Un guerrero a favor de la vivienda asequible

El asambleísta David Chiu indica que el 10% de estudiantes del sistema CSU carece de hogar

El asambleísta David Chiu en una conferencia de prensa de College For All apoyando la igualdad en la educación superior.
El asambleísta David Chiu en una conferencia de prensa de College For All apoyando la igualdad en la educación superior.
Foto: David Chiu / Cortesía

Serie: ‘Odiseas de estudiantes con vivienda insegura: obtener un título cuando no se tiene casa’

Sexto y último artículo de seis:

Uno de cada 10 estudiantes del sistema de la Universidad del Estado de California (CSU, por sus siglas en inglés) carece de vivienda, realmente no tiene una vivienda o está al borde de la carencia de vivienda, dijo David Chiu, miembro de la asamblea (D. SF), a los estudiantes de la escuela de periodismo de CSUN en una sesión informativa por video el 10 de diciembre. Los estudiantes estaban terminando una serie especial sobre estudiantes que se enfrentan con la inseguridad de no tener una vivienda, y habían invitado al legislador, una destacada voz en esfuerzos legislativos que tratan la crisis de la vivienda asequible del estado, para hablar acerca de lo que pueden hacer los legisladores.

El sistema CSU educa a 482,000 estudiantes por año, según su página web, lo que significa que por lo menos 48,200 estudiantes son afectados por este problema.

El asambleísta Chiu nos presentó a sus dos asistentes, quienes han vivido la inseguridad de no tener vivienda en el Área de la Bahía. Eso nos mostró que conoce el tema muy de cerca.

“Represento a San Francisco y hemos sido la zona cero de la crisis de la vivienda en nuestro estado, en parte porque nuestra ciudad tiene las vecindades urbanas más densas de la costa oeste”, dijo Chiu. Habló de por qué la carencia de vivienda de estudiantes es difícil de identificar y por qué muchos de nosotros podemos estar en clase con alguien que está viviendo la inseguridad de no tener vivienda sin darnos cuenta.

“Tienen compañeros de clase que duermen en los sofás de amigos, o en su coche y se bañan en el gimnasio de la escuela”, dijo Chiu. “Puede que no parezcan las clásicas personas que carecen de vivienda de la manera que la sociedad estereotipa a la persona crónicamente carente de vivienda… pero siguen sin tener una vivienda”.

Los estudiantes están luchando para poder pagar una educación, que no es barata, y encontrar un lugar asequible donde vivir, lo que es sumamente escaso, sin importar en que parte de California vives.

Las investigaciones de Chiu han descubierto que la mayoría de los estudiantes están a un cheque de quedarse sin hogar. De hecho, si pierden el trabajo, tienen un accidente, tienen un pariente enfermo o tan solo una llanta ponchada, podrían caer en la indigencia. Chiu luchó por la aprobación de la propuesta de ley AB 943 que firmó recientemente el gobernador para ayudar a estudiantes que experimentan problemas económicos devastadores.

Pero Chiu no pudo conseguir la aprobación de la propuesta de ley AB 516, la cual proponía cambiar las leyes de remolque de vehículos estacionados en California, algo que también desencadena indigencia.

“Nuestras leyes de remolque en California llevan a la indigencia” debido a las multas exorbitantes que la gente tiene que pagar para reclamar sus vehículos, que son a menudo su única propiedad. “Intentamos impedir lo que nosotros llamamos ‘remolcados a la indigencia, deuda y pobreza’, pero fracasamos”, dijo.

Para su sorpresa, dijo, la oposición no vino de las compañías de grúas, las cuales en realidad apoyaron la propuesta de ley. Vino de los representantes locales elegidos, cuyos miembros declararon que los vecindarios no querían indigentes durmiendo en sus coches en las calles.

“Malinterpretaron mi propuesta de ley y dijeron que haría que todas estas personas indigentes vivieran en las calles de sus bellos vecindarios”, dijo Chiu.

Chiu sigue presionando para que haya cambios y para una mayor conciencia, sabiendo que la pandemia solo va a empeorar la crisis de vivienda. En 2021, espera aprobar propuestas de ley que lleven a que se construya más vivienda asequible.

“Las soluciones son obvias. Tenemos que poner un techo sobre la cabeza de cada persona. Tenemos que construir las instalaciones que hagan eso, incluyendo albergues y vivienda de apoyo permanente”.

Chiu calcula que a California le faltan 3.5 millones de unidades de vivienda asequible. Unos 150,000 residentes duermen en las calles porque el estado no ha construido suficientes instalaciones para ellos.

Aunque la sesión informativa con el asambleísta Chiu era de solo treinta minutos, fue revelador en cuanto a lo que él y otros representantes elegidos están haciendo para intentar arreglar un problema creciente que afecta a todo el país. Un punto clave fue que no hay una solución sencilla para un problema tan complejo. Pero la raíz del problema es la carencia de vivienda asequible y la resistencia a nivel local a nuevas leyes y normas que la gente teme podrían reducir el valor de sus propiedades en sus vecindarios.

Nos damos cuenta del papel que nuestros informes pueden tener en combatir los estereotipos y en crear conciencia sobre los intereses humanos en temas como las leyes de remolque de vehículos.

Estos artículos se publicaron en La Opinión del 4 al 9 de enero. También los puedes leer en internet en Laopinion.com y en inglés en elnuevosol.net.   (Traducción Patricia Ramos)

 

Luis Mirón

Luis Mirón es un periodista mexicano de la Universidad del Estado de California en Northridge. Su pasión es contar las historias de personas de su comunidad que no tienen voz. En su tercer año en CSUN, busca contar esas historias en diferentes formatos multimedia, como pódcasts, documentales y galerías de fotos. Luis, siendo él mismo un inmigrante, entiende lo importante que es dar voz a los problemas que enfrenta su comunidad latina todos los días. Su pasión por el fútbol lo atrajo al mundo del periodismo, pero a medida que creció como periodista, se enamoró de ayudar a los que no tienen voz en las comunidades de color y compartir su lucha de una manera para lograr un cambio.