de la renta entre septiembre y enero.

No puedo dejar de enfatizar que muchas de estas personas que están sufriendo para mantenerse a flote, son inmigrantes, latinos, afroamericanos y residentes de bajos ingresos que han sido duramente golpeados por COVID-19”, afirma la concejal Nury Martínez, presidenta del Concejo de Los Ángeles.

El concejal Mitch O’Farrell señala que estaban haciendo todo lo que está en su poder para prevenir los desalojos injustos y asegurar que los inquilinos tengan el consejo legal necesario para permanecer en sus casas durante esta crisis. “Voy a continuar peleando para que los legisladores estatales y federales les den un mayor alivio mientras se calma la tormenta”.

A su vez la Junta de Supervisores del condado de Los Ángeles lanzó la iniciativa Stay Housed L.A. County (en español Quédate en tu Casa en el Condado de L.A.) para proveer asistencia legal y apoyo a los inquilinos que enfrentan un desalojo en medio de la pandemia de COVID-19.

El lanzamiento incluyó el sitio StayHousedLA.org para conectar a los inquilinos con información útil sobre sus derechos, talleres para residentes que necesiten asistencia legal y otros apoyos.

La iniciativa para inquilinos es una alianza entre el condado de Los Ángeles, grupos de ayuda legal y organizaciones con sede en la comunidad para proveer asistencia de emergencia para los inquilinos en necesidad.

Las familias de bajos ingresos corren más riesgo de desaloos durante la pandemia. (Aurelia Ventura/La Opinión)

La pandemia de COVID-19 están trastocando las vidas de las familias trabajadores, muchos de los cuales viven cheque tras cheque. Por eso es que el condado de Los Ángeles lanzó el programa de asistencia Stay Housed L.A. County”, dice la supervisora Hilda Solís.

“A través de esta iniciativa, el condado de Los Ángeles ayudará a los arrendatarios a permanecer en sus casas y les dará un alivio al estrés financiero que enfrentan durante esta crisis. Estoy comprometida a defender a los inquilinos agobiados por el alquiler que están bajo la amenaza de perder sus casas debido a un despido laboral o la pérdida de salarios como resultado de la pandemia”.

Y añade que Stay Housed L.A. County protegerá a los inquilinos más vulnerables y agobiados con la renta que están en riesgo de desamparo.

Quienes necesiten ayuda legal, y no tengan acceso al Internet, pueden llamar al 833-223- RENT- 7368.

Lys Méndez, portavoz de la Coalición para la Sobrevivencia Económica, dijo que debido a que los caseros están muy limitados en su capacidad para desalojar a inquilinos durante la pandemia debido a las leyes y protocolos aprobados, buscan diferentes excusas para pedirles que se vayan. “Basta con que hagan ruido para pedirles que desocupen”.

Agrega que lo importante de la iniciativa Stayed house L.A. es que los conecta con grupos de ayuda legal y recursos para que la gente conozca sus derechos y se protejan de un desalojo.

No se pierda el viernes la tercera y última parte de la serie A un paso de la calle: Inmigrantes, los más expuestos a los desalojos.

1ra parte: Los desalojos de vivienda por COVID-19, una amenaza alarmante

3ra parte: Inmigrantes indocumentados entre los más expuestos a los desalojos