Del fentanilo a la desaparición del niño Teo en México

Zacatecas se ha convertido en la nueva víctima de la macabra guerra que libran los principales cárteles

Decomiso de fentanilo
Decomiso de fentanilo
Foto: JOHANNES EISELE / AFP / Getty Images

MEXICO.- El nacimiento del pequeño Anthony Tadeo Núñez Trejo, cariñosamente conocido como Teo, coincidió con un macabro cambio en las organizaciones criminales: su apuesta por el fentanilo.

Tenía apenas unos meses de nacido cuando la Guardia Nacional se percató de que en los aseguramientos de metanfetaminas ya había fentanilo, en 2018; daba sus primeros pasos lejos del suelo y sin gatear cuando en las carreteras 54 y la Panamericana 45 que atraviesan su estado natal, Zacatecas, decomisó los primeros cinco kilos y seis meses después…

¡Novecientos setenta gramos de este opioide en piedra, con una pureza de 97% en el municipio de Fresnillo!

El pequeño nació con una mala estrella: la Era del fentanilo, donde Zacatecas tiene una posición clave en el país; hoy, está desaparecido.

Se convirtió en una víctima más de miles de personas en el país cuyo paradero se desconoce; más de un millar en Zacatecas, entidad clave para el tráfico del opioide sintético cuya pontencia se describe como 50 veces mayor a la heroína.

Teo fue reportado como desaparecido el pasado 20 de diciembre en la comunidad Chaparrosa, perteneciente al municipio de Villa de Cos, pero fue hasta una semana después cuando llamó la atención a nivel nacional cuando los pobladores del lugar bloquearon la comunidad para exigir la búsqueda y la aparición con vida.

El pequeño aún no aparece pero la Fiscalía General de Justicia del Estado investiga el crimen como  “secuestro”.

OTROS CASOS

Zacatecas colinda con ocho estados: Aguascalientes, Coahuila, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, Nuevo León y San Luis Potosí, cuenta con 58 municipios y los atraviesan dos importantes carreteras federales con más de mil 300 kilómetros.

La posición geográfica es parte del interés prioritario del Cartel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa en la disputa por la región: tanto por su intercomunicación como porque también se han asentado laboratorios de fentanilo.

Ismael Camberos, exsecretario de seguridad pública explicó a la prensa local que en 2019, un año después del primer decomiso de fentanilo, el Cartel del Sinaloa reforzó su presencia en gran parte del estado y, un año después, el CJNG colocó narcomantas en 17 municipios en forma simultánea “A partir de hoy, el estado de Zacatecas es representado por el CJNG”, informó.

De eso hace casi cuatro años, Teo tenía dos años y la familia no tenía idea de que la posición geográfica jugaría en contra de la investigación para localizar al niño porque la Ley Orgánica de las producuradurías obliga a los ministerios públicos actuar sólo en sus jurisdicciones.

Si un crimen se comete en una entidad diferente al objeto del delito, los policías ministeriales deben apoyarse en sus pares para la investigación y, en su caso, detención de los implicados. En teoría esto permite tener un orden mínimo en las persecuciones; en la práctica, se vuelve un laberinto burocrático entre ministerios públicos.

A menos que haya presión política o social como en el caso del pequeño Teo, a quien actualmente buscan en el municipio de San Luis Potosí, donde presuntamente fue traslado después de su desaparición, o de otros casos sonados como el de un estadounidense desaparecido junto con su prometida o el de un ex musico famoso en la localidad.

LA IMPUNIDAD

De los cuatro casos más destacados en diciembre, ninguno tiene un final feliz. Los ministeriales catearon varios domicilios en Zacatecas y San Luis Potosí sin éxito ni rastro. Tampoco hay novedades sobre la desaparición de la maestra de Aguascalientes, Diana Laura y su amigo Jesús, ocurrida el 6 de enero, en el municipio de Villa García.

Los otros dos crímenes se aclararon, pero con un dramático desenlace: la muerte. El primero está relacionado con el ciudadano estadounidense y el segundo con el músico de Los Románticos de Zacatecas, Raúl Calderón de 37 años.

El 25 de diciembre Daniela Márquez, de 31 años, viajaba en compañía de su prometido José Melesio Gutiérrez,  un arquitecto hispano radicado en Ohio de 36 años que había ido a visitarla. Los acompañaban Viviana Márquez, hermana de Daniela y su prima Irma Paola Vargas.

Transitaban la carretera federal 23, entre Zacatecas y Jalisco, cuando desaparecieron a la altura del poblado de Víboras, en el municipio de Tepetongo. Ese mes desaparecieron en esa región 17 personas más y sumaron en total 1,157 desapariciones en el estado.

La embajada de Estados Unidos, quien ha prohibido a sus ciudadanos viajar en la región, tomó notas y, en las últimas horas tuvo respuesta:

 El fiscal general de justicia de Zacatecas, Francisco Murillo, confirmó que los cuerpos encontrados en días pasados, corresponden a las tres mujeres desaparecidas el pasado 25 de diciembre: fueron identificados por los familiares. Para corroborar la identidad del arquitecto, sus parientes viajarán a México.

Respecto al  cuerpo de Raúl Calderón, abogado y exbajista de Los Románticos de Zacatecas se sabe que se encontró sin vida en un inmueble de la capital zacatecana donde presuntamente vivía, pero el hallazgo causó indignación: ¿cómo pudo desaparecer en una carretera y aparecer en su casa?  

Se sabía que viajaba de Jerez con rumbo a Zacatecas por la carretera federal 54 y se le perdió la pista a la altura del municipio de Villanueva. Las autoridades zacatecanas no han confirmado las causas del deceso, tampoco han desmentido las versiones extraoficiales de que habría muerto por congestión alcohólica y por las cuales la familia denunció que se estaba revictimizando.

“Los ministerios públicos de todo el país están  rebasadísimos, a años luz de la problemática: estamos hablando de organizaciones criminales millonarias frente a precarias oficinas de investigación en los municipios que a veces no tienen ni computadoras, que trabajan en espacios de un metro cuadrado con miles de expedientes acumulados”, destaca el abogado Javier Ramírez, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

“¡A muchos de ellos se les han dejado las averiguaciones contra los reyes del fentanilo!”.

Para la consultora internacional Insight Crime, Zacatecas se ha convertido en la nueva víctima de la macabra guerra que libran los principales cárteles por la producción de drogas sintéticas. Antes de eso, era por el control de huachicoleo en Guanajuato. O para exprimir a los aguacateros de Michoacán o el sector Turístico en Quintara Roo o el paso fronterizo por Tamaulipas.

¿Qué sigue?, se pregunta.

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